La Semana Santa en Catacaos, una de las celebraciones religiosas más importantes del norte del país, tiene en los siete potajes una de sus tradiciones más representativas. Este Jueves Santo, la población y visitantes podrán participar de esta costumbre que combina fe, gastronomía y solidaridad, y que este 2026 incluirá algunos cambios en su preparación.
La actividad estará a cargo del Depositario de este año, Luis Tolentino Taboada Valverde, quien ofrecerá los alimentos en el local “El Sótano”. Se prevé la atención de más de 2.500 personas, entre fieles, autoridades y miembros de cofradías, quienes serán atendidos por orden de llegada.
Como parte de esta tradición, también se priorizará a adultos mayores, recicladores y personas con discapacidad del distrito, en un gesto que refuerza el carácter solidario de esta práctica religiosa.
“Cada quien debe buscar una manera de agradecer a Dios. En mi caso, como Depositario de Semana Santa, tengo una satisfacción enorme por esta responsabilidad, asumí este reto junto a mi familia y sé que lo cumpliré”, expresó Tolentino.
¿Qué son los siete potajes y qué incluyen?
Los siete potajes son una costumbre profundamente arraigada en Catacaos y forman parte de las actividades del Jueves Santo. A través de estos platos se busca mantener viva la tradición culinaria local, considerada una de las más reconocidas de la región.
Para este año, el menú presenta algunas variaciones. El primer potaje será fruta. El segundo, que tradicionalmente incluía queso y aceitunas, será reemplazado por un sánguche de pan con huevo.
El tercer potaje también cambia: en lugar del clásico ají de gallina, se servirá tamal verde con zarza. Como cuarto potaje se ofrecerá sopa de gallina criolla.
El quinto potaje incluirá sopa de novios, arroz y estofado de res. Como parte de la jornada, se recuperará una tradición: las reses serán paseadas por las calles con banda de músicos antes de su preparación.
El sexto potaje será el horneado o copús de pavo, mientras que el séptimo consistirá en un dulce de jalea de guayaba, en reemplazo del durazno al almíbar.
Todos los platos serán acompañados con bebidas tradicionales como vino, chicha de jora y clarito.
La preparación y distribución de los siete potajes no solo refleja la devoción religiosa de Catacaos, sino también la vigencia de su identidad cultural. Cada año, esta actividad congrega a miles de personas y reafirma el valor de la gastronomía como parte esencial de la Semana Santa en la región.