El Gobierno anunció un paquete temporal de medidas fiscales para enfrentar los riesgos económicos asociados al fenómeno El Niño, el encarecimiento de los combustibles y las altas tasas de interés internacionales. Entre las acciones presentadas por el ministro de Economía, Elmer Cuba, figuran bonos para familias vulnerables y jubilados, el impulso de 250 obras públicas y facilidades tributarias y crediticias para empresas con dificultades financieras.
El objetivo, según explicó el titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), es amortiguar el impacto de estos factores sobre los hogares y la actividad empresarial, además de sostener la inversión pública. El Ejecutivo busca que la economía peruana registre un mayor crecimiento en 2027 que en 2026.
Bonos para hogares expuestos a lluvias y sequías
Las transferencias monetarias estarán dirigidas a cuatro grupos de población vulnerable. El primero comprende a familias del sur del país que podrían perder parte de su ganado o sus cosechas por la falta de agua. El segundo incluye a hogares del norte expuestos a lluvias intensas.
El tercer grupo está conformado por personas que viven cerca de quebradas y ríos, incluso en zonas próximas a Lima, donde existe riesgo de huaicos y desbordes. El cuarto comprende a personas vulnerables, principalmente jubilados de la Oficina de Normalización Previsional (ONP).
De acuerdo con Cuba, las ayudas tendrán una duración de entre tres y cuatro meses. Los bonos no estarán destinados exclusivamente a compensar los efectos del fenómeno El Niño, sino que también buscarán aliviar parte del impacto de la inflación sobre los ingresos familiares.
Gobierno busca culminar 250 obras públicas
El paquete también contempla trabajos de mantenimiento en colegios, centros de salud, comisarías y carreteras. La propuesta busca reducir el riesgo de daños que posteriormente requieran reconstrucciones más costosas y, al mismo tiempo, generar empleo en distintas regiones.
El ministro planteó que los directores de colegios, responsables de centros de salud y comisarios puedan gestionar pequeñas intervenciones en sus instalaciones para facilitar la ejecución de los trabajos.
Además, el MEF identificó 250 obras públicas que registran avances superiores al 50% y que podrían recibir recursos para su culminación. La estrategia contempla recurrir a saldos del mecanismo de Obras por Impuestos para financiar proyectos paralizados a los que les falte poco para terminar.
El plan incluye también los programas de vivienda popular Mi Vivienda y Techo Propio. Según lo anunciado, el Gobierno evalúa inyectar capital adicional para reactivar estas iniciativas y dar mayor previsibilidad a su financiamiento.
Empresas podrán aplazar pagos tributarios y acceder a créditos
Para aliviar las necesidades de liquidez de las empresas, el Ejecutivo plantea permitir que aquellas que desarrollen actividades afectadas posterguen los pagos adelantados del impuesto a la renta, siempre que acrediten dificultades financieras.
Cuba puso como ejemplo a las compañías pesqueras que podrían registrar menores ingresos ante una campaña desfavorable. En esos casos, las empresas presentarían sus estados financieros proyectados ante la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) para solicitar que no se les exijan los adelantos tributarios correspondientes.
Las medidas también incluyen la liberación de saldos en cuentas de detracciones del Banco de la Nación y el otorgamiento de garantías crediticias mediante el Fondo Crecer. Con estas herramientas, el Gobierno busca facilitar el acceso al financiamiento de negocios que necesiten capital para continuar operando ante una eventual desaceleración económica.
Durante el anuncio, la presidenta Keiko Fujimori respaldó el paquete y adelantó que el Ejecutivo prepara medidas adicionales. Entre los riesgos mencionados figuran las condiciones climáticas, el incremento del precio de los combustibles asociado a la guerra en Medio Oriente y las altas tasas de interés en importantes economías.
Las medidas anunciadas buscan sostener el consumo de los hogares, mantener en marcha obras públicas y brindar liquidez a las empresas durante los próximos meses. Su alcance dependerá de la implementación de los mecanismos previstos y de la asignación de recursos para ejecutar las intervenciones.