La salida del río Piura frente a un posible periodo de lluvias extraordinarias continúa sin una ruta definida. Aunque el Gobierno evalúa alternativas como el río Loco, en Sechura, y Chutuque, todavía no existe una decisión definitiva sobre por dónde se encauzarán las aguas ni qué empresa ejecutaría la intervención. La incertidumbre se mantiene a pocas semanas del periodo en el que se prevén las precipitaciones más intensas.
El director de la Autoridad Administrativa del Agua (AAA) Jequetepeque-Zarumilla, Marcos Castillo, confirmó que la salida del río Piura por el río Loco sigue en evaluación. Precisó que la Resolución Ministerial N°411-2026-MIDAGRI, que prioriza 45 puntos críticos a nivel nacional, no garantiza la viabilidad técnica ni la ejecución de esta alternativa, cuya decisión depende de instancias superiores del Ejecutivo.
“Lo que puedo decir por ahora es que no se sabe. La alternativa del río Loco sigue en evaluación, se debe elegir la empresa, evaluar si es viable técnicamente y luego hacer la socialización del proyecto. No puedo asegurar que mañana se tome una decisión y todos tranquilos”, sostuvo Castillo ante la prensa.
El funcionario tampoco pudo precisar cuándo se conocerá la decisión. Indicó que podría haber novedades en unos 15 días, aunque reconoció que el proceso podría prolongarse. Esta incertidumbre deja abierta la posibilidad de que las lluvias comiencen sin que exista una alternativa de evacuación del agua definida y lista para ejecutarse.
En la misma línea, el viceministro de Agricultura, José Bustamante, sostuvo que el Gobierno continúa analizando las opciones. “Estamos evaluando todas esas problemáticas, no hay una opción definitiva, se está evaluando lo más pronto posible”, señaló.
Según Castillo, la propuesta de encauzar el río Piura por el río Loco contempla la construcción de un canal de aproximadamente 15 kilómetros. Sin embargo, su ejecución requiere una evaluación técnica que determine su viabilidad y, posteriormente, un proceso de socialización con la población de las zonas involucradas.
Agricultores de Sechura rechazan la propuesta
La posibilidad de conducir las aguas del río Piura hacia el río Loco ha generado preocupación entre diferentes gremios y autoridades de Sechura. Los agricultores advierten que una intervención de este tipo podría afectar terrenos agrícolas, actividades ganaderas y a las familias que viven en la zona.
Juan Pablo Curro Chunga, presidente de la Asociación Agropecuaria Frente de Defensa de Sechura, sostuvo que los terrenos próximos al río Loco son bajos y cuestionó que se plantee esta intervención sin haber informado ni consultado previamente a la población.
“Definitivamente no estamos a favor. Nosotros, que estamos bastante cerca, somos de Tajamar y nos van a inundar. Si durante un fenómeno de El Niño fuerte ya hemos sufrido inundaciones por los drenes que desembocan en esta zona, llevar más agua por ahí sería una catástrofe”, afirmó.
El dirigente advirtió que una mayor descarga podría perjudicar cultivos de arroz, maíz y sandía, además de comprometer la actividad ganadera. Según indicó, alrededor de 700 familias se dedican a la agricultura en el desierto de Sechura y la provincia cuenta con más de 25.000 cabezas de ganado caprino y vacuno.
“Definitivamente, no hay forma de negociar algo que sabemos que va en contra de nuestra actividad económica y que nos perjudicaría. Los daños serían grandes”, sostuvo Curro Chunga, quien advirtió que podrían adoptar medidas de protesta si el proyecto avanza sin considerar sus objeciones.
Chutuque sigue en evaluación
El río Loco no es la única alternativa que continúa bajo análisis. Chutuque también permanece entre las opciones evaluadas para facilitar la salida de las aguas del río Piura. Sin embargo, su ejecución enfrenta dificultades técnicas y presupuestales que impiden asegurar que los trabajos se realicen antes del periodo de lluvias.
Castillo aclaró que esta alternativa no ha sido descartada definitivamente, aunque reconoció que existen dificultades para intervenir en la zona, especialmente por las características del denominado tapón de Chutuque. La posibilidad de utilizar explosivos para removerlo, explicó, debe ser determinada por los especialistas responsables de la evaluación técnica.
La ampliación del canal de Chutuque cuenta con una ficha técnica, pero no se ha ejecutado por falta de presupuesto. La ausencia de financiamiento mantiene pendiente una intervención considerada relevante para mejorar la capacidad de conducción del agua.
ANA solo ha intervenido cuatro de los 22 puntos críticos
De los 22 puntos críticos a cargo de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), 13 corresponden a Piura, en las cuencas de los ríos Piura y Chira. Sin embargo, solo cuatro han sido intervenidos hasta el momento, según informó Marcos Castillo.
El funcionario precisó que las intervenciones culminadas corresponden a Potreritos en el río Chira, La Encantada 2 en el Alto Piura, San Lorenzo, además del tramo entre los puentes Eguiguren y Bolognesi, en la ciudad de Piura, donde los trabajos están próximos a concluir.
Castillo anunció que la próxima semana la maquinaria será trasladada al Bajo Piura para iniciar nuevas intervenciones en sectores como Chato Chico, Chato Grande y Cura Mori. La entidad busca complementar las labores que se ejecutan en otros puntos críticos, aunque reconoció que los equipos disponibles no son suficientes para atender todas las zonas que requieren intervención.
“Cómo quisiéramos tener tres veces más ese equipamiento que tenemos ahorita para poder tranquilizarnos y también tranquilizar a la población”, indicó.
La ANA tiene previsto continuar con estas labores hasta el 31 de diciembre. Sin embargo, el avance de las intervenciones y la falta de una salida definitiva para el río mantienen la incertidumbre frente a las lluvias.