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Niño Costero 2026: Piura repite la historia del 2017 y sigue sin drenaje pluvial

Niño Costero 2026: Piura repite la historia del 2017 y sigue sin drenaje pluvial.

A casi una década del devastador Niño Costero de 2017, la región Piura continúa sumida en una vulnerabilidad alarmante, sin haber concretado la construcción de sus sistemas estructurales de drenaje pluvial en sus principales ciudades. A pesar del tiempo transcurrido y las constantes promesas de resiliencia por parte de las autoridades de turno, la realidad técnica indica que los proyectos para proteger a las ciudades del norte aún se encuentran atrapados en laberintos burocráticos, lentitud en el diseño y una fuerte restricción presupuestal que les impide avanzar. 

A puertas de un nuevo Niño Costero, anunciado por el Senamhi para marzo de este año, las ciudades de Piura, Sullana, Paita y Talara siguen expuestas a inundaciones, pérdidas económicas y de infraestructura. Las recientes lluvias han desnudado las graves carencias en la gestión de riesgos y desastres en estas ciudades del norte peruano. “Solo nos queda rezar”, dicen los piuranos en redes sociales. 

A través de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información, Norte Sostenible obtuvo los documentos que avalan el lento avance de los proyectos de drenaje en las ciudades de Piura; que además están frenados por la restricción de presupuesto a la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), a cargo de estas intervenciones. 

En 2017, tras las destructivas lluvias del Niño Costero, la entonces Autoridad de la Reconstrucción con Cambios (ARCC) diseñó un plan integral para reconstruir 13 regiones del país afectadas por las lluvias, entre las que estaba Piura. Sin embargo, tras seis años de gestión, solo avanzó el 73% de las obras planeadas

El resto de obras no ejecutadas —que incluía drenajes y manejo integral de ríos— pasó a manos de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), que retomó los trabajos. Sin embargo, los avances han sido lentos, debido a la falta de presupuesto, retrasos por parte de las contratistas, entre otros factores. ¿El resultado? Hoy, a nueve años del Niño Costero, seguimos siendo ciudades vulnerables frente a eventos climatológicos. 

Las pistas de Piura no cuentan con drenaje pluvial, incluso las que se están construyendo. Foto: Ralph Zapata/ Norte Sostenible

Drenaje de Piura en fase de diagnóstico

La ciudad de Piura es el caso más crítico, pues el proyecto integral de drenaje para Piura, Castilla, Catacaos y Veintiséis de Octubre se encuentra apenas en la etapa de idea de proyecto. Según reportes de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), a diciembre de 2025, esta obra fundamental está en fase de diagnóstico para la formulación del perfil de inversión; y no cuenta aún con un diseño final aprobado. 

La obra es ejecutada bajo la modalidad de administración directa, a cargo de ANIN. “Los estudios, análisis técnicos y entregables que forman parte del perfil de inversión se encuentran en diferentes niveles de avance, por lo que algunos documentos aún están en proceso de elaboración, revisión y aprobación interna por parte del equipo técnico y del jefe del proyecto”, indicaron en respuesta a nuestra solicitud de información. En esa línea, se conoció que el diseño está a 33%.  

Sin embargo, y a pesar de que los estudios aún no concluyen, el Gobierno Regional de Piura inició desde el año pasado la construcción del drenaje pluvial del Centro Histórico de Piura. Se trata de una obra desvinculada del drenaje integral, tal como lo confirmó a Norte Sostenible Mario Ríos, representante de ANIN. 

Los trabajos presentan un retraso del 30%, debido a interferencias no previstas en el expediente técnico, y son ejecutados por el Consorcio Diamante JUBERS SAC, sin experiencia previa en este tipo de intervenciones. Debido a ese y otros motivos, los vecinos del Centro de Piura han cuestionado esta obra

Sullana y Paita sin obras terminadas  

En junio del 2022, la entonces ARCC firmó el contrato NEC Opción F Híbrido con la empresa Benito Roggio e Hijos SA Sucursal del Perú, para el drenaje pluvial de la ciudad de Sullana-Bellavista, por la suma de S/ 425 millones. Esta modalidad de contrato busca acelerar las obras, cumplir con los cronogramas y faculta a la contratista a dividir las obras por paquetes.   

Son cuatro sectores a intervenir: Dren Boquerón de Núñez, Dren Canal Vía, Dren Cola de Alacrán 1, y Drenes Cola de Alacrán 2 y 3. En general, según Inviertepe, el diseño global está avanzado en un 96.20%, pero la ejecución física real de toda la obra es de apenas 1.31% a febrero de 2026. 

Aunque algunos sectores específicos como el Paquete 01 (Dren Boquerón de Núñez) muestran un progreso del 18.69%, la infraestructura general que debería proteger a la ‘Perla del Chira’ sigue siendo una tarea pendiente. 

EL avance físico en el Paquete 1 del drenaje de Sullana es de 18%, según Inviertepe. Foto: inviertepe.

