Las lluvias intensas que se vienen registrando desde enero en la sierra de Piura han dejado un escenario crítico en varias provincias altoandinas. Distritos de Ayabaca, Huancabamba y Morropón concentran los mayores impactos, con viviendas dañadas, vías colapsadas y comunidades aisladas, según el Reporte Consolidado de Emergencia N° 01 del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) Piura, actualizado al 2 de febrero de 2026
De acuerdo con el COER Piura, las lluvias han afectado directamente a 2,190 personas y dejado 300 damnificados en toda la región. En el rubro de vivienda, se reportan 10 casas destruidas, 128 inhabitables y 890 viviendas afectadas. La infraestructura vial también ha sufrido un duro golpe: 3,070 metros de vías vecinales destruidas y 9,950 metros afectados, además de daños en 1,200 metros de vías urbanas destruidas y 1,250 metros afectadas.
En el sector social, al menos un establecimiento de salud y una institución educativa resultaron afectadas, así como un puente peatonal, lo que complica aún más el acceso a servicios básicos en zonas rurales
El impacto es más severo en la sierra. En la provincia de Huancabamba, distritos como El Carmen de la Frontera reportan caseríos completamente aislados: Hormigueros, Loma de la Esperanza, Chaupe Alto y Bajo, Cerro Negro, entre otros, debido a derrumbes y deslizamientos.
Situación similar se vive en Ayabaca, donde tramos estratégicos como Montero–Paimas, Frías–Pueblo Nuevo y rutas de Sapillica y Jililí permanecen interrumpidos o restringidos, dificultando el traslado de ayuda humanitaria y productos agrícolas
Por otro lado, el incremento del caudal del río Corral del Medio provocó la erosión y colapso de un badén en el centro poblado Ingenio, distrito de Buenos Aires, provincia de Morropón. El hecho dejó aislada a la población, sin rutas alternas, aunque sin daños a la vida y salud de las personas, según el Reporte Preliminar N° 0178 del COEN-INDECI.
¿Por qué está lloviendo con tanta intensidad?
El jefe del Senamhi Piura, Ing. Jorge Carranza, explica que las lluvias actuales no están asociadas directamente al calentamiento del mar.
“En la zona Niño 1+2 persiste, en promedio, una normalidad en cuanto a las temperaturas del agua del mar. Por ahora es improbable que tengamos lluvias por calentamiento de las aguas”, precisó.
Carranza detalló que el fenómeno responde principalmente a un trasvase de humedad desde la Amazonía hacia la costa, favorecido por la posición del anticiclón del Pacífico Sur y la Alta de Bolivia, además del desplazamiento de humedad desde América Central hacia el sur.
“Tenemos dos aspectos por los que está lloviendo en Piura: el trasvase de humedad de la selva hacia la costa, y el desplazamiento de humedad y vientos desde América Central”, sostuvo.
Las mayores precipitaciones se han concentrado entre los 100 y 3,000 m s. n. m., afectando distritos como Chalaco, Huarmaca, Sondorillo, Santo Domingo y Sapillica. En algunos puntos, los acumulados recientes superaron los 30 mm diarios, como en Huarmaca, cuando el promedio histórico era de 15 a 20 mm.
Esto ha motivado la emisión de alertas amarillas por activación de quebradas en Ayabaca y Huancabamba, debido a que los suelos ya se encuentran saturados y el agua discurre con mayor rapidez.
¿Y el Niño Costero?
El ENFEN mantiene a la región en estado de vigilancia, advirtiendo la posibilidad de un Niño Costero de débil intensidad hacia marzo, antes de lo previsto inicialmente.
“El calentamiento de las aguas del mar podría darse en marzo. Ese calentamiento genera mayor evaporación y, por lo tanto, mayores precipitaciones”, advirtió Carranza, precisando que el ENFEN ahora emitirá reportes cada 10 a 15 días ante la evolución del escenario.
En cuanto al comportamiento hidrológico del río Piura, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) informó que, si bien se registra un incremento progresivo del caudal, este aún no representa peligro inmediato de desborde. En la estación Puente Ñácara, ubicada en la jurisdicción de Chulucanas, se reportó un caudal aproximado de 34.5 m³ por segundo, valor que se mantiene por debajo de los niveles de alerta. El umbral rojo en la ciudad de Piura se encuentra cercano a los 1,900 m³ por segundo, muy por encima de los registros actuales.
No obstante, el jefe del Senamhi Piura, Ing. Jorge Carranza, advirtió que las lluvias persistentes en la sierra están comenzando a reflejarse en la dinámica de los ríos. “El incremento de las precipitaciones ya viene originando también un aumento en los caudales, tanto del río Piura como del río Chira, y ambos mantienen una tendencia al alza”, señaló. En el caso del río Chira, a la altura de la estación Ardilla, antes de ingresar al reservorio Poechos, se registró una crecida repentina de hasta 266 m³ por segundo, aunque el embalse cuenta actualmente con capacidad suficiente para regular estos aportes.
Aunque los caudales del río Piura y del río Chira aún se mantienen por debajo de los umbrales críticos, Senamhi y COER recomiendan no bajar la guardia.
“Estamos en temporada lluviosa. Lo primero es proteger la vida, las viviendas y los bienes. Las autoridades deben cumplir su rol en la gestión del riesgo de desastres”, exhortó el jefe del Senamhi Piura.
Mientras continúan las evaluaciones de daños (EDAN) en los 65 distritos de la región, la sierra piurana sigue en la incertidumbre y preocupación de que varias de las acciones de mitigación debieron hacerse mucho antes del inicio de periodo de precipitaciones. Por ahora deben esperar que las lluvias den tregua y que las acciones de respuesta lleguen a tiempo a las zonas más golpeadas.
Foto de portada: Composición La República