Norte Sostenible

Piura afronta un escenario más vulnerable que en 1997: mar alcanza temperaturas críticas y aumenta riesgo de lluvias

Las advertencias emitidas en los últimos meses por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) sobre el calentamiento del océano Pacífico y la posible evolución de fenómenos climáticos extremos han encendido las alertas en la costa norte del Perú. Para Piura, estos escenarios históricamente han estado asociados a precipitaciones por encima de los promedios normales y a eventos de gran impacto.

En este contexto, el docente e investigador de la Universidad de Piura, Rodolfo Rodríguez Arismendiz, director de la Estación Científica Ramón Mugica Martínez (ECRMM), de esta casa de estudios, advirtió que las condiciones oceánicas actuales muestran una preocupante similitud con las registradas durante del fenómeno El Niño de 1997-1998, considerado uno de los episodios climáticos más severos que afectó a la región.

Por décadas, el evento de 1998, junto con el de 1983, ha sido uno de los principales referentes climáticos para Piura debido a las inundaciones, las pérdidas económicas y los graves daños en infraestructura. Sin embargo, casi tres décadas después, la región podría enfrentar un escenario aún más complejo.

Las condiciones del mar frente a la costa norte presentan actualmente anomalías térmicas comparables a las observadas durante 1997, aunque con una diferencia sustancial: Piura cuenta hoy con una mayor expansión urbana, más población expuesta y una infraestructura aún vulnerable frente a eventos extremos.

Las evaluaciones realizadas por la red de estaciones meteorológicas de la ECRMM de la Universidad de Piura, especialmente la ubicada en Paita, muestran que la temperatura superficial del mar oscila entre 24 y 25 grados Celsius, cuando para esta época del año debería situarse entre 17 y 18 grados.

Estas anomalías, cercanas a los seis grados por encima de lo normal, comenzaron a consolidarse a partir de mayo y coinciden con las proyecciones internacionales que anticipaban un calentamiento progresivo del Pacífico oriental.

Según el doctor Rodríguez, los registros actuales, del 2026, son los que más se aproximan a las condiciones observadas en 1997 y, en determinados momentos, incluso presentan temperaturas superiores a las registradas durante aquel evento.

Las proyecciones climáticas indican que este calentamiento podría mantenerse durante el resto del 2026 e incluso prolongarse hasta el verano del 2027. De coincidir con el incremento natural de las temperaturas durante la estación cálida, aumentaría considerablemente la probabilidad de lluvias intensas en la región.

El investigador recordó que durante el evento de 1983 las precipitaciones comenzaron hacia finales del año, se intensificaron durante el verano y se extendieron hasta mediados del año siguiente, un comportamiento que no puede descartarse si persisten las actuales condiciones oceánicas.

No obstante, la principal preocupación radica en la vulnerabilidad acumulada por la región. En las últimas décadas, Piura ha experimentado una importante expansión urbana hacia sectores inundables y áreas de drenaje natural que aún no han enfrentado un evento de gran magnitud.

A ello se suma la situación del río Piura, cuyo cauce presenta acumulación de sedimentos, maleza y vegetación, reduciendo su capacidad hidráulica y aumentando el riesgo frente a posibles incrementos del caudal.

El calentamiento del mar también comienza a generar efectos sobre la pesca y la agricultura. Especies de aguas frías como la anchoveta, la merluza y el atún vienen desplazándose hacia otras zonas más frías, mientras que cultivos como el mango y el limón podrían registrar menores niveles de productividad debido a las altas temperaturas.

Para el especialista de la UDEP, el comportamiento actual del océano exige un monitoreo permanente y la adopción de medidas de prevención. “Hoy, Piura enfrenta un escenario distinto al de 1997: existe más población expuesta, mayor expansión urbana y una infraestructura que todavía presenta importantes vulnerabilidades”, advirtió.

Las temperaturas del mar frente a Piura alcanzan anomalías cercanas a seis grados por encima de lo normal, similares a las registradas durante el Fenómeno El Niño de 1997-1998. Un investigador de la Universidad de Piura advierte que la región enfrenta hoy una mayor vulnerabilidad por el crecimiento urbano y la falta de infraestructura de prevención.

24 junio, 2026