El ministro de Agricultura, Marco Antonio Vinelli, afirmó que las lluvias del martes 20 de octubre superaron los 60 milímetros (mm) en la ciudad de Piura. Sin embargo, los registros de dos estaciones automáticas del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) reportaron acumulados inferiores a 8 mm hasta las 10.30 a. m. de ese día.
Durante su visita a la urbanización Ignacio Merino, uno de los sectores más afectados por los aniegos, el funcionario sostuvo que las precipitaciones habían alcanzado niveles superiores a los registrados por el Senamhi.
“Fue una lluvia de 6 mm, fue una lluvia que superó los 60 mm y 60 mm son 60 litros por metro cuadrado”, declaró inicialmente Vinelli.
Ante ello, los periodistas le repreguntaron por la diferencia con la información del Senamhi, que reportaba 6 mm en Piura y 10 mm en Chulucanas. También le consultaron qué podía esperarse de las próximas precipitaciones si una lluvia inicial había ocasionado inundaciones de esta magnitud.
“Yo le estoy dando la referencia que tenemos nosotros. Fue una lluvia que superó los 50, 60 mm y que se ubicó precisamente en la ciudad de Piura. Entendemos el malestar de la gente y estamos aquí para ayudarlos”, manifestó.
Posteriormente, Vinelli volvió a ratificar esta información ante otros medios de comunicación, aunque varió la cifra y señaló que las precipitaciones habían superado los 50 mm.
“Les repito, ha llovido más de 50 mm acá en la ciudad. ¿Eso qué quiere decir? Que por cada metro cuadrado caen 50 litros de agua”, sostuvo el titular de Agricultura.
Según la información proporcionada por el especialista del Senamhi Alessio Hualpa, la estación de Miraflores, ubicada en la zona de la carretera nacional, registró 7.3 mm, mientras que la estación Piura-Oficina acumuló 7.2 mm, aproximadamente hasta las 10.30 a. m. del martes, desde las 7.30 a. m.
Hualpa precisó que las precipitaciones fueron variables y que, por las características de las fotografías y videos registrados durante la emergencia, es probable que en otros sectores se hayan superado los 10 mm. Entre ellos mencionó el distrito de Veintiséis de Octubre, donde se ubica el sector Dos Grifos, también afectado por la acumulación de agua.
Ministro de Defensa: “Igual se van a inundar”
De forma severa y fría, el ministro de Defensa, Rafael Belaunde, reconoció que algunas zonas de Piura volverán a inundarse ante nuevas lluvias y sostuvo que el Gobierno no puede evitar estos eventos, sino responder con mayor rapidez para reducir los daños.
“Igual va a llover, igual algunas zonas se van a inundar. No es que se ha desbordado el río que hemos descolmatado, el río está bien. Lo importante acá es la velocidad de la capacidad de respuesta, pero no podemos evitar que llueva”, declaró el ministro.
El funcionario afirmó que las Fuerzas Armadas desplegaron personal y equipos de trasvase desde que se conoció la emergencia. También anunció que se busca agilizar la movilización de motobombas del Ministerio de Vivienda mediante un convenio que permitirá al Ejército trasladarlas en camionetas 4×4 hacia los puntos críticos.
“Lo que tenemos que hacer es asegurarnos de desahogar la ciudad rápidamente y que se genere la menor afectación posible. Que va a llover es una realidad, solo que le pidamos al Señor de Los Milagros que no llueva”, manifestó en otro momento Belaúnde.
El ministro agregó que las trasvasadoras permanecerán en puntos identificados como críticos, entre ellos Ignacio Merino y El Chilcal. El objetivo es contar con equipos disponibles para evacuar el agua con mayor rapidez cuando vuelvan a registrarse precipitaciones.
El general Rabanal, del Ejército, informó que dispone de 480 efectivos para atender este tipo de emergencias y que la región cuenta con cerca de 6.000 militares. Añadió que se coordinará con los gobiernos locales la entrega de motobombas de seis pulgadas y vehículos para su traslado.
Belaúnde también señaló que los trabajos de descolmatación en el Bajo Piura continúan de acuerdo con sus fichas técnicas, cuyo cronograma se extiende hasta el 30 de noviembre. Ante los cuestionamientos sobre los sedimentos y la vegetación que todavía permanecen en algunos sectores, respondió que las intervenciones se realizan de manera secuencial y que no es posible atender todos los puntos simultáneamente.
Vecinos cuestionan la respuesta tardía ante inundaciones
Los anuncios de los ministros no disiparon el malestar de los residentes de Ignacio Merino, quienes reclamaron que las autoridades llegaron cuando gran parte del agua ya había sido evacuada y denunciaron que la emergencia dejó viviendas inundadas y desagües colapsados.
“Ustedes no han estado en el momento en que estuvo toda el agua. El agua aquí daba la cintura”, reclamó uno de los vecinos al ministro de Defensa, luego de que este afirmara que la situación estaba normalizada y que la respuesta de las Fuerzas Armadas había permitido controlar rápidamente la emergencia.
El residente señaló que todavía había agua estancada en algunas esquinas y cuestionó que los equipos permanecieran sin funcionar cuando la situación más lo requería. Según los moradores, la evacuación del agua se intensificó recién durante la noche, después de varias horas de afectación.
El problema, según los testimonios recogidos en Ignacio Merino, no se limitó al ingreso de agua de lluvia. Los vecinos aseguraron que las redes de alcantarillado colapsaron y que las aguas residuales ingresaron a sus viviendas, lo que agravó las pérdidas materiales y las labores de limpieza.
“Todo esto se llenó de agua y el desagüe sigue aquí. Cuando comienza a llenarse la calle, empieza a rebalsar todo. En la esquina el agua nos llega hasta la cintura y aquí tenemos que caminar entre el desagüe”, relató una moradora durante el recorrido por las viviendas afectadas.
Los vecinos cuestionaron, además, la efectividad de las intervenciones recientes de drenaje. Indicaron que se colocaron tubos y se habilitaron estructuras que, según sus testimonios, no evitaron la inundación del martes.
“Si pudiéramos irnos de aquí y tuviéramos dinero para hacerlo, nos iríamos. ¿Quién quiere vivir así? Tenemos familiares con problemas de salud y, cuando se inunda la casa, tenemos que limpiar todo el desagüe”, manifestó.
También denunciaron que personal de Serenazgo acudió durante la emergencia, pero que la ayuda para trasladar sacos y proteger las viviendas fue insuficiente. Según sus testimonios, fueron los propios residentes quienes colaboraron para intentar controlar el ingreso del agua.