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Colegio Médico desaprueba gestión del Gobierno Regional de Piura en salud: “No hemos logrado concluir nuestros hospitales”

El decano del Colegio Médico de Piura, Jorge Espinoza Cuadros, emitió una dura evaluación de la gestión del Gobierno Regional de Piura en materia de salud y aseguró que, a pocos meses de concluir el actual periodo de gobierno, los resultados obtenidos no justifican una calificación aprobatoria.

Durante una entrevista concedida tras conocerse el informe de la Contraloría que advierte una brecha de más de S/ 241 millones para el Hospital de Alta Complejidad de Piura, el dirigente médico afirmó que los principales proyectos sanitarios de la región siguen sin concretarse y que la inestabilidad en los cargos de dirección ha afectado la continuidad de las políticas públicas.

«Desde el sector salud hemos tenido una nota desaprobada. No hemos logrado concluir nuestros cuatro hospitales importantes en la región y hemos tenido una rotación de autoridades nunca antes vista», manifestó.

Hospital de Alta Complejidad en incertidumbre

Espinoza sostuvo que la situación financiera del Hospital de Alta Complejidad refleja problemas de planificación y gestión que afectan a diversos proyectos sanitarios de la región.

La Contraloría advirtió recientemente que el PRONIS cuenta con apenas S/84 millones para el 2026, pese a que requiere ejecutar más de S/325 millones durante ese periodo. Además, al 21 de mayo ya se había devengado el 84,9% de esos recursos, dejando una brecha de financiamiento superior a los S/241 millones.

Para el decano, este escenario genera preocupación porque pone en riesgo una obra considerada estratégica para atender enfermedades complejas y reducir las derivaciones de pacientes a Lima y Chiclayo.

«Estamos hablando de una brecha de más de 200 millones de soles, lo que hace inviable cualquier tipo de cumplimiento contractual. No podemos estar ofreciendo obras para que después se caigan en el transcurso del tiempo», señaló.

Espinoza consideró que el déficit presupuestal podría responder a una deficiente gestión ante las instancias encargadas de aprobar los recursos para el proyecto.

«Lo más probable es que no se haya defendido adecuadamente el presupuesto o que simplemente no se haya incluido. Estamos en un año electoral y muchas veces se promete más de lo que realmente se puede cumplir», señaló.

El médico advirtió que, con los recursos actualmente disponibles, apenas podrían ejecutarse trabajos preliminares, pero no el desarrollo integral de la infraestructura.

«Cuando hablamos de bases, estructuras y construcción, ya no habrá presupuesto. Existe el riesgo de que la obra quede inconclusa, como ha ocurrido con otros proyectos en la región», indicó.

Asimismo, consideró que la falta de financiamiento podría traducirse en retrasos, paralizaciones o incluso controversias legales con la empresa encargada de ejecutar la obra.

«Nadie se va a retirar de un proyecto de esta magnitud. Lo que va a suceder es que podrían aplicarse sanciones por incumplimiento y eso sería aún peor para el Estado», advirtió.

Cuestiona cambios constantes de autoridades

Uno de los aspectos más críticos señalados por Espinoza fue la permanente rotación de funcionarios en el sector salud.

Según indicó, la falta de estabilidad en los puestos de decisión ha impedido desarrollar estrategias de largo plazo para enfrentar los problemas estructurales de la región.

«Si cambia un director de hospital cada pocos meses o un funcionario responsable constantemente, es imposible mantener una estrategia que requiere tres o cinco años de trabajo continuo», afirmó.

El decano recordó que en algunos establecimientos de salud de la región se registraron numerosos cambios de autoridades en cortos periodos de tiempo, situación que, según dijo, afecta la ejecución de proyectos, concursos públicos y procesos administrativos.

Espinoza también cuestionó que, a pesar de los anuncios realizados durante la actual gestión regional, Piura continúe enfrentando problemas históricos en infraestructura sanitaria.

«No se ha logrado concluir los hospitales de Ayabaca, Huancabamba, Huarmaca y Los Algarrobos, muy importantes para cerrar brechas de salud en la sierra de Piura. Lamentablemente, seguimos viendo proyectos inconclusos y establecimientos que no cumplen las condiciones mínimas para brindar una atención adecuada», sostuvo.

Añadió que más del 90% de los establecimientos de salud de la región presentan limitaciones para ofrecer servicios de calidad, mientras que enfermedades como el dengue, la leptospirosis, la anemia y la tuberculosis continúan representando desafíos importantes para el sistema sanitario regional.

“La salud no debe politizarse”

El dirigente médico afirmó que uno de los principales problemas es la excesiva influencia política en las designaciones dentro del sector.

«No puede ser que se politice la salud en una región tan necesitada como Piura. Cuando se deje de priorizar la política y se apueste por la meritocracia, tendremos mejores resultados para la población», señaló.

En ese sentido, exhortó a las autoridades regionales y nacionales a priorizar la gestión de recursos para proyectos estratégicos como el Hospital de Alta Complejidad y a garantizar la continuidad de las políticas públicas más allá de los cambios de funcionarios.

A siete meses del término de la actual administración regional, Espinoza consideró que aún existe margen para acelerar algunas acciones pendientes, especialmente en la gestión de recursos para infraestructura hospitalaria y en la preparación frente a eventuales emergencias sanitarias asociadas a las lluvias y fenómenos climáticos.

Sin embargo, insistió en que el balance general del sector salud sigue siendo insuficiente.

«Tenemos mucho por hacer. La población necesita resultados concretos y continuidad en las políticas de salud. Hoy los avances no están a la altura de las necesidades que tiene Piura», concluyó.

Jorge Espinoza cuestionó la rotación de funcionarios, el retraso de proyectos hospitalarios y la falta de financiamiento para el Hospital de Alta Complejidad. A siete meses del fin de la gestión regional, consideró que los resultados en salud están por debajo de las expectativas.

2 junio, 2026