En el caso del Paquete 1, el proyecto beneficiará a más de 6,400 habitantes, más de 1500 viviendas y alrededor de 37 hectáreas agrícolas del distrito de Bellavista. Incluye la construcción de 2.5 kilómetros de drenaje que conducirán las aguas desde la quebrada Bellavista hasta las alcantarillas de la antigua carretera “La Tina”. El plazo de ejecución es de trece meses, es decir, debería estar concluido en octubre de este año. 

Debido a estos retrasos, Sullana se sigue inundando, como ha ocurrido con la reciente lluvia del viernes 20 de febrero. Sectores como el Dren Vía y el Mercado de Bellavista resultaron muy afectados por la precipitación que es parte del Niño Costero en nuestro país.  

En Paita, otra de las ciudades piuranas que se inunda cada vez que llueve, la situación del diseño parece más optimista, con un avance global del 99% según Inviertepe y los permisos de canteras y afectaciones de predios ya obtenidos. Sin embargo, la construcción efectiva aún no se inicia, y el trámite clave para la autorización de uso de agua ante la ANA se ha postergado hasta el arranque de la obra, manteniendo a la ciudad portuaria a la expectativa.

La fase del diseño del drenaje pluvial estuvo a cargo de la empresa Técnica y Proyectos S.A.- TYSA Perú e incluyó el modelo hidrológico e hidráulico y la ubicación y funcionalidad de los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) para Paita. La obra es ejecutada bajo el contrato NEC 03 opción A, a suma alzada y basado en una lista de actividades. 

La obra beneficiará directamente a casi 30 mil habitantes de Paita Alta y Paita Baja y busca mejorar las condiciones de vida de la población mediante la protección de viviendas y la prevención de enfermedades asociadas al estancamiento de aguas pluviales. Por ahora, la población se sigue inundando y las lluvias del Niño Costero causan estragos en la provincia. 

Controversias en el drenaje de Talara 

A pesar de ser una de las ciudades más golpeadas por las lluvias estacionales en el norte, el proyecto del Drenaje Pluvial Integral de Talara atraviesa un momento complicado. Bajo la modalidad de ejecución fast track, la obra intenta ganar tiempo, pero se enfrenta a un nudo administrativo y técnico: a la fecha, el diseño definitivo aún no ha sido culminado, lo que ha generado una penalidad acumulada que ya supera el millón y medio de soles.

El contrato, suscrito en julio de 2022 con el Consorcio S&P (Sinodoro Corporation Limited y Proyecta Ingenieros Civiles) por un monto total que supera los 176 millones de soles, tenía como hito original la entrega del diseño final para febrero de 2024. Sin embargo, tras la aprobación de diversos eventos compensables que desplazaron la fecha límite hasta julio de 2025, el contratista ha incurrido en un retraso sistemático que le cuesta al Estado S/ 10,600 diarios en multas.

El experto Carlos León, especialista de REDES, advierte que el uso de la modalidad fast track —que permite iniciar la construcción mientras el diseño aún se finaliza— se ha convertido en un “arma de doble filo” en la región. Según León, aunque esta estrategia busca acelerar cronogramas, en la práctica está desnudando la incapacidad de los consorcios para cerrar expedientes técnicos que no omitan interferencias críticas, lo que termina estancando la ejecución física.

El drenaje de Talara aún no está listo y la ciudad sigue vulnerable ante las lluvias. Foto: Grecia Yarlequé.

Actualmente, el status del proyecto muestra una brecha preocupante: mientras que el avance físico de las obras es de apenas el 35%, el avance financiero ya alcanza el 71.32%, con más de 125 millones de soles pagados al contratista. En cuanto al diseño, este se encuentra estancado en un 80%, lo que impide tener una visión integral de la capacidad hidráulica que tendrá el sistema para proteger a la población.

Las obras estructurales previstas en Talara son ambiciosas e incluyen la intervención en las quebradas Yale, Politécnico y Santa Rita, así como la ampliación del canal Petroperú para evacuar las aguas hacia el mar. También se contempla la ejecución de drenes colectores en las zonas de Acholado y FAP, y el mejoramiento de canales perimetrales como el Jesús María. Sin embargo, sin el diseño final aceptado, la resiliencia y sostenibilidad de estas infraestructuras siguen en duda.

A este escenario se suma un problema mayor: la restricción presupuestal de la ANIN para el 2026. Con un déficit proyectado de más de 5,000 millones de soles a nivel nacional, la continuidad de proyectos de gran envergadura en el norte corre riesgo de parálisis si no se optimiza la asignación de recursos. Para León, la falta de una cultura de prevención real hace que las autoridades prefieran “apagar incendios” con motobombas en plena emergencia antes que asegurar el financiamiento de drenajes definitivos.

El drenaje de Talara presenta retrasos en sus avances. Foto: Grecia Yarlequé.

Por el momento, el cobro de la penalidad de S/ 1 millón 547 mil 600 se encuentra suspendido debido a medidas cautelares interpuestas por el consorcio, aunque en enero de 2025 ambas partes se comprometieron a colaborar para no detener el proyecto. Mientras tanto, Talara no está lista para enfrentar lluvias intensas como la ocurrida la madrugada del lunes 23 de febrero, que causó aniegos en varios puntos de la ciudad, 

Sin presupuesto y expuestos ante el Niño Costero

La crisis financiera de la ANIN es crítica: mientras la entidad requiere 7,950 millones de soles para sus inversiones programadas en 2026, solo cuenta con una asignación de 2,895 millones. Este déficit de más de 5,000 millones de soles pone en riesgo directo la continuidad de 30 proyectos estratégicos de defensa ribereña y drenaje en todo el país, incluyendo los de la región Piura.

El especialista Carlos León critica duramente la falta de una “cultura de prevención” en las autoridades regionales, señalando que apenas se gasta el 20% del presupuesto asignado a este rubro en Piura. Para el experto, de cada 100 soles invertidos en el Perú, solo dos o tres se destinan a prevenir desastres, prefiriendo siempre la modalidad de reacción ante la emergencia.

Esta preferencia por la “emergencia” tiene un trasfondo que León describe como una puerta abierta a la falta de control. “A las autoridades les encantan las declaratorias de emergencia porque permiten compras rápidas de motobombas y equipos sin los filtros habituales”, señala, advirtiendo que esto facilita la adaptación de procesos a postores conocidos.

Un ejemplo de esta desconexión técnica es el centro histórico de Piura, donde se ejecuta una obra de 110 millones de soles en pistas y veredas que está aislada del proyecto integral de drenaje. Especialistas en hidráulica han calificado esta obra como inútil, pues al no estar integrada al sistema mayor de la ANIN, el dinero podría considerarse “tirado al agua”.

León también criticó la descolmatación del río Piura y mencionó que se ha intervenido el mismo tramo hasta tres veces en cinco años. “Es como hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes”, lamenta, sugiriendo que se reciclan expedientes técnicos antiguos solo para poder colocar carteles de obra sin una planificación real.

La informalidad urbana es otro gran obstáculo para los drenajes, ya que el 90% de las ciudades peruanas crecen de manera desordenada o ilegal. Esto obliga al Estado a realizar saneamientos físicos legales sumamente complejos y costosos antes de poder colocar siquiera un tubo de drenaje, lo que retrasa cualquier cronograma de obra.

La vulnerabilidad social es el rostro más triste de esta carencia; en regiones como Lambayeque y Piura, más del 51% de los hogares tiene techos de estera o calamina que no soportarían lluvias intensas. León subraya que existe una nula sensibilidad de las autoridades hacia este cambio climático que ya no es esporádico, sino una amenaza regular.

Para el especialista, la solución estructural pasa por conectar obligatoriamente el presupuesto al plan de desarrollo concertado de cada ciudad. Actualmente, el presupuesto se maneja de forma clientelista, con alcaldes negociando fondos en Lima que no responden a los objetivos de bienestar general de su población.

De cara al próximo proceso electoral, León hace un llamado a la ciudadanía para no dejarse engañar por “sueños locos” o populismo irresponsable. Advierte que el año 2026 habrá ajustes fiscales y un descenso en la inversión pública, por lo que es vital elegir candidatos que ofrezcan metas prudentes y financiables.

En regiones como Lambayeque y Piura, más del 51% de los hogares tiene techos de estera o calamina que no soportarían lluvias intensas.

Por su parte, la docente de la Universidad de Piura (UDEP) y especialista en Gestión Pública, Juana Huaco, dijo que la población tiene una nueva oportunidad de elegir este año a autoridades que prioricen las obras urgentes y de prevención para Piura. “Todos los años tenemos lluvias y es deprimente que no tengamos obras para no inundarnos. Faltan cuadros técnicos y especialistas que quieran a Piura”, comentó. 

Con marzo a la vuelta de la esquina y el Niño Costero nuevamente en el radar climático, Piura enfrenta el mismo dilema de hace nueve años: lluvias cada vez más intensas y ciudades que aún no están preparadas para drenarlas. Entre expedientes inconclusos, obras fragmentadas y un presupuesto insuficiente, la prevención sigue relegada frente a la reacción. Si no se destraban los proyectos estructurales y se prioriza una verdadera cultura de gestión del riesgo, el norte peruano corre el riesgo de volver a contar —una vez más— los costos de una tragedia anunciada.

Foto de portada: Lluvias causan aniegos en Piura, Crédito: Ralph Zapata/ Norte Sostenible.

Aunque las lluvias del Niño Costero ya comenzaron, cuatro de las principales ciudades de la región Piura continúan sin sistemas integrales de drenaje pluvial. Documentos oficiales a los que accedió Norte Sostenible por la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública revelan retrasos críticos, diseños inconclusos y una severa brecha presupuestal que mantiene al norte peruano expuesto a repetir la historia de 2017.

23 febrero, 2026