A menos de cuatro meses del periodo en que se prevé el inicio de lluvias asociadas a un posible Fenómeno El Niño de fuerte intensidad, los decanos de los colegios profesionales de Arquitectos y Economistas de Piura coincidieron en advertir que la región afronta este nuevo riesgo sin la preparación necesaria y cuestionaron la lenta ejecución de los recursos destinados a la prevención de desastres, así como la falta de coordinación entre las autoridades locales y regionales.
“Definitivamente ya casi es una realidad que nuevamente Piura tiene que enfrentar un fenómeno y otra vez nos encuentra casi no preparados. Mi llamado es a las autoridades para que se generen todas las acciones necesarias que puedan conllevar a la mitigación del impacto”, afirmó Laura Morocho Gagos, decana del Colegio de Arquitectos de Piura.
Para la decana, las diferencias entre autoridades sobre quién debe asumir la descolmatación del río Piura solo retrasan las soluciones y reflejan una ausencia de liderazgo para articular acciones conjuntas. En ese sentido, afirmó que existen mecanismos normativos que permiten transferir responsabilidades y consideró que las principales intervenciones deberían ser ejecutadas desde la propia región.
“Tenemos que dejar ya ese tipo de actitudes. Es momento de concertar y tomar decisiones conjuntas. Estas obras tienen que ser ejecutadas por piuranos y para piuranos”, remarcó.
Asimismo, rechazó que la falta de presupuesto sea utilizada como argumento para justificar la inacción.
“Siempre va a haber falta de presupuesto, pero también hay acciones para conseguirlo. Hay presupuestos para emergencia que en este momento hay que liberar para poder ejecutar”, señaló.
La arquitecta también expresó preocupación por el retraso de las obras de drenaje y saneamiento que se ejecutan en el centro de Piura. Si bien saludó el compromiso asumido entre el Gobierno Regional y la empresa contratista para acelerar los trabajos y culminarlos antes de noviembre, insistió en que estas intervenciones requieren una supervisión permanente y una mejor planificación para evitar mayores perjuicios económicos y de transitabilidad.
«Las autoridades siguen actuando cuando el problema ya está encima»
Desde un punto de vista económico, el decano del Colegio de Economistas de Piura, José Virgilio Olivos Chininin, sostuvo que el principal problema radica en la escasa cultura de prevención de las instituciones públicas.
El especialista advirtió que, pese a que el Gobierno nacional ya aprobó un decreto que permite utilizar recursos del Programa Presupuestal 068 para actividades de emergencia, muchas municipalidades y el propio Gobierno Regional mantienen bajos niveles de ejecución.
«Veo una conducta casi reactiva en la mayoría de las autoridades. No hacemos muchas actividades de prevención, pero cuando ya tenemos el problema encima es donde actuamos», afirmó.
Olivos recordó que, al revisar históricamente la ejecución del Programa 068, destinado a la reducción de vulnerabilidad y atención de emergencias por desastres, se observa que en años sin emergencias las asignaciones son reducidas y, aun cuando se incrementan durante episodios críticos, la capacidad de ejecución continúa siendo limitada, especialmente en gobiernos provinciales y regionales.
Sus declaraciones coinciden con la revisión realizada por Norte Sostenible al portal del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que muestra que ocho gobiernos locales registran cero en ejecución, pese al escenario de riesgo.
«Más que una falta de presupuesto, es una falta de gestión», sostuvo, al atribuir parte de las demoras a la alta rotación de funcionarios en los gobiernos locales, situación que afecta la continuidad técnica y ralentiza la ejecución de proyectos preventivos.
Riesgos para la economía y la población
El economista recordó que el Fenómeno de El Niño de 2017 dejó pérdidas superiores a los S/9.000 millones entre infraestructura, viviendas y actividades productivas, por lo que consideró indispensable adoptar medidas inmediatas para evitar que el impacto vuelva a repetirse.
Según explicó, los sectores más expuestos siguen siendo la agricultura y las poblaciones asentadas en zonas vulnerables, particularmente en las fajas marginales del río Piura. Además, alertó que los efectos del cambio climático ya vienen afectando la producción agrícola regional mediante alteraciones en la floración de cultivos como mango, arándano y plátano, lo que podría reducir las exportaciones y afectar el crecimiento económico.
‘’De persistir la falta de prevención, el crecimiento económico previsto para el país podría desacelerarse y la pobreza profundizarse en las zonas más vulnerables’’, manifestó.
Finalmente, Olivos insistió en que el Estado debe replantear sus políticas públicas frente al cambio climático, incorporando mayores recursos para prevención y fortaleciendo la infraestructura de protección antes de que ocurran las emergencias.
«Hablar de prevención nos falta bastante. Poco se ha hecho siquiera para realizar mantenimientos en el cauce del río. Hoy vemos un río con abundante vegetación y árboles de varios años que debieron retirarse oportunamente», concluyó.