Norte Sostenible

El Niño ya golpea la pesca en Piura: ingresos de pescadores caen hasta 96% y advierten mayor impacto si fenómeno se intensifica

Los efectos del calentamiento anómalo del mar ya se sienten en los principales puertos pesqueros de Piura. Mientras los modelos climáticos advierten una alta probabilidad de que el Fenómeno El Niño alcance una intensidad fuerte durante el verano de 2027, pescadores, especialistas y autoridades coinciden en que la actividad pesquera atraviesa una de sus etapas más complejas debido a la reducción de especies tradicionales y la caída de ingresos de miles de familias.

En Paita, los pescadores artesanales aseguran que la situación se ha vuelto crítica. Félix Rodríguez Panta, presidente de la Asociación de Pescadores, Agricultores y Maricultores Artesanales de Paita, afirmó que las capturas han disminuido drásticamente en los últimos meses como consecuencia de las altas temperaturas del mar y la escasez de recursos hidrobiológicos.

“Ahorita ha bajado casi a cero. No estamos ganando nada. Antes ganábamos hasta 500 o 600 soles diarios y ahora 20 o 30 soles, que no alcanzan para el diario”, sostuvo el dirigente.

Rodríguez señaló que alrededor de 3.000 a 4.000 pescadores de Paita, Colán, Yacila, La Tortuga y otras caletas dependen directamente de la pesca artesanal. Sin embargo, cada vez son más frecuentes los días en que las embarcaciones permanecen en tierra debido al mal tiempo o a la falta de especies cerca de la costa.

Escasez de especies tradicionales

Las afectaciones ya son visibles en recursos clave para la economía regional. El director regional de la Producción de Piura, Juan Alzamora Encalada, explicó que especies de aguas frías como la merluza, anchoveta, caballa y jurel están modificando su comportamiento debido al calentamiento del mar.

“La merluza ya no está en las zonas donde generalmente se pesca. Se dispersa porque las condiciones donde se desarrolla han cambiado. Lo mismo puede suceder con la anchoveta, que se profundiza y nuestros aparejos de pesca ya no la encuentran”, indicó.

La situación también ha obligado a suspender la apertura de la temporada de anchoveta en algunas zonas. Según Alzamora, la medida responde tanto a la escasez del recurso como a criterios de conservación para evitar una mayor afectación de la especie. Actualmente, la caballa supera los 15 soles por kilogramo en algunos mercados, un incremento que especialistas vinculan a los cambios oceanográficos asociados al fenómeno.

Desde la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), el especialista pesquero Antonio Cuba advirtió que el fenómeno ya está alterando todo el ecosistema marino frente a la costa norte.

“Las especies que normalmente capturan los pescadores artesanales están variando. Van a tener mucha menos disponibilidad de recursos, más horas de faena y una mayor inversión para encontrarlos”, explicó.

El experto precisó que especies como la anchoveta pueden profundizarse más de 100 metros durante eventos cálidos, mientras que otras como el jurel y la caballa migran hacia zonas donde encuentran mejores condiciones térmicas. Esto reduce la oferta pesquera tradicional y podría generar desabastecimiento en los mercados locales.

Proliferación de cangrejos en el litoral

A los efectos del calentamiento marino se suma la proliferación inusual de cangrejos en gran parte del litoral piurano. Pescadores artesanales sostienen que las altas temperaturas han impulsado la migración de estos crustáceos desde Ecuador hacia la costa norte peruana, alcanzando caletas de Talara, Paita y Colán.

‘’Se amalla en las redes y las rompe. No deja pescar, dificulta tanto la captura con cordel como el uso de redes’’, explicó el dirigente pesquero.

Cada red artesanal tiene un valor aproximado de S/500, por lo que su pérdida representa un duro golpe económico para familias cuyos ingresos ya se han reducido drásticamente. Ante este escenario, numerosos pescadores de Paita, Colán y otras caletas han optado por dejar de salir a faenar con redes para evitar mayores pérdidas.

“Es una especie que ha aparecido en grandes cantidades, como ocurrió durante eventos intensos de El Niño en los años noventa”, explicó Alzamora, quien añadió que se trata de un organismo carroñero que altera las condiciones habituales de pesca. El funcionario sostuvo que una alternativa es aprovechar comercialmente el recurso mediante la producción de pulpa de cangrejo para exportación o su transformación en harina, estrategias que ya fueron utilizadas en episodios anteriores.

A los efectos climáticos se suma la presencia de embarcaciones extranjeras que operarían cerca del límite marítimo peruano y que competirían por recursos estratégicos como la pota y el perico. Aunque las autoridades reconocen la preocupación del sector, admiten que la vigilancia permanente de las más de 200 millas de dominio marítimo representa un desafío logístico para el Estado.

La vulnerabilidad del sector se agrava además por los altos niveles de informalidad. De acuerdo con estimaciones de la Dirección Regional de la Producción, Piura cuenta con más de 24.000 pescadores, pero una parte importante no figura en los registros oficiales. Esta situación impide que muchos accedan a bonos, compensaciones económicas o programas de apoyo cuando se producen emergencias.

“Si no estás registrado, el Estado no te reconoce como pescador artesanal y no puede entregarte ningún beneficio”, explicó Alzamora. El funcionario estimó que entre el 50% y el 75% de los trabajadores del sector podrían encontrarse en condición de informalidad.

Situación podría agudizarse

Las perspectivas generan preocupación debido a que los modelos climáticos prevén que las actuales condiciones podrían intensificarse en los próximos meses. Cuba recordó que existe incluso la posibilidad de un evento de magnitud extraordinaria.

“Los pronósticos dicen que vamos a tener por lo menos condiciones de un Niño fuerte. Esto significa más tiempo con masas cálidas frente a la costa y menos disponibilidad de los recursos que normalmente captura el pescador artesanal”, afirmó.

Aunque algunos especialistas consideran que el calentamiento favorecerá la aparición de especies como bonito, atún o incluso mayores niveles de producción de concha de abanico en determinadas zonas, coinciden en que la transición será difícil para miles de pescadores que dependen de recursos tradicionales. “No desaparecen todas las especies, pero sí cambian las reglas de juego”, señaló Alzamora.

Para los gremios pesqueros, el principal desafío será evitar que la crisis económica se profundice.

“En Paita vivimos de la pesca. Ya no hay dónde buscar trabajo”, advirtió Rodríguez.

Mientras tanto, las autoridades regionales aseguran que vienen coordinando acciones preventivas para proteger desembarcaderos artesanales e infraestructura pesquera frente a un eventual Niño fuerte, aunque reconocen que los impactos económicos podrían ser significativos para una actividad de la que dependen más de 75.000 pescadores en el país.

La escasez de especies como merluza, anchoveta, jurel y caballa ya afecta la economía de miles de familias en el litoral piurano. A ello se suman la presencia masiva de cangrejos que dañan las redes, denuncias de depredación por flotas extranjeras y altos niveles de informalidad que limitan el acceso a ayudas estatales.

24 junio, 2026