Norte Sostenible

Nueva ley sobre derrames reaviva pedidos de compensaciones en Lobitos

La reciente aprobación de la Ley N.º 32534 abre una nueva posibilidad para que las comunidades costeras afectadas por derrames de petróleo reclamen indemnizaciones justas, incluso de manera retroactiva. En Lobitos, Piura, los pescadores artesanales anuncian que retomarán su lucha contra Petroperú, cuestionando compensaciones consideradas insuficientes y acuerdos firmados bajo presión, mientras exigen una reparación real por los daños ambientales, económicos y sociales sufridos tras los derrames de 2024 y 2025.

Lobitos, el paraíso del surf que busca recuperarse tras los derrames de petróleo

Un año después del derrame de crudo que contaminó el mar y golpeó el corazón de su economía, Lobitos sigue pagando el precio de la desidia estatal y la impunidad ambiental. Este balneario piurano, reconocido por sus olas y su biodiversidad, enfrenta hoy una lenta y desigual recuperación marcada por la caída del turismo, la precarización de pescadores y hoteleros, y una indemnización que nunca llegó. Entre promesas incumplidas, pasivos petroleros sin remediar y una fiscalización ausente, Lobitos se convierte en un espejo de cómo en el Perú los daños ambientales pueden quedar sin justicia ni reparación real.

Lobitos vuelve a teñirse de petróleo: segundo derrame en menos de 7 meses

A pesar de los discursos oficiales sobre responsabilidad ambiental, Lobitos vuelve a ser víctima de un derrame de petróleo. Esta vez, el crudo escapó del pozo 383 del Lote VI, operado por Petroperú, y afectó quebradas, caminos hacia la playa y obligó a suspender las clases escolares por el fuerte olor. No es un hecho aislado: en diciembre de 2024, otro derrame impactó playas, mató fauna marina y paralizó el turismo. Hoy, con la confianza fracturada, el Estado promete supervisión mientras los vecinos exigen sanciones, justicia ambiental y, sobre todo, que esto no vuelva a repetirse. ¿Cuántas veces más debe mancharse Lobitos?

La sombra del petróleo en Lobitos: sin pesca ni turismo a un mes del derrame 

Ha pasado un mes desde que se produjo el derrame de petróleo de Petroperú que afectó a las costas de Lobitos, en la región de Piura, y los rezagos de crudo aún manchan las playas que alguna vez atrajeron a turistas y surfistas de todo el mundo. Las Capullanas y La Punta, dos de los balnearios más icónicos de la zona, continúan con rastros visibles de contaminación, mientras la promesa de una remediación ambiental efectiva sigue sin cumplirse. El turismo y la pesca son los dos sectores más golpeados.