La investigación por el asesinato de la médica pediatra Minoska de Jesús Pinto Lazo, ocurrido el 10 de abril en Piura, ha dado un giro clave con la detención de tres presuntos implicados y la identificación del esposo de la víctima como supuesto autor intelectual del crimen.
El jefe policial, general Jorge Jares, informó que el trabajo conjunto de la Policía Nacional con unidades especializadas de Lima permitió reconstruir la secuencia del ataque, que sería un caso de sicariato por encargo.
Según detalló, las cámaras de seguridad fueron determinantes para identificar a Christian Sopalaya Bayona (22), alias “Ite”, quien habría actuado como “marcador”. “Este sujeto sería la persona que estaría marcando a la autora al momento que ella sale de su trabajo (clínica Miraflores) y le da la información al sicario”, explicó.

Asimismo, fue detenido Junior Miñán Seminario (19), alias “Muerte”, quien conducía la motocicleta utilizada en el crimen. El joven reconoció su participación ante el Ministerio Público. “Acepta voluntariamente haber manejado la moto y haber llevado al sicario (…)”, precisó la autoridad policial. No obstante, intentó deslindar responsabilidad al señalar que creía que se trataba de un robo.
El tercer intervenido es W. S. G. (39), esposo de la víctima, quien fue detenido en Talara. Aunque aún no declara, sus equipos móviles han sido incautados para el análisis de comunicaciones.
El autor material del crimen, identificado como Luis Alejandro Rojas Guillén (22), alias “Gordo” o “Carechancho”, permanece prófugo. De acuerdo con las primeras indagaciones, habría sido contratado por un sujeto conocido como “Viejo”, quien —según versiones recogidas— habría recibido el encargo del esposo de la víctima a cambio de 10 mil soles.
Durante los operativos, la policía halló en poder de uno de los implicados una fotografía de la médica y un croquis de su ruta habitual. Además, en el inmueble del presunto sicario se incautaron cerca de 900 gramos de marihuana.
Sobre el móvil del crimen, el general Reime indicó que la principal hipótesis apunta a un conflicto sentimental. “Presumimos que sería una cuestión sentimental, pero todavía está en proceso de investigación”, sostuvo.
Las autoridades continúan con las diligencias para esclarecer completamente los hechos, mientras la captura del sicario es considerada prioritaria. El caso ha generado conmoción en Piura y reaviva el debate sobre la violencia y el sicariato en la región.
Por su parte, el abogado de W. S. G., esposo de la médica Minoska Pinto Lazo rechazó las acusaciones que lo señalan como presunto autor intelectual del crimen y cuestionó la legalidad de su detención.
El letrado Julio Omar de Lama afirmó que su defendido no tiene vínculo con el homicidio ni con los otros implicados detenidos por el caso. “Negamos esos hechos, negamos la irrealidad, lo ficticio de todo lo que se ha venido tejiendo (…)”, sostuvo en declaraciones a la prensa.
Según explicó, Seminario Girón fue intervenido la madrugada del 13 de abril, alrededor de las 3:10 a.m., y la disposición fiscal no lo sindica directamente por el asesinato, sino por la presunta posesión de cinco chips telefónicos. “No está detenido por la muerte de su esposa ni mucho menos por estar involucrado con una banda”, precisó.
El abogado calificó la medida como arbitraria y anunció la presentación de un habeas corpus para revertir la detención. “Hemos presentado un recurso para que esta medida arbitraria se deje sin efecto”, indicó.
Asimismo, cuestionó que las declaraciones de otros detenidos —que lo vincularían con el crimen— carecen de sustento. “Son datos no objetivos, son datos subjetivos”, enfatizó, al descartar que exista prueba concreta que comprometa a su patrocinado.
De Lama también rechazó versiones sobre presuntos conflictos en la relación de la pareja. Aseguró que mantenían una convivencia estable. “Es una relación de esposos felices (…) vivieron juntos hasta el último día”, afirmó.
Pese a esta defensa, la Policía Nacional mantiene la hipótesis de que Seminario Girón sería el autor intelectual del crimen, en el marco de una investigación que apunta a un presunto asesinato por encargo. El caso continúa en desarrollo y ha generado fuerte conmoción en la región, donde la víctima era reconocida por su labor médica.
Las autoridades han señalado que las diligencias seguirán en curso para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.