La posibilidad de que un fenómeno de El Niño de fuerte intensidad provoque lluvias entre octubre y noviembre ha encendido las alarmas en Piura. Dirigentes vecinales del distrito de Veintiséis de Octubre denunciaron que varios Sistemas Alternativos de Recolección y Evacuación de Aguas de Lluvia (SARE), infraestructura diseñada para mitigar inundaciones, se encuentran en estado de abandono y sin el mantenimiento necesario para responder a una emergencia.
La preocupación resulta mayor si se considera que en junio de 2025 el entonces ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento, Durich Whittembury, anunció que los siete SARE administrados por el ministerio estarían completamente operativos durante los primeros meses de 2026. Incluso informó que se requería una inversión de entre 400 mil y 600 mil soles para poner en valor estos sistemas en toda la ciudad de Piura.
Sistemas abandonados
El panorama más crítico se observa en el SARE Cinco Esquinas, considerado por los propios dirigentes como un sistema prácticamente abandonado. Alipio Cruz, integrante de la Brigada de Defensa Civil de Veintiséis de Octubre, sostuvo que la infraestructura actualmente no ofrece garantías para afrontar precipitaciones intensas.
«Actualmente nosotros consideramos que está abandonado y no estamos preparados ante las lluvias», advirtió el dirigente.
Según explicó, las canaletas y buzones de captación se encuentran colmatados por arena y sedimentos, mientras que varias rejillas presentan roturas, situación que impediría el correcto drenaje de las aguas pluviales.
Asimismo, cuestionó la falta de coordinación entre las instituciones responsables.
«El Ministerio de Vivienda los construyó, pero la municipalidad y el Gobierno Regional no han articulado quién asume la responsabilidad. Siguen en manos del Ministerio de Vivienda y hasta ahora no se hacen las mejoras», señaló.
El dirigente también alertó sobre una deficiencia técnica que podría agravar el impacto de un evento extremo.
«En un fenómeno fuerte de gran intensidad este SARE colapsaría porque tiene una capacidad de 15 metros cúbicos. El equipo electrógeno se inundaría y se quemaría. Hemos pedido que se eleve a una altura mínima de 1,20 metros, pero lamentablemente no hemos sido atendidos», afirmó.
La situación del SARE Nuevo Amanecer, ubicado en el sector 13 de Noviembre, tampoco ofrece mejores perspectivas.
De acuerdo con los dirigentes vecinales, este sistema se encuentra prácticamente en abandono, presenta las mismas deficiencias de limpieza y mantenimiento que Cinco Esquinas y actualmente no puede considerarse operativo.
Sin embargo, el principal problema es de diseño. Según Alipio Cruz, el sistema fue construido en una zona donde el nivel del terreno impide captar oportunamente las aguas de lluvia.
«La población vive en un nivel más bajo, por lo tanto primero tendría que llenarse el agua en las calles para que recién ingrese al SARE. Entonces es imposible evacuar ahí. Se necesita un trabajo más técnico para que el agua ingrese directamente al sistema», sostuvo.
Otra de las principales preocupaciones es el SARE 4 de Octubre, ejecutado por la Municipalidad Provincial de Piura.
Aunque la infraestructura cuenta con equipos instalados, la obra nunca fue concluida porque la línea de impulsión que debía transportar las aguas hacia la quebrada Pajaritos quedó a medio construir.
Como consecuencia, si el sistema entrara en funcionamiento, el agua bombeada terminaría descargándose hacia el sector Cinco Esquinas, incrementando el riesgo de inundaciones.
«Prácticamente nos están trayendo una bomba de tiempo porque ese tubo que han instalado para evacuar las aguas acá en Cinco Esquinas nos generaría mucho más daño en una época de lluvia», alertó Cruz.
Los dirigentes solicitaron que la Municipalidad Provincial concluya la infraestructura o rediseñe el sistema para evitar trasladar el problema hacia otros sectores vulnerables.
Más de 80 mil personas en riesgo
Por su parte, Jesús García Flores, presidente del Comité de Gestión del Drenaje Definitivo del Sector Noroeste, indicó que los trabajos preventivos aún no empiezan pese a que el tiempo para prepararse se reduce.
«Si viene un fenómeno de El Niño fuerte, ¿qué va a pasar? Nos vamos a inundar como siempre. Ya es hora que el Ministerio de Vivienda y el Estado respondan a estas necesidades», enfatizó.
García advirtió además que el deficiente funcionamiento de los SARE afectaría aproximadamente a 80 mil habitantes del sector noroeste de Veintiséis de Octubre.
Los dirigentes coincidieron en que las medidas paliativas implementadas después del Niño Costero ya no son suficientes y reclamaron la ejecución del drenaje pluvial integral para Piura, Castilla, Catacaos y Veintiséis de Octubre.
Mientras ese proyecto continúa en etapa de desarrollo, demandaron al Ministerio de Vivienda, al Gobierno Regional y a las municipalidades iniciar de inmediato el desarenado de los sistemas, la limpieza de quebradas y drenes, así como la reparación de rejillas y equipos de bombeo.
«Ya deberían estarse realizando las labores de prevención, pero hasta el momento no se ha hecho absolutamente nada», concluyó Alipio Cruz.