A cuatro días del primer mensaje a la Nación de la presidenta Keiko Fujimori por Fiestas Patrias, las principales autoridades de Piura coinciden en un mismo pedido: que el Gobierno coloque a la región entre las máximas prioridades de su gestión frente a la inminente llegada del fenómeno de El Niño.
El reclamo se produce en un escenario especialmente delicado. Aunque los megaproyectos para reducir el riesgo de inundaciones, como el drenaje pluvial integral de Piura, Castilla y Veintiséis de Octubre, así como el proyecto de control de inundaciones del río Piura, ya cuentan con viabilidad técnica, todavía deberán atravesar procesos de financiamiento, licitación y ejecución que demandarán varios años antes de convertirse en una solución definitiva.
Mientras tanto, la región continúa enfrentando el próximo periodo lluvioso con una infraestructura insuficiente y obras preventivas aún pendientes.
«No hay tiempo para prevenir, solo para mitigar»
El alcalde provincial de Piura, Francisco Cevallos, sostuvo que el mensaje presidencial debe anunciar medidas extraordinarias para atender la emergencia que se aproxima.
Según explicó, durante una reciente reunión con la ahora presidenta solicitaron la emisión de dos decretos de urgencia: uno destinado a financiar maquinaria, combustible y operaciones para atender los puntos críticos; y otro para garantizar la continuidad de proyectos de inversión que requieren recursos inmediatos. Entre ellos, mencionó cinco obras ejecutadas con el Ministerio de Vivienda que necesitan aproximadamente S/40 millones para continuar.
«La presidenta debería mirar hacia el norte con ojos de prevención, entendiendo que se acerca un fenómeno de El Niño con características similares a las de 1998. Ya no hay tiempo para prevenir; solamente tenemos que actuar para mitigar los daños y tenemos pocos meses para hacerlo», afirmó.
El burgomaestre también insistió en la necesidad de definir una salida del río Piura hacia el mar y acelerar las intervenciones de descolmatación, además de culminar los trabajos que corresponden a los gobiernos locales y regional.
Respecto a las críticas formuladas por los colegios profesionales, que cuestionan la falta de intervenciones en el río Piura, Cevallos respondió que este no es momento para profundizar los cuestionamientos.
«Seguramente sería más interesante una actitud más propositiva antes de cuestionar. Con tan pocos meses que nos restan y una ciudad que se va a enfrentar a un fenómeno durísimo, tenemos que actuar de forma propositiva», manifestó.
Sin embargo, una de las principales medidas de mitigación —la descolmatación del río Piura— continúa sin ejecutarse. Sobre este punto, el burgomaestre reiteró que dicha intervención corresponde al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) y a la Autoridad Nacional del Agua (ANA). Añadió que la Municipalidad Provincial de Piura presentó cuatro fichas técnicas para intervenir sectores vulnerables del Bajo Piura, pero que hasta la fecha el Gobierno Central no ha transferido los recursos necesarios para iniciar los trabajos.
Cevallos también señaló que los decretos de urgencia anunciados para financiar las acciones frente a la emergencia deberían aprobarse durante la primera quincena de agosto. Advirtió que ese plazo será determinante para disponer oportunamente del presupuesto y ejecutar las intervenciones antes del inicio de las lluvias.
Por su parte, el alcalde distrital de Castilla, Julio Vásquez, señaló que su expectativa es que el Ejecutivo cumpla los compromisos asumidos con Piura durante la campaña electoral y priorice recursos para ejecutar las fichas técnicas ya elaboradas para atender los sectores más vulnerables.
«Tenemos decretos de emergencia y contamos con fichas listas. Lo que necesitamos ahora es el financiamiento para ejecutarlas antes de que lleguen las lluvias», manifestó.
Vásquez recordó que Castilla fue uno de los distritos más afectados durante el fenómeno de El Niño de 2017 y sostuvo que las inversiones necesarias para proteger el Bajo Piura superan ampliamente la capacidad presupuestal de los gobiernos locales.
«Estamos más vulnerables que en 2017»
Uno de los diagnósticos más críticos fue planteado por el prefecto regional de Piura, Hermer Alzamora, quien aseguró que la región enfrenta hoy un escenario incluso más riesgoso que el registrado hace nueve años.
«Estamos más vulnerables que en 2017. La caja hidráulica del río está totalmente colmatada, no se han ejecutado trabajos integrales de descolmatación ni de limpieza de drenes, y el drenaje pluvial sigue siendo un problema», advirtió.
A ello se suma el deterioro de las defensas ribereñas, donde varias losas de concreto se encuentran desprendidas, situación que podría facilitar filtraciones y comprometer la estabilidad de la protección ante una crecida del río.
El prefecto cuestionó además la falta de coordinación entre los distintos niveles de gobierno respecto a las competencias para intervenir el río Piura.
Según explicó, aunque varias autoridades sostienen que estas labores corresponden exclusivamente al Gobierno Central, la legislación también establece responsabilidades compartidas para gobiernos regionales y municipales en materia de gestión del riesgo de desastres.
«Las autoridades creen no tener la competencia y eso es lo preocupante, ya que esa interpretación ha retrasado intervenciones que debieron ejecutarse hace varios meses.», señaló.
Desde un punto de vista técnico, Alzamora insistió en que las únicas acciones viables para los próximos meses son la descolmatación integral del cauce, el desbroce del material acumulado y la reparación de las defensas ribereñas.
En ese contexto, pidió que el mensaje presidencial no solo contemple recursos económicos, sino también una conducción política que permita ejecutar acciones inmediatas.
«Esperamos que se conforme un equipo completo que venga a dar una alternativa de solución para que el impacto del fenómeno no sea tan fuerte, tanto en el río Piura como en el río Chira», indicó.