Norte Sostenible

Colegio de Ingenieros propone acelerar obras en el centro histórico de Piura y postergar tanque de tormentas ante eventual fenómeno de El Niño

Ante la posibilidad de que un fenómeno de El Niño genere lluvias intensas entre octubre y noviembre próximos, el Colegio de Ingenieros de Piura ha respaldado una propuesta técnica que busca acelerar las obras del centro histórico para reducir la vulnerabilidad de la ciudad frente a eventuales inundaciones.

La iniciativa fue discutida en una reunión entre representantes de la Municipalidad Provincial de Piura, el Gobierno Regional y colegios profesionales, como el Colegio de Ingenieros y el Colegio de Arquitectos. El planteamiento central consiste en ejecutar una intervención intensiva que permita culminar la mayor parte de los trabajos de drenaje pluvial y pavimentación antes del inicio de la temporada de lluvias.

Según explicó el decano del Colegio de Ingenieros de Piura, Manuel Asmat, la propuesta apunta a intervenir aproximadamente 94 de las 104 calles que conforman el centro histórico, equivalente a cerca del 90% del área actualmente comprometida por las obras.

“Ya existe una propuesta para intervenir prácticamente el 90% de las calles del centro histórico y culminarlas antes de que llegue el fenómeno de El Niño. La idea es que la ciudad llegue en mejores condiciones y con un drenaje operativo”, sostuvo para Norte Sostenible.

El objetivo es concluir las principales intervenciones en un plazo máximo de cuatro meses. Para los especialistas, permitir que las lluvias encuentren las calles abiertas y los sistemas inconclusos podría agravar significativamente los daños en caso de precipitaciones intensas.

“Imagínate que llegue la lluvia y nos encuentre con las calles abiertas. Eso sería realmente un desastre para Piura. Tenemos que acelerar estas obras porque están directamente vinculadas a la protección de la ciudad”, afirmó Asmat.

La propuesta contempla no solo la culminación de las pistas y veredas, sino también la puesta en funcionamiento del sistema de drenaje subterráneo que actualmente se encuentra en construcción y retrasada por más del 80%.

Uno de los aspectos más importantes del planteamiento está relacionado con el el tanque de tormentas que se pretende construir en la plaza Tres Culturas.

Debido a que la construcción de esta infraestructura demandaría más tiempo del disponible antes del inicio de las lluvias y considerando que se presenta múltiples retrasos, los especialistas plantean postergar temporalmente su ejecución y considerar otras alternativas.

Como medida alternativa, proponen conectar el nuevo sistema de drenaje pluvial al Sistema Alternativo de Recolección y Evacuación (SARE) de Tres Culturas para que la red pueda operar durante la temporada lluviosa.

Según el decano, esta medida permitiría reducir considerablemente el riesgo de que las nuevas obras resulten afectadas por precipitaciones intensas mientras se concluyen los componentes pendientes.

La propuesta también contempla medidas extraordinarias para mantener la circulación vehicular mientras se ejecutan las obras.

Entre ellas figura la habilitación de dos corredores principales de tránsito, uno en la zona norte y otro en la zona sur del centro histórico, además de posibles cambios temporales en el sentido de circulación de algunas vías para facilitar el avance simultáneo de los trabajos.

“El impacto será mayor durante algunos meses, pero el objetivo es terminar rápido y poner a la ciudad en una situación mucho menos vulnerable que la actual”, indicó el especialista.

La viabilidad de la propuesta dependerá ahora de la presentación de un cronograma detallado por parte de la empresa contratista, donde se especifiquen los recursos humanos, maquinaria y frentes de trabajo necesarios para cumplir con los plazos planteados.

Río Piura: la otra urgencia

Paralelamente, el Colegio de Ingenieros insiste en que la aceleración de las obras urbanas debe complementarse con una intervención inmediata en el río Piura.

Asmat recordó que estudios recientes han determinado que la ciudad podría enfrentar problemas de inundación con caudales superiores a 1.900 metros cúbicos por segundo, una cifra considerablemente menor a los más de 3.200 metros cúbicos por segundo registrados durante la emergencia de 2017.

En ese contexto, alertó que la capacidad hidráulica del río se ha visto seriamente reducida por la acumulación de sedimentos y vegetación en el cauce. “Prácticamente tenemos bosques de árboles y sedimentos. La caja hidráulica del río se ha reducido en un 40% o quizá más”, señaló.

Ante este panorama, el Asmat considera que la principal medida de corto plazo debe ser la descolmatación urgente del río, aunque reconoce que se trata de una intervención temporal mientras se concretan los proyectos estructurales de defensa aún en fase de estudio.

A ello se suma el deterioro de las defensas ribereñas, entregadas hace aproximadamente cuatro años, con sectores como Las Norias en condición de colapso parcial o total, lo que compromete su eficacia frente a crecidas. Frente a ello, se ha recomendado activar la garantía contractual para su reparación y realizar sondajes técnicos que permitan verificar la correcta cimentación de la infraestructura en el estrato rocoso.

Sin embargo, el decano cuestionó además la falta de coordinación entre las entidades responsables de intervenir el cauce.

“Más allá de decir ‘yo no soy responsable, tú eres el responsable’, pasan los días, pasan las semanas y nos gana el tiempo. Aún estamos a tiempo, pero ese tipo de peloteos entre entidades no aporta”, afirmó.

“Tenemos solo 4 meses”

Para el decano del Colegio de Ingenieros, la llegada de lluvias intensas es un escenario que ya no puede descartarse.

“Los especialistas en la materia ya indican que la llegada del fenómeno hoy es irreversible. Preparémonos para ello y aprovechemos estos meses que aún tenemos”, manifestó.

Asmat insistió en que todavía existe margen para ejecutar acciones de prevención, pero advirtió que el tiempo disponible es cada vez menor.

“Máximo tenemos cuatro meses. Se puede hacer algo, por supuesto. Aprovechemos el plazo que aún nos da la naturaleza”, concluyó Asmat.

La propuesta busca culminar en cuatro meses la mayor parte de las intervenciones en el centro de Piura y reducir el riesgo de inundaciones ante lluvias previstas para finales de año. Especialistas también piden una descolmatación urgente del río Piura.

18 junio, 2026