Norte Sostenible

Parque de las Aguas de Piura incrementó su consumo 16 veces tras su inauguración

El Parque de las Aguas de Piura, uno de los proyectos más controvertidos de la actual gestión municipal de Gabriel Madrid Orué, ha registrado un crecimiento exponencial en su demanda de recursos hídricos. Según cifras oficiales a las que accedió  Norte Sostenible, la obra pasó de consumir un promedio de 50 m³ mensuales en su etapa previa a la inauguración a superar los 800 m³ al mes en la actualidad. Este incremento de 16 veces en el volumen de agua facturado ha reavivado el debate sobre la gestión de recursos hídricos en una región que atraviesa constantes sequías y donde miles de ciudadanos no tienen acceso al recurso. 

Tras una exhaustiva revisión de los recibos de agua emitidos por la EPS Grau para el suministro N° 6875054, correspondiente al otrora parque Néstor Martos, se ha comprobado el drástico salto en el consumo. Hasta el 13 de febrero de 2025 (dos días antes de la inauguración) el recibo de marzo marcaba apenas 50 m³ mensuales. 

Sin embargo el siguiente recibo de abril, que recoge el consumo del 28 de febrero al 28 de marzo de 2025, reporta 1,257 m3 de consumo. Esto equivale al consumo de entre 60 y 84 hogares, teniendo en cuenta un consumo promedio de entre 15 y 20 m3 mensuales de una casa, según la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass). 

Desde su inauguración el 15 de febrero del 2025, el consumo promedio de agua potable de la obra del alcalde Gabriel Madrid ha sido en promedio entre 700 y 800 m3 mensuales. Por ejemplo, en diciembre de 2025 la cifra fue de 873 m³, una tendencia que se mantiene con los 792 m³ reportados en el recibo de marzo de 2026.

Este volumen de consumo mensual equivale, bajo estándares de consumo promedio, al gasto de entre 40 y 50 viviendas en la zona urbana de Piura. El dato resulta particularmente sensible si se considera que, durante el proceso de solicitud de factibilidad, la municipalidad estimó una dotación de 26 m³ diarios, lo que equivale a 780 m³ mensuales, tal como lo revelamos el año pasado

¿Cuánto paga al mes la comuna a la EPS Grau?

De la revisión de los recibos de servicios de saneamiento, verificamos que la Municipalidad Provincial de Piura paga entre 8 mil y 10 mil soles mensuales por concepto de agua potable; y entre 2 mil y 3 mil soles por el servicio de desagüe. Ambos abonos los realiza a la EPS Grau.  

En términos financieros, la obra ha representado una carga significativa para el erario público. El costo final del proyecto ascendió a S/ 15.2 millones, lo que representa un incremento del 428% respecto a su valor inicial. Además, la gestión del mantenimiento ya refleja dificultades, con recibos de agua que han llegado a generar deudas acumuladas de más de 27 mil soles, como se observó en el periodo de diciembre de 2025.

El desglose de la demanda de agua del parque revela que las áreas verdes requieren 7,200 litros diarios, mientras que el patio de comidas y las piletas de rebose demandan otros miles de litros adicionales por jornada. Esta planificación ha sido calificada como “inmoral” por especialistas como Walter Zelada, docente de Ingeniería Ambiental, quien cuestiona que se priorice lo ornamental sobre lo vital.

Como lo revelamos, la comuna provincial, a través de la Gerencia de Desarrollo Territorial, solicitó formalmente en 2024 a la EPS Grau la ampliación de la conexión de agua de 1/2 pulgada a 1 y 1/2 pulgada para abastecer el sistema de piletas. A pesar de que la empresa prestadora solo autorizó una conexión de 1 pulgada debido al déficit hídrico, los registros actuales demuestran que el consumo real ha superado incluso las proyecciones más altas del expediente técnico. 

En el mes de su inauguración llegó a consumir 1,257 m³ de agua potable, es decir, reportó un exceso de 477 m³ respecto al volumen con el que consiguió la factibilidad de la EPS Grau, que fue de 780 m³ mensuales. 

El alcalde de Piura, Gabriel Madrid, principal impulsor de la obra, ha defendido el proyecto asegurando que el sistema funciona mediante la recirculación del agua, lo que minimizaría el desperdicio. Sin embargo, expertos técnicos señalan que, si bien el agua circula, los sistemas requieren una renovación periódica y compensación por evaporación, lo que explica la alta facturación mensual que hoy enfrenta la comuna.

En esa línea, la disparidad entre el consumo de un parque opulento y la realidad social de Piura es una de las principales críticas a la gestión pública de Gabriel Madrid. Mientras esta infraestructura ornamental consume cientos de metros cúbicos, vecinos de asentamientos como Los Polvorines o Pachitea, situados a pocos minutos, deben sobrevivir comprando bidones de agua o cavando pozos para extraer el recurso de forma precaria.

Juana Huaco, experta en Gestión Pública de la Universidad de Piura, lamenta que se hayan priorizado intereses que parecen personales sobre el bienestar colectivo.

Para el biólogo y experto en gestión hídrica, Paul Viñas, el proyecto es “insultante” en un contexto donde muchos ciudadanos aún se abastecen mediante cisternas y baldes. Viñas sostiene que la modernidad de la ciudad no debe medirse por obras ornamentales, sino por la capacidad de garantizar servicios básicos a los niños que nacen sin agua en sus hogares.

Incluso la promesa de sostenibilidad ambiental ha sido puesta en duda. Durante la construcción, se confirmó la tala de 15 especies de árboles, entre ellos algarrobos, neems, molles y pinos, lo que ha reducido las zonas de sombra en un parque que antes era un pulmón verde de acceso libre. La municipalidad condicionó la reposición de estos árboles a la creación de una nueva partida económica, desligando al consorcio constructor de dicha responsabilidad.

Al respecto, Juana Huaco, experta en Gestión Pública de la Universidad de Piura, lamenta que se hayan priorizado intereses que parecen personales sobre el bienestar colectivo. Huaco cuestiona por qué la EPS Grau otorgó factibilidad a un proyecto ornamental en una ciudad donde los ciudadanos tienen que sacar agua de las partes más bajas de sus veredas para poder abastecerse. 

Un desgaste innecesario en zonas sin agua

La vecina Cecilia Montejo dijo a Norte Sostenible que es ilógico que en una ciudad sin agua se priorice una obra ornamental que consume tanto recurso. “En las urbanizaciones aledañas no tenemos agua las 24 horas, y en verano baja la presión. Al parque llega gente de los asentamientos humanos, de la periferia, precisamente de zonas que carecen del servicio de agua potable. Algunos buscan que sus niños se refresquen en pleno calor”, comentó.

El recibo de marzo de 2026 muestra un importe facturado de S/ 15,020.80, una cifra que incluye servicios de agua, alcantarillado sanitario y tratamiento de aguas residuales. Este gasto mensual permanente deberá ser asumido por la municipalidad, lo que plantea serias dudas sobre la sostenibilidad a largo plazo de una infraestructura que compite directamente por el recurso hídrico con el consumo humano de zonas vulnerables.

Piura es actualmente uno de los tres departamentos con menor acceso a agua potable por red pública en el Perú, según el INEI. En este escenario de escasez, el consumo de más de 800 m³ mensuales para un atractivo turístico local se percibe como un despilfarro que agrava la brecha de desigualdad en el acceso a derechos fundamentales.

Mujeres cargando agua en Los Polvorines, Piura, ilustrando la brecha hídrica y desafíos de seguridad para 2026
Mientras en zonas cercanas, los vecinos recogen agua en baldes, en el Parque de las Aguas se prioriza el recurso para diversión. Foto: Norte Sostenible.

El salto de 50 a 800 m³ no es solo una estadística de facturación; es el reflejo de una política de inversión que ha decidido ignorar la realidad climática y social de la región. Los recibos revisados de la EPS Grau son el testimonio documental de una gestión que, en nombre de la modernidad, ha incrementado la presión sobre un recurso que cada día es más escaso para el piurano de a pie.

La situación financiera del suministro también es un indicador de alerta. El recibo de diciembre de 2025 reflejó un monto atrasado de S/ 12,659.50, evidenciando que el costo de mantener el parque operativo supera en ocasiones la capacidad de pago inmediata de la partida municipal destinada a servicios.  

Ante las críticas, la comunidad espera que la municipalidad implemente medidas de ahorro reales y que la EPS Grau reevalúe las prioridades de asignación de caudales en una ciudad donde el agua es un lujo para muchos y un recurso cada vez más escaso.

Foto de portada: Norte Sostenible

Esta controvertida obra pública pasó de consumir 50 m³ mensuales antes de su inauguración a más de 800 m³ al mes en la actualidad, lo que representa un incremento de 16 veces. El volumen actual equivale aproximadamente al consumo de unas 50 viviendas. Expertos cuestionan el derroche innecesario de un recurso cada vez más escaso en una región con alto estrés hídrico.

22 marzo, 2026