Las lluvias asociadas al Fenómeno de El Niño, que el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) proyecta a partir de noviembre, no solo pondrían en riesgo el sistema de drenaje de Piura. También podrían generar interrupciones temporales en el servicio de agua potable en diversos sectores de la ciudad, según advirtió el gerente general de la EPS Grau, Manuel Irigoyen.
El funcionario explicó que, durante episodios de lluvias intensas e inundaciones, la empresa se ve obligada a suspender el abastecimiento de agua en las zonas afectadas para evitar el colapso del sistema de alcantarillado.
«En el peor de los casos, cuando existen lluvias también se suspende el servicio de agua para que no colapse más el sistema de alcantarillado o hasta que baje el nivel y poder nuevamente entregar agua», afirmó.
Aunque precisó que las suspensiones serían temporales y dependerán de la magnitud de las inundaciones, reconoció que existen varios puntos críticos donde podría aplicarse esta medida. «Cuando existe una inundación en algún punto, lo que se hace momentáneamente es suspender el servicio de agua, que puede ser por horas hasta que bajen los niveles y nuevamente darles el servicio», indicó.
Posibles fallas por cortes de energía
Irigoyen también señaló que uno de los principales riesgos durante las lluvias es la interrupción del suministro eléctrico, lo que impediría el funcionamiento de los pozos y estaciones de bombeo.
Para reducir ese impacto, indicó que la EPS Grau viene implementando un plan de contingencia que contempla la adquisición de ocho grupos electrógenos para mantener operativas sus instalaciones críticas.
Como parte de estas acciones preventivas, la empresa ha destinado cerca de S/2 millones para atender posibles emergencias ocasionadas por las lluvias. El presupuesto será utilizado principalmente para la contratación de personal especializado y la adquisición de combustible que permita operar los equipos de respuesta.
«Tenemos un presupuesto de casi dos millones de soles para mitigación del riesgo. Ya hemos comprado cerca de 25 electrobombas sumergibles y ocho grupos electrógenos. Lo que faltaría es el personal para operar los equipos y el combustible», precisó.
El gerente añadió que la EPS Grau también ejecuta trabajos de limpieza y mantenimiento preventivo del sistema de alcantarillado, mientras coordina acciones con el Gobierno Regional, las municipalidades, el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) y el Ministerio de Vivienda para fortalecer la capacidad de respuesta ante las lluvias previstas para los próximos meses.
Obras inconclusas elevan el riesgo
El gerente también expresó su preocupación por las obras de renovación de redes de alcantarillado que continúan en ejecución en distintos sectores de Piura, especialmente en el centro de la ciudad, la cual es ejecutada por el Gobierno Regional.
Explicó que, cuando los colectores permanecen abiertos o son taponados durante los trabajos, aumenta el riesgo de colapso del sistema si las lluvias se adelantan.
«Lo ideal es que, en época de lluvias, estas obras estén cerradas, por lo menos el sistema de alcantarillado. Si las obras continúan durante las precipitaciones, la situación va a empeorar», advirtió.
Añadió que, si los trabajos no concluyen antes del inicio de las lluvias, será indispensable contar con equipos de bombeo suficientes para realizar el trasvase de aguas residuales y evitar mayores afectaciones.
Respecto al abastecimiento de agua potable, Irigoyen descartó un desabastecimiento por falta de recