En el marco de la cobertura especial de Norte Electoral, conversamos con el arquitecto Lucho Rivera, candidato a diputado por el partido Progresemos, quien expuso una radiografía crítica sobre la situación actual de Piura y sus propuestas legislativas de cara a las elecciones de 2026. Rivera, con 20 años de trayectoria profesional, aprovechó el espacio para aclarar que su formación es de arquitecto y bachiller en ingeniería civil, desmintiendo errores administrativos en su hoja de vida derivados de una confusión en el sistema de Sunedu con uno de sus hermanos.
Al cumplirse nueve años del desborde del río Piura, el candidato lamentó que el Bajo Piura siga siendo una zona de altísimo riesgo. Rivera, quien fue vicepresidente del Frente de Defensa en 2017, denunció que se han gastado más de mil millones de soles desde 2016 sin que hasta la fecha exista un expediente técnico o un perfil aprobado para la solución integral del río.
La situación en Catacaos, epicentro de la tragedia pasada, es hoy un reflejo de la ineficiencia en la gestión de obras públicas según el arquitecto. El candidato criticó duramente la ejecución de las obras actuales en el distrito, las cuales presentan más de 10 adicionales presupuestarios y han convertido las calles en nubes de polvo, afectando seriamente la salud de la población y el cronograma de trabajo.
Catacaos, un pueblo olvidado
Este desorden no solo es visual o sanitario, sino también económico, pues la Asociación de Restaurantes reporta pérdidas de hasta el 80% en sus ingresos. Rivera señaló que el turismo se ha alejado debido al mal estado de las vías durante fechas clave como los carnavales, y existe una gran incertidumbre sobre cómo se desarrollará la Semana Santa bajo estas condiciones.
Frente a la inacción de los actuales congresistas, a quienes acusó de burlarse del pueblo y buscar reelecciones sin haber fiscalizado correctamente la reconstrucción, Rivera propone una renovación política técnica. El candidato representa a Progresemos, un partido que define como animalista, ecologista y pro-vida, enfocado en devolver la confianza a los jóvenes decepcionados de la «lacra política» tradicional.
Una de sus banderas principales es la creación de la Autoridad Autónoma del Río Piura. Esta entidad tendría potestad absoluta y presupuesto independiente para ejecutar reservorios en la parte alta y defensas ribereñas seguras, evitando que las instituciones se «echen la pelota» unas a otras mientras la población sigue vulnerable ante cada temporada de lluvias.
Asimismo, Rivera propone una reforma drástica para combatir la ineficiencia: la revocatoria inmediata de autoridades que no ejecuten más del 70% de su presupuesto anual. Esta medida también se aplicaría a alcaldes o gobernadores que tengan más del 30% de sus obras paralizadas o abandonadas, buscando que la gestión pública sea técnica y no puramente política.
Para reducir la corrupción en las licitaciones, el arquitecto plantea que las obras de menor cuantía, con valores menores a 1.5 millones de soles, sean ejecutadas por administración directa. Según su experiencia como exgerente de Desarrollo Urbano, esto permitiría dar empleo a profesionales locales y jóvenes, garantizando que el dinero se invierta directamente en la comunidad.
Propuestas en educación y salud
En el sector educativo, su propuesta legislativa incluye la implementación de cuatro niveles obligatorios, sumando dos años de bachillerato tras la secundaria. El objetivo es que los jóvenes egresen con un título técnico antes de los 18 años para defenderse en la vida, o que pasen por un servicio militar con formación técnica obligatoria.
Rivera enfatizó que la educación es la «columna vertebral» para frenar la delincuencia, señalando que la mayoría de los delitos son cometidos por menores que no estudian ni trabajan. Para ello, propone duplicar el PBI destinado a infraestructura educativa, enfocándose en aulas térmicas y acondicionadas a la realidad climática de cada zona, especialmente en el área rural.

La crisis en salud también figura en su agenda, con un proyecto de ley para la reactivación de obras paralizadas. El candidato recordó que Piura cuenta actualmente con cuatro hospitales detenidos, una situación inaceptable mientras la población carece de servicios básicos y atención médica digna.
Como arquitecto, Rivera lamentó que el país carezca de un ordenamiento territorial adecuado y que muchas autoridades ignoren los planes directores. Criticó que en Piura no se asista a las sesiones para aprobar estos instrumentos de planificación, los cuales son fundamentales para saber dónde construir y cómo gestionar las cuotas y rasantes para evitar inundaciones.
Respecto a su salida de gestiones previas, como la de Catacaos, explicó que se debió a la falta de compatibilidad de ideas, pues él siempre ha priorizado el bien común sobre los intereses políticos. Rivera recalcó que no tiene ninguna denuncia ni proceso judicial en sus 20 años de carrera, un requisito que considera indispensable para cualquier aspirante al Congreso.
El candidato también hizo un llamado a potenciar la agricultura y el turismo aprovechando el agua de las lluvias mediante una gestión técnica, transformando lo que hoy se ve como una «maldición» en una bendición para las 500,000 hectáreas áridas de la región. Además, propone integrar el deporte y disciplinas como las artes marciales en la currícula escolar para mejorar la salud infantil.