En una entrevista exclusiva para el espacio Norte Electoral, el reconocido médico y exministro de Salud, Hernando Cevallos, analizó el complejo panorama político rumbo a las elecciones del 12 de abril de 2026. Desde Piura, el ahora candidato al Senado Nacional por Juntos por el Perú (JP) compartió su visión sobre la crisis de representatividad y las reformas estructurales que, según su criterio, el país exige con urgencia para superar la desigualdad.
Cevallos inició recordando su gestión ministerial durante la etapa más crítica de la pandemia, experiencia que calificó de exitosa en términos estadísticos al elevar la vacunación contra la Covid-19 del 14% al 90%. Sin embargo, este paso por el Ejecutivo le permitió constatar que el Perú aún no logra consolidarse como una nación integrada, revelando un Estado ausente en las zonas más remotas de la Amazonía y la sierra, donde la población sobrevive en el olvido.
Para el candidato, la actual fragmentación política, evidenciada en la postulación de 38 partidos, responde a que la política ha sido degradada a un «negocio» por sectores que buscan beneficios personales. En este contexto, rescató el fenómeno de Pedro Castillo como una respuesta social profunda de los sectores que buscaban identidad y cambios reales, diferenciándolo de las candidaturas que carecen de una propuesta sólida.
Rechazo a la bicameralidad
Respecto a su militancia, Cevallos ratificó que Juntos por el Perú es la organización con la que Castillo se siente identificado. Explicó que la división en la izquierda responde a enfoques programáticos distintos; mientras su sector apuesta por un cuestionamiento total al sistema, otros grupos se mantienen en una postura reformista que no llega a plantear los cambios de fondo que el país requiere.
Uno de los puntos más críticos de la entrevista fue su rechazo a la actual bicameralidad. Cevallos sostuvo que esta reforma ignora la voluntad popular expresada en las urnas y busca instaurar una «élite» en el Senado con un poder desmedido sobre el Ejecutivo. Advirtió que, de no desplazarse a las facciones que han capturado el Congreso, la corrupción podría consolidarse en los próximos años.
Pese a sus reparos con el modelo bicameral, Cevallos justificó su postulación al Senado por la necesidad de «disputar el poder» en los espacios donde se toman decisiones cruciales, como la designación de miembros del Tribunal Constitucional y la Defensoría del Pueblo. Afirmó que no se puede regalar estos espacios a quienes defienden intereses corporativos en lugar de los derechos ciudadanos.
En materia ética, el exministro criticó duramente el financiamiento empresarial de las campañas, reflejado en costosos paneles publicitarios. Propuso, además, una ley para reducir los sueldos de los congresistas y eliminar los beneficios vitalicios, calificándolos como una afrenta para el 51% de adultos mayores que hoy no cuentan con una pensión digna.

Las propuestas de Cevallos
La propuesta bandera de Cevallos es la convocatoria a una Asamblea Popular Constituyente. Argumentó que el actual marco legal es insuficiente para resolver el drama de la anemia, el riesgo alimentario que afecta a 17 millones de peruanos y la informalidad laboral que alcanza el 80%. Según el candidato, el pueblo debe tener la potestad de redefinir las reglas de juego político y económico.
Asimismo, calificó de «irrenunciable» la defensa de la libertad de Pedro Castillo, alegando que su vacancia fue ilegal y contrastándola con la restitución de beneficios a Alberto Fujimori. Para Cevallos, resolver esta situación es un imperativo ético antes de intentar cualquier salida a la crisis política.
En el ámbito de la seguridad ciudadana, propuso una reforma profunda de la Policía Nacional, que incluya la remoción de altos mandos involucrados en actos de corrupción y un cambio en las escuelas de formación. También sugirió que los altos magistrados del Poder Judicial y el Ministerio Público sean elegidos por voto popular para terminar con la influencia política en la justicia.
La soberanía económica fue otro eje central. Cevallos planteó la necesidad de recuperar sectores estratégicos como puertos, energía y comunicaciones que hoy están concesionados. Criticó que el «libre mercado» haya fallado estrepitosamente durante la pandemia, citando la crisis del oxígeno donde el Estado no pudo garantizar un recurso vital para la vida.

Cuatro hospitales de Piura paralizados
Sobre el sector salud, su prioridad absoluta, abogó por un sistema gratuito y de calidad. Denunció que la corrupción y una deficiente ley de contrataciones mantienen paralizados proyectos vitales en Piura, como los hospitales estratégicos de Ayabaca y Huancabamba, donde la infraestructura permanece abandonada mientras la población sufre las consecuencias.
Específicamente sobre Piura, lamentó la falta de presupuesto para el Hospital de Alta Complejidad, a pesar de existir estudios terminados desde su gestión. Criticó la inacción del gobierno central y la burocracia que traba las gestiones regionales, dejando a la región norteña en una situación de vulnerabilidad extrema.
Cevallos también se refirió a la fallida Reconstrucción con Cambios, señalando que el dinero fue malgastado en obras que no solucionaron el drenaje pluvial de las ciudades norteñas. Denunció que estos fondos habrían beneficiado a intereses particulares vinculados a sectores políticos tradicionales, mientras Piura sigue inundándose ante cada fenómeno climático.