Las dos principales obras que ejecuta el Gobierno Regional de Piura en la avenida Grau continúan generando retrasos, sobrecostos y malestar entre vecinos y comerciantes, quienes denuncian la falta de planificación de los trabajos y los constantes cortes del servicio de agua potable.
El caso más crítico corresponde al proyecto de renovación de las redes de agua potable y alcantarillado, cuya fecha contractual de culminación venció el pasado 26 de mayo de 2026. Sin embargo, al cierre de junio la obra solo alcanzaba un 79,07% de avance físico, quedando rezagada en 20,93% respecto del cronograma, según la valorización oficial N°9.
Pese a este incumplimiento, el Gobierno Regional, mediante la Resolución Gerencial Regional N°86-2026, declaró improcedente la solicitud de ampliación de plazo presentada por la empresa contratista Constructora Minconser S.A.C. La entidad concluyó que el consorcio no logró acreditar técnicamente que las causales invocadas afectaran la ruta crítica de la obra, requisito indispensable para autorizar una extensión del plazo conforme al Reglamento de la Ley de Contrataciones del Estado.
La resolución precisa que, aunque la supervisión emitió inicialmente una opinión favorable, los órganos técnicos del Gobierno Regional consideraron insuficiente el sustento presentado y optaron por mantener inalterable la fecha contractual de culminación.
Interferencias entre proyectos
Los problemas no se limitan al proyecto de saneamiento. La obra de mejoramiento del servicio de movilidad urbana de la avenida Grau y prolongación Grau, valorizada en más de S/46,2 millones, también presenta complicaciones derivadas de la ejecución paralela de ambos proyectos. Aunque su culminación está prevista para el 30 de septiembre de 2026, la obra ya registra un adicional y retrasos reconocidos oficialmente.
El Gobierno Regional aprobó, mediante la Resolución N°091-2026, una prestación adicional por modificaciones en las áreas de estacionamiento, sustituyendo jardineras por adoquines para mejorar la maniobrabilidad vehicular. El costo neto del adicional asciende a S/72.760,88, sin modificar el plazo contractual.
Asimismo, mediante Resolución N°109 se reconoció un retraso justificado de 52 días calendario en la obra de movilidad urbana debido a la interferencia generada por el proyecto de saneamiento. La entidad determinó que la ejecución simultánea restringió los frentes de trabajo e impidió desarrollar partidas críticas como movimiento de tierras, losas de concreto, sardineles y estacionamientos.
En paralelo, la obra de agua y alcantarillado también obtuvo un retraso justificado de 43 días porque la intervención de movilidad urbana, a cargo de la empresa Construcciones & Servicios Dieguito S.A.C., impedía liberar áreas para la instalación de tuberías y excavaciones. En ambos casos, el Gobierno Regional atribuyó las demoras a causas externas no imputables a los contratistas, producto de la superposición de dos proyectos ejecutados al mismo tiempo sobre la misma vía.
Vecinos sin agua y negocios afectados
Mientras las obras avanzan con dificultades administrativas y técnicas, quienes enfrentan las mayores consecuencias son los residentes y comerciantes de la avenida Grau.
Varios vecinos denunciaron permanecer varios días sin servicio de agua potable sin recibir información oficial sobre el restablecimiento. Uno de ellos aseguró llevar cinco días sin abastecimiento, mientras otro afirmó que el corte ya supera los 30 días.
A ello se suma la afectación económica para los establecimientos comerciales instalados a lo largo de la avenida, donde la reducción del tránsito vehicular y peatonal ha provocado una considerable disminución de clientes.
Ricardo Olavarría, vecino de la cuadra 9 de la avenida Grau, cuestionó la forma en que se ejecutan los proyectos del Gobierno Regional.
«Estamos cansados de que se hagan obras sin sustento y sin planificación. Es lo mismo que ocurre en todas las obras del Gobierno Regional», manifestó.
Las demoras en ambos proyectos evidencian problemas de coordinación entre intervenciones ejecutadas por una misma entidad en un mismo corredor vial. Aunque el Gobierno Regional ha reconocido oficialmente las interferencias entre ambas obras mediante resoluciones que justifican los retrasos, la situación continúa impactando directamente en la calidad de vida de los vecinos y en la actividad económica de una de las principales avenidas de Piura.