Norte Sostenible

Comerciantes del centro de Piura pierden hasta US$10 mil al día por obra de pistas y veredas

“Ilógico y sin sustento técnico”: referente mundial en hidráulica cuestiona drenaje del centro de Piura

El turismo en Piura atraviesa uno de sus momentos más complejos en los últimos años. Mientras el Gobierno Regional ejecuta una ambiciosa obra de pistas, veredas y drenaje pluvial en el centro histórico, cientos de comerciantes, entre ellos hoteles, restaurantes, operadores turísticos y museos, enfrentan pérdidas económicas diarias que amenazan su sostenibilidad.

César Leigh, periodista y presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes y Afines (AHORA) de Piura, no es ajeno a esta situación: reconoce que las obras son parte del desarrollo, pero cuestiona duramente la forma en que se vienen ejecutando.

“Cada cuatro años pasa lo mismo. No solo en Piura, en todo el país. Se rompen calles por todas partes. Es parte del desarrollo, sí, pero lo que nos molesta es la falta de planificación”, afirma.

El proyecto de más de S/110 millones que interviene el centro histórico, corazón de toda la ciudad, donde se ubican la Casa Museo Miguel Grau, el Museo Vicús, La Plaza de Armas, presenta, según informes y especialistas, serias deficiencias técnicas.

De acuerdo con información reportada por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el emblemático proyecto de drenaje pluvial registra un retraso del 30% por interferencias no contempladas en el expediente técnico, además, vecinos y comerciantes denuncian el uso de materiales de baja calidad que no estarían contemplados en los estudios.

A ello se suma una preocupación mayor: el tiempo de fraguado del cemento. A diferencia del asfalto, que permite una habilitación rápida, el concreto requiere entre 28 y 30 días antes de abrir al tránsito, prolongando el impacto económico.

“Si un turista llega y ve el centro roto, con desmonte, basura y calles cerradas, se va asustado. Por eso ahora estamos redirigiendo a los visitantes hacia otras zonas como Angamos, Santa Isabel, San Eduardo y San Felipe, que se han convertido en el nuevo centro económico de Piura”, explica Leigh.

AHORA agrupa a 82 asociados, pero el impacto alcanza a muchos más negocios no afiliados. Las pérdidas, según estimaciones del gremio, oscilan entre 5,000 y 10,000 dólares diarios en el escenario más conservador.

El daño no es solo para hoteles y restaurantes. Los operadores turísticos que trasladan visitantes desde los hospedajes hacia el centro han reducido recorridos; los museos han visto disminuir su flujo; y eventos o ferias han sufrido cancelaciones o baja asistencia.

“Estas personas pagan alquiler, planillas, impuestos. ¿Quién va a asumir esa deuda social? Nadie”, cuestiona el dirigente.

Frontera cerrada y mercado debilitado

A la crisis interna se suma un factor externo: el cierre parcial de la frontera con Ecuador, principal mercado emisor de turistas para Piura.

“Nuestro mercado no es Lima, es Ecuador. Si la frontera se restringe, el impacto es directo. Las fronteras no están vivas, no hay infraestructura ni servicios adecuados. Piura es una región fronteriza y dependemos mucho de ese flujo”, señala.

Para Leigh, el problema es estructural y trasciende lo regional. Cuestiona que PromPerú promocione destinos sin servicios básicos consolidados, es decir, playas sin iluminación ni saneamiento, lagunas sin accesos adecuados, zonas arqueológicas sin infraestructura.

“No se trata solo de promocionar. Tiene que haber articulación entre todos los niveles del Estado. No puedes invitar al turista y recibirlo con pistas rotas o sin agua potable”, afirma.

Patrimonio y riesgo hídrico: el debate del tanque de tormentas

Uno de los puntos más controversiales del proyecto es la intención de construir un tanque de tormentas en la Plaza Tres Culturas, espacio considerado parte del patrimonio histórico y cultural de la ciudad.

Vecinos e historiadores han advertido que la zona es tradicionalmente inundable. Según relatos históricos, era un bosque de algarrobos que funcionaba como amortiguador natural ante las crecidas del río.

“El problema es más complejo de lo que parece. Hay zonas que siempre se van a inundar. Chilcal, Los Polvorines, la Plaza Tres Culturas. Se puede hacer un tanque, pero eso no resuelve todo. Tampoco se puede ignorar que hay personas viviendo en zonas que históricamente han sido inundables”, sostiene.

Para el dirigente, el ordenamiento territorial es una deuda histórica. “Se sigue construyendo donde no se debe. Luego viene la lluvia y todos se sorprenden”.

El panorama se agrava con lo que el gremio considera una fiscalización desigual. Mientras el comercio formal es objeto de inspecciones rigurosas y multas, la informalidad se expande sin mayor control.

“Un restaurante formal tiene dos centímetros menos en el extintor y recibe multa. El informal vende en la esquina sin ningún control sanitario y no pasa nada. Así la gente opta por la informalidad”, denuncia.

El comunicador también cuestiona el rol de instituciones que, a su juicio, carecen de capacidad sancionadora efectiva. “Hay mucha representación, pero poca acción. Se sugiere, se recomienda, pero no se ejecuta”.

‘’No son las malas vibras, es la desidia política’’

Ante el rol que viene cumpliendo el Gobernador Regional, Luis Neyra, frente a la crisis del centro histórico, y los diversos cuestionamientos que se le realizan a su gestión, por obras retrasadas, paralizadas y deficientes, Leigh es crítico:

“No son malas vibras como dice el gobernador, lo que hay es desidia. Él debería garantizar el orden, escuchar a la población, vigilar que su equipo técnico sea el idóneo. Muchos están pensando en reelegirse y no quieren quedar mal con nadie. Estamos en río revuelto”, argumentó.

El dirigente insiste en que los cargos públicos no son posiciones de privilegio sino de servicio: “No elegimos reyes, elegimos empleados que van a administrar nuestros recursos”.

¿Qué nos espera?

Pese al diagnóstico severo, Leigh mantiene una visión optimista sobre el potencial de Piura: clima privilegiado, gastronomía reconocida y una ciudadanía joven con capacidad de renovación.

“Sí se puede recuperar la ciudad, pero se necesita decisión política y mano firme. Y también ciudadanos responsables. No se trata solo de pelear, sino de proponer soluciones”.

Mientras el gobernador sigue inaugurando canchitas de fútbol y los comerciantes cuentan pérdidas, el turismo en Piura resiste entre zanjas, polvo y promesas. El reto no es menor: reconstruir la infraestructura sin demoler la confianza de quienes viven y dan vida a la ciudad.

César Leigh, presidente de AHORA Piura, advierte que la falta de planificación en la ejecución de la obra y el prolongado cierre de vías han reducido el flujo de visitantes y generado pérdidas que impactan a hoteles, restaurantes y comercios formales del centro histórico.

11 febrero, 2026