La segunda vuelta presidencial continúa sin un ganador definido. El conteo rápido elaborado en alianza entre Ipsos Perú y Transparencia, con la colaboración del National Democratic Institute (NDI), otorga una leve ventaja a Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, quien alcanza el 50.3% de los votos válidos, frente al 49.7% obtenido por Keiko Fujimori, de Fuerza Popular.
Pese a la diferencia de 0.6 puntos porcentuales, el estudio mantiene a ambos candidatos dentro del margen de error de ±1.9%, por lo que el escenario sigue siendo de empate estadístico y no permite proclamar a un ganador.
Los resultados reflejan además una marcada diferencia entre el voto urbano y rural. Mientras Keiko Fujimori obtiene el 53.9% de respaldo en las zonas urbanas, Roberto Sánchez alcanza el 69% de apoyo en el ámbito rural, consolidando una brecha territorial que ya se había evidenciado durante la campaña electoral.
Uno de los datos más relevantes del conteo rápido es la reducción significativa de los votos blancos y nulos respecto a la boca de urna difundida al cierre de la jornada electoral. Analistas de Transparencia explicaron que parte de los electores que inicialmente declararon haber votado en blanco o viciado finalmente aparecieron registrados en las actas a favor de alguno de los dos candidatos.
Este comportamiento permitió que el porcentaje de votos blancos y nulos retorne a niveles cercanos al promedio histórico de procesos electorales anteriores, situado entre el 6% y 7%.
La evolución de los resultados también muestra un cambio respecto a las primeras proyecciones. La boca de urna difundida al cierre de las mesas otorgaba una ligera ventaja a Keiko Fujimori; sin embargo, conforme avanzó el procesamiento de actas en el conteo rápido, la tendencia se inclinó hacia Roberto Sánchez.
A pesar de ello, la diferencia continúa siendo demasiado estrecha para establecer un vencedor definitivo.
La ficha técnica del estudio indica que el conteo rápido se realizó sobre una muestra probabilística de 1,037 actas de sufragio a nivel nacional, con un nivel de confianza de 95%.
Ante este escenario, la atención se traslada ahora al escrutinio oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), entidad encargada de procesar la totalidad de las actas y determinar quién ocupará la Presidencia de la República para el periodo 2026-2031.
Con una diferencia mínima entre ambos postulantes, todo apunta a que la definición de la elección podría extenderse durante las próximas horas, mientras avanza el cómputo oficial de votos a nivel nacional.