La temporada de lluvias se acerca y en Monte Sullón, uno de los sectores más grandes de Catacaos, persiste la preocupación por el avance de la obra de agua potable y alcantarillado que el Ministerio de Vivienda ejecuta en el distrito. Los dirigentes cuestionan que los trabajos todavía no hayan concluido pese a que la intervención lleva cerca de dos años y advierten que las calles podrían convertirse nuevamente en puntos críticos cuando aumenten las precipitaciones.
Uno de los principales reclamos se concentra en el denominado canal de Los Sechuras, por donde discurren las aguas pluviales que llegan desde sectores como el mercado Juan de Mori, Juan de Mori, La Chorrillos, la avenida Arequipa y otras zonas de Catacaos. Según los vecinos, la vía, que anteriormente permitía evacuar el agua con mayor facilidad, permanece intervenida y en varios tramos presenta calles sin pavimentar.
Jimmy Yarlequé, dirigente de Monte Sullón, sostuvo que la situación resulta preocupante porque la obra, a cargo del Consorcio BPO, estaría aproximadamente al 95% de avance, pero todavía existen sectores sin concluir.
“¿Cómo es posible que nos encontremos a estas alturas en un 95% con este tipo de calles? Se encuentran todas abandonadas, polvorientas y es una vía principal de aguas residuales. El día que comiencen las lluvias esto se va a comenzar a hundir”, cuestionó.
El dirigente señaló que debajo de las vías intervenidas ya se encuentran instaladas tuberías y otros componentes del sistema de alcantarillado. Por ello, advirtió que una eventual acumulación de agua podría afectar el terreno y comprometer las instalaciones.
“Monte Sullón es el recaudador de todas las aguas. Aquí viene todo lo que viene de Catacaos, del centro, todo se viene acá. Cuando sucedió el tema del río, Monte Sullón fue el último que desaguó”, recordó.
Yarlequé estimó que unas 12.000 familias podrían verse afectadas en Monte Sullón. Además, cuestionó el estado de algunos puntos del sistema, entre ellos la zona cercana a la capilla del Señor Cautivo y la estación de bombeo de Monte Sullón, que calificó como deficientes.
Los dirigentes también cuestionaron la demora de la empresa responsable de los trabajos. Según Yarlequé, los reclamos de los vecinos reciben como respuesta que las intervenciones serán programadas, pero sin que exista una solución concreta.
“Siempre que reclamamos dicen: ‘sí, ya lo vamos a programar’. Incluso hoy hemos reclamado al ingeniero, pero desde un principio hemos planteado el problema y siempre es lo mismo: nos hacen esperar y esperar”, señaló.
A ello se suma la preocupación por las motobombas que deberían servir como mecanismo provisional para evitar el afloramiento de aguas residuales mientras culmina el sistema principal. El dirigente sostuvo que estas fueron adquiridas como una medida temporal, pero los vecinos desconocen si realmente están operativas.
Una obra que también golpea al turismo
Ernesto Melgarejo, dirigente de Catacaos, sostuvo que las calles intervenidas, el polvo, los aniegos y las dificultades para transitar han afectado directamente a los negocios. Según su estimación, el impacto sobre la actividad turística alcanza el 80%.
“Hay días que no se vende nada. Hay semanas de lunes a viernes que no se vende nada, pero los sábados y domingos viene un poco de gente. Es un impacto del 80% básicamente que nos ha afectado bastante”, señaló.
El dirigente explicó que restaurantes, comercios y emprendimientos vinculados al turismo han tenido dificultades para mantener sus ingresos debido a la menor llegada de visitantes y a los problemas de acceso.
“Lo que nosotros necesitamos como pobladores es que la empresa trabaje día y noche. Si ahora están trabajando en seco y no aprovechan, menos van a aprovechar cuando haya lluvia”, manifestó.
Obra podría llegar a la temporada de lluvias
El cronograma se ha convertido en otro de los puntos de preocupación. De acuerdo con lo señalado por los dirigentes y el teniente alcalde de Catacaos, la intervención ha tenido una ampliación de plazo de 141 días, con una programación que podría extender los trabajos hasta abril del próximo año.
El problema es que la pavimentación de varios sectores está prevista para diciembre, mientras que las lluvias podrían comenzar antes. El teniente alcalde de Catacaos, Raúl Sandoval Galán, coincidió en que la obra debe acelerarse. El regidor cuestionó el diseño de la intervención y sostuvo que desde el inicio se advirtieron problemas durante su ejecución.
“Queremos que esta obra termine este año. Lo que se anuncia a partir de diciembre para adelante va a ser muy fuerte y la obra se puede paralizar, y esto va a perjudicar tremendamente a la población”, sostuvo.