Las primeras consecuencias del Fenómeno El Niño ya comienzan a sentirse en los principales cultivos de exportación de Piura. Las altas temperaturas registradas desde hace varios meses están alterando los ciclos biológicos del mango y el arándano, reduciendo la floración y afectando la calidad de la producción. A ello se suma, las lluvias previstas para finales de este año, que podrían agravar el panorama al deteriorar los frutos, favorecer la aparición de enfermedades y complicar las labores agrícolas.
El director ejecutivo del Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) Piura, Daniel Alama Mena, explicó que el incremento sostenido de las temperaturas ha impedido que el mango reciba las horas de frío necesarias para iniciar su proceso de floración, especialmente en la variedad Kent, la principal destinada a la exportación.
«La floración del mango está retrasada porque la planta necesita un poco de frío para florear. Hasta ahorita no hay floración en la variedad Kent porque la temperatura no está bajando de los 28 grados», señaló.
El funcionario indicó que, aunque la variedad Edward presenta una floración parcial, esta representa apenas el 30% de la producción total. En cambio, el comportamiento de la variedad Kent mantiene en incertidumbre la próxima campaña exportadora. Solo el año pasado Piura exportó alrededor de 250 mil toneladas de mango, volumen que difícilmente se repetiría si las condiciones climáticas persisten.
«Si esto continúa así, no vamos a llegar a la producción del año pasado. En el mejor escenario podríamos alcanzar entre el 60% y el 70%, pero con una floración retardada», advirtió Alama.
Las lluvias podrían agravar la crisis
Aunque las temperaturas descendieran durante julio y permitieran que el mango florezca con retraso, el cultivo todavía enfrentaría una segunda amenaza, debido al adelanto de las lluvias asociado al fenómeno de El Niño.
Según explicó Alama, si las precipitaciones comienzan en noviembre, coincidirían con el desarrollo inicial de los frutos y afectarían tanto la calidad del mango como las labores de cosecha.
«Si la lluvia se adelanta en noviembre, va a perjudicar la producción. Habrá daños en los frutos, problemas de accesibilidad y todo eso repercutirá bastante en la campaña de mango», sostuvo.
El impacto alcanzaría a unas 30.000 hectáreas de cultivo y a cerca de 3.000 productores distribuidos en los principales valles de Piura, donde el mango constituye una de las actividades agrícolas con mayor generación de empleo y divisas. La menor oferta también podría traducirse en un incremento de los precios para el consumidor.
Arándano también pierde calidad
El arándano, otro de los cultivos de exportación más dinámicos de la región, también muestra señales de afectación. De acuerdo con el Senasa, las temperaturas superiores a las habituales han reducido tanto el volumen como la calidad de la fruta.
«Los exportadores nos informan que la producción no ha sido la que esperaban. El arándano necesita un poco de frío y la temperatura ha hecho que baje la calidad y el volumen exportable», indicó el funcionario.
Aunque por ahora no se reportan brotes importantes de plagas asociados al calor, Alama explicó que el mayor riesgo aparecerá con la llegada de las lluvias, cuando la humedad favorezca la proliferación de hongos y enfermedades.
Entre las principales amenazas mencionó la gomosis en los cítricos y el incremento del Fusarium en el banano, además de enfermedades que afectan cultivos como la guanábana. Senasa mantiene labores permanentes de vigilancia fitosanitaria y control de la mosca de la fruta para evitar una mayor propagación.
La uva, en cambio, presenta un panorama distinto. Alama explicó que las actuales temperaturas favorecen el desarrollo del cultivo y, por ahora, no se observan afectaciones significativas en la campaña. Sin embargo, advirtió que el principal riesgo es un eventual adelanto de las lluvias antes de que concluya la cosecha, prevista para mediados de octubre, ya que las precipitaciones podrían deteriorar la calidad de los racimos y dificultar las labores de recolección en el campo.
Cultivos de panllevar también se ven afectados
Los efectos del calor no se limitan a los productos de exportación. El director de Senasa informó que cultivos de consumo interno como la cebolla y el maíz también registran rendimientos por debajo de lo esperado.
En el caso de la cebolla, estimó que alrededor del 30% de la producción se perdió debido a que muchas plantas no desarrollaron adecuadamente el bulbo. El maíz, añadió, presenta problemas similares de desarrollo, situación que podría repercutir en el abastecimiento y en los ingresos de los pequeños agricultores.
Ante el retraso de la floración, varios productores han intentado inducir artificialmente este proceso mediante la aplicación de productos especializados. No obstante, las elevadas temperaturas han reducido la eficacia de estas prácticas.
«Los productores han estado aplicando productos para inducir la floración, pero parece que no está dando resultado por el tema de la temperatura», explicó Alama.
Por ello, el director de Senasa considera que julio será un mes determinante para el futuro de la campaña agrícola en Piura.
‘’Si durante julio las temperaturas descienden, aún existe la posibilidad de que el mango complete su floración. De lo contrario, Piura afrontará una de las campañas más complejas de los últimos años, con menores volúmenes de exportación y mayores riesgos si las lluvias se presentan antes de lo previsto’’, concluyó Alama.
Portada: Mango reduce su producción debido al Niño Costero/Midagri