Cinco meses después de que el Gobierno Regional de Piura resolviera el contrato con el Consorcio Renacer, la obra de ampliación y mejoramiento del sistema de agua y saneamiento de la ciudad de Ayabaca permanece completamente paralizada, sin que hasta la fecha se conozca cuándo serán retomados los trabajos ni cuál será el mecanismo para culminar uno de los proyectos de infraestructura sanitaria más importantes de la sierra piurana.
La ejecución del saldo de obra, a cargo de la Gerencia Sub Regional Luciano Castillo Colonna, se inició el 3 de julio de 2024 con la promesa de concluir una intervención que arrastraba años de retrasos. El plazo contractual establecía que debía culminar el 18 de mayo de 2025; sin embargo, la ejecución quedó detenida con un avance físico aproximado del 55,64%, según el último reporte del supervisor de obra.
La paralización representa un nuevo problema de una obra marcada por los incumplimientos. En febrero de este año, la entidad resolvió el contrato mediante Carta Notarial N°002-2026 por incumplimientos del contratista, entre ellos la ausencia de frentes de trabajo y retrasos injustificados, pese a haber sido requerido para corregir dichas deficiencias.
La situación contrasta con las declaraciones formuladas por el gobernador regional de Piura, Luis Neyra, durante la colocación de la primera piedra del proyecto, en abril de 2024. En aquella oportunidad recordó que la obra original había quedado inconclusa desde 2018 y aseguró que el expediente había sido corregido para evitar una nueva paralización.
«Habían dejado un expediente de saldo de obra por 24 millones de soles. Estaba mal hecho, tuvimos que replantearlo. Ahora es por más de 32 millones, pero nos aseguramos que la obra no se vuelva a paralizar», afirmó entonces la autoridad regional.
Cinco meses después de la resolución contractual, esa promesa no se ha cumplido.
Obra duplicó su inversión inicial
El proyecto tiene un largo historial de retrasos y modificaciones presupuestales.
La obra original fue adjudicada en 2018 al Consorcio Cautivo por S/39’492,454.59 y un plazo de ejecución de 365 días calendario. Sin embargo, en febrero de 2021 la Gerencia Sub Regional Luciano Castillo Colonna resolvió ese contrato debido a retrasos injustificados en la ejecución. Posteriormente se inició un proceso arbitral, cuyo laudo fue favorable en su mayor parte para la entidad regional.
Tras la resolución contractual, el Gobierno Regional aprobó en noviembre de 2022 un expediente técnico de saldo de obra valorizado en S/24’008,555.15.
No obstante, durante la gestión del gobernador Luis Neyra ese expediente volvió a ser reformulado. Finalmente, la Gerencia Sub Regional adjudicó el saldo de obra al Consorcio Renacer por S/30’110.506,05, es decir, más de S/6 millones por encima del expediente técnico aprobado dos años antes.
Pero el incremento no terminó allí. De acuerdo con el portal Invierte.pe, el costo total actualizado de la inversión asciende actualmente a S/68’484,872, entre adicionales y deductivos, monto que evidencia cómo el proyecto prácticamente ha duplicado el presupuesto con el que fue contratado originalmente.
Retrasos desde el inicio
En agosto de 2024, cuando apenas transcurría un mes de trabajos, los informes oficiales ya advertían retrasos. El avance físico real era de apenas 5,64%, mientras que el cronograma establecía un avance del 8,67%.
En septiembre de ese mismo año, los trabajos fueron suspendidos temporalmente y recién se reiniciaron el 27 de septiembre. Para noviembre, el desfase era mucho mayor, ya que el avance físico alcanzaba solo 14,53%, frente a un avance programado del 42,31%.
Posteriormente, la obra volvió a suspenderse el 30 de diciembre de 2024 debido a las lluvias registradas en la zona. Aunque los trabajos fueron reiniciados meses después, el retraso continuó incrementándose hasta que, el 12 de febrero de este año, la Gerencia Sub Regional Luciano Castillo Colonna resolvió el contrato por incumplimientos del contratista relacionados con la ausencia de frentes de trabajo y retrasos injustificados.
Desde entonces, la obra permanece paralizada.
Proyecto fue adjudicado a una empresa sancionada
La obra fue adjudicada al Consorcio Renacer, conformado por Constructora Ameb Ingenieros S.R.L., con una participación del 31% y Consultores y Constructores M&M E.I.R.L., con el 69%. Esta última fue suspendida entre el 16 de julio de 2018 y el 16 de mayo de 2022 por presentar información inexacta y documentos falsos o adulterados ante entidades públicas y el Tribunal de Contrataciones del Estado.
Pese a ese antecedente, la empresa integró el consorcio que obtuvo la buena pro para ejecutar el saldo de obra en Ayabaca, firmándose el contrato el 16 de abril de 2024.
No obstante, las observaciones sobre el proyecto no surgieron únicamente durante su ejecución. Diversos colectivos ciudadanos sostienen que las deficiencias del expediente técnico fueron advertidas antes del inicio de los trabajos.
El Colectivo Cultural Ayawaca señaló que junto al Ministerio de Vivienda pusieron en conocimiento del Gobierno Regional de Piura diversas observaciones para que fueran corregidas oportunamente.
«Eso fue puesto de conocimiento al Gobierno Regional y a la Subregión a fin de realizar correcciones; sin embargo, siguieron gastando dinero de todos los ayabaquinos, sin importarles los resultados nefastos», cuestionó la organización.
Asimismo, demandó que las autoridades regionales transparenten el futuro del proyecto.
«La sociedad civil de Ayabaca exigimos al Gobierno Regional informe cuál será el destino de esta fuerte inversión y cautelar el patrimonio que se viene perdiendo», señalaron.
Pese a que la obra fue priorizada para beneficiar a más de 10 mil habitantes de la ciudad de Ayabaca y mejorar el servicio de agua potable y alcantarillado en diversos barrios y asentamientos humanos, cinco meses después de la resolución contractual y a meses de iniciarse el periodo de lluvias, el Gobierno Regional de Piura aún no ha informado cuándo convocará un nuevo proceso para culminar el saldo de obra, cuánto demandará concluir los trabajos ni cuánto más deberá incrementarse la inversión pública.