Los precios de diversas especies de pescado se han incrementado significativamente en los mercados de Piura durante las últimas semanas, en medio de reportes de escasez de recursos marinos asociados a las condiciones climáticas del Fenómeno de El Niño y a una menor disponibilidad de pesca en el litoral norte.
Un recorrido por el mercado terminal pesquero Acomipomaler evidenció que la caballa, uno de los pescados más consumidos por las familias piuranas, pasó de costar entre S/8 y S/10 el kilo el año pasado a comercializarse actualmente entre S/20 y S/25, llegando incluso a bordear los S/30 en algunos puestos.
“Ahorita está muy cara. Antes lo vendíamos a 10, a 8 soles el kilo. Ahorita está demasiado caro”, señaló Julia Núñez, comerciante del centro de abastos, quien aseguró que cada vez resulta más difícil conseguir el producto.
La situación también alcanza a otras especies. El jurel, que antes se vendía entre S/6 y S/7 el kilo, ahora se oferta a S/13; la cachema pasó de S/10 o S/12 a precios de entre S/18 y S/22; mientras que el bonito se comercializa actualmente entre S/12 y S/15 el kilo.
“En este año, todos los pescados están caros. La caballa está escasa. Aunque sea poquita, pero hay. El jurel antes estaba 6 soles y ahora está 13”, comentó otra vendedora.
Los comerciantes sostienen que las altas temperaturas del mar han reducido la presencia de especies en las zonas de pesca tradicionales, afectando directamente el abastecimiento.
“No hay mucha variedad. Antes vendían de todo un poquito, pero ahora cae poquito nomás y con eso estamos trabajando”, explicó Julia. Otra vendedora añadió que “hay oleajes fuertes. Ahorita la mayoría de la gente que pesca no puede salir”.
La escasez también se refleja en la ausencia de especies como mero rojo, pampanito y algunos tipos de tollo. “No hay producción. Viene poco producto y la gente no quiere pagar esos precios. La doncella también ha subido, antes estaba entre 7 0 10 soles, ahora está a 14 soles”, manifestó Rosa Lilia, comerciante del mercado.
Además de los factores climáticos, algunos vendedores señalaron la necesidad de una mayor vigilancia sobre la actividad pesquera en alta mar. César Viera, comerciante del terminal pesquero, consideró que la presencia de embarcaciones extranjeras podría estar contribuyendo a la reducción de recursos.
“Los barcos chinos se llevan el pescado. Ya que entren las autoridades y controlen eso”, expresó.
El incremento de precios también está afectando el consumo. Según los vendedores, muchas familias han optado por comprar menores cantidades de pescado o sustituirlo por otras proteínas más económicas, como el pollo o pota, que es de los pocos recursos que mantiene un precio bajo, alrededor de 4 a 5 soles.
“Antes se vendía más. Ahora el negocio ha bajado porque el pescado está demasiado elevado. Mejor las personas llevan pollo”, comentó una comerciante.
Mientras especialistas advierten que el calentamiento anómalo del mar podría intensificarse en los próximos meses por la evolución del Niño Costero, comerciantes y consumidores enfrentan un escenario de incertidumbre en una región donde el pescado forma parte esencial de la alimentación y la economía local.