El Gobierno Regional de Piura (GORE Piura) ha oficializado una segunda ampliación de plazo en la obra de renovación de redes de agua y alcantarillado en la Avenida Grau, con lo cual la obra se retrasa más de 100 días y ahora culminará a fines de mayo de este año. El motivo es la falta de planificación en los trabajos en paralelo que se realizan en dicha avenida y que consisten en la renovación de pistas y veredas.
La nueva fecha de término de la obra de saneamiento será el 26 de mayo de 2026, corrigiendo proyecciones anteriores que apuntaban a los meses de febrero o abril. La raíz de este retraso no radica en deficiencias operativas de la Constructora MINCONSER S.A.C., sino en una cuestionable decisión administrativa del Gobierno Regional de ejecutar dos megaproyectos de forma simultánea en la misma zona.
Según los documentos oficiales a los que accedimos, la imposibilidad de avanzar se debió a la falta de coordinación entre la obra de saneamiento y el proyecto principal de movilidad urbana. Esta superposición generó una interferencia crítica que impidió el desarrollo normal de las partidas programadas.
Mala planificación del Gore Piura
El proyecto de saneamiento, identificado con el CUI N° 2557082 y valorizado en S/ 12.6 millones, dependía directamente de actividades que debía realizar el otro contratista, Construcciones & Servicios Dieguito SAC. Específicamente, la instalación de las nuevas redes de agua y alcantarillado requería la demolición previa de la carpeta asfáltica y el pavimento rígido. Dado que esta tarea de demolición correspondía a la obra de movilidad urbana, el proyecto de saneamiento quedó paralizado ante la inacción del primer frente.
Desde septiembre de 2025, el contratista advirtió reiteradamente sobre estos riesgos de retraso a través del cuaderno de obra. El residente de la obra, Jorge Cuya Serna, dejó constancia de una “inadecuada estimación de tiempo contratado” bajo el código de riesgo RT-10. El profesional señaló que la presencia simultánea de personal, maquinaria y equipos de dos proyectos distintos restringía los accesos y afectaba la ruta crítica de las conexiones domiciliarias.
Por su parte, la Dirección de Infraestructura del GORE Piura finalmente validó estas advertencias, confirmando que la suspensión del plazo entre el 13 de noviembre de 2025 y el 4 de enero de 2026 era justificada. El reinicio oficial de las actividades se fijó para el 5 de enero de 2026, tras reconocer que la interferencia era una causa externa no atribuible a la empresa ejecutora. Sin embargo, esta nueva pausa de casi dos meses ha dejado la obra con un avance físico de apenas el 38%.

Consultada sobre el tema, Juana Huaco, especialista en gestión pública y docente de la Universidad de Piura (UDEP), calificó las obras que viene ejecutando el Gobierno Regional de Piura como “al apuro”. “Son casi todas las obras donde se han visto graves omisiones. Y luego vienen las adendas, adicionales. Pero lo más grave es que no sabemos dónde están los entes fiscalizadores para custodiar los recursos de todos”, comentó.
¿Cómo va la obra de pistas y veredas?
Mientras tanto, la obra de “Mejoramiento del servicio de movilidad urbana”, valorizada en más de S/ 41.5 millones, también enfrenta sus propios cuestionamientos. Los trabajos en la pista están a cargo de Construcciones & Servicios Dieguito SAC, una empresa que fue inhabilitada temporalmente en 2023 por presentar documentación falsa en otro proceso de selección. Este consorcio ya ha solicitado adicionales de obra por omisiones en el diseño original, como la falta de jardineras en los estacionamientos.
El impacto social de esta descoordinación administrativa es severo para los ciudadanos de Piura y el distrito de Veintiséis de Octubre. Las vías rotas y las restricciones de tránsito prolongadas generan un malestar constante en miles de usuarios que transitan diariamente por la Avenida Grau. La falta de un planeamiento estratégico ha convertido una zona de alto flujo comercial y residencial en un foco de caos urbano.
En el aspecto ambiental, el proyecto de movilidad urbana ha desatado una fuerte controversia por la tala de 23 árboles, incluyendo algarrobos autóctonos. Aunque el expediente técnico contempla la siembra de 87 ejemplares de especies como poncianas, ficus y guayacán, no se ha programado la reposición de algarrobos. Expertos locales han criticado esta decisión, señalando que reemplazar especies nativas del bosque seco por ornamentales foráneas es una estrategia ecológica deficiente.

Piura es un caos por obras mal planificadas
La situación en la Avenida Grau parece ser un reflejo de una problemática sistémica en la gestión regional de las inversiones. Proyectos similares, como la obra de drenaje en el centro histórico de Piura, también registran retrasos alarmantes, con avances físicos de apenas el 2.87% frente a un programado del 33%.
Estas deficiencias técnicas y expedientes incompletos son constantes que terminan afectando la seguridad y los recursos públicos.Un ejemplo crítico de estas fallas de diseño se observa en la Avenida Sullana, donde el GORE Piura invirtió S/ 45 millones en una vía que colapsó ante lluvias moderadas. En dicho caso, la ausencia de un drenaje pluvial adecuado, a pesar de los adicionales millonarios para ornamentación, evidenció una prioridad en el gasto antes que en la funcionalidad. Los vecinos de esa zona denuncian aniegos constantes que ahora temen se repitan en la Avenida Grau.
El GORE Piura ha subrayado en la resolución que la suspensión del plazo en la Av. Grau no supone el reconocimiento de mayores gastos generales, salvo aquellos estrictamente necesarios para viabilizar la obra. Esta cláusula busca proteger el erario público, aunque no compensa el costo social del retraso acumulado. La entidad regional tiene ahora el reto de garantizar que no surjan nuevas interferencias entre ambos contratistas en los meses restantes.
Foto de portada: Trabajos en Av. Grau de Piura. Crédito: Norte Sostenible.