Norte Sostenible

Lobitos, el paraíso del surf que busca recuperarse tras los derrames de petróleo

Un año después del derrame de crudo que contaminó el mar y golpeó el corazón de su economía, Lobitos sigue pagando el precio de la desidia estatal y la impunidad ambiental. Este balneario piurano, reconocido por sus olas y su biodiversidad, enfrenta hoy una lenta y desigual recuperación marcada por la caída del turismo, la precarización de pescadores y hoteleros, y una indemnización que nunca llegó. Entre promesas incumplidas, pasivos petroleros sin remediar y una fiscalización ausente, Lobitos se convierte en un espejo de cómo en el Perú los daños ambientales pueden quedar sin justicia ni reparación real.

La sombra del petróleo en Lobitos: sin pesca ni turismo a un mes del derrame 

Ha pasado un mes desde que se produjo el derrame de petróleo de Petroperú que afectó a las costas de Lobitos, en la región de Piura, y los rezagos de crudo aún manchan las playas que alguna vez atrajeron a turistas y surfistas de todo el mundo. Las Capullanas y La Punta, dos de los balnearios más icónicos de la zona, continúan con rastros visibles de contaminación, mientras la promesa de una remediación ambiental efectiva sigue sin cumplirse. El turismo y la pesca son los dos sectores más golpeados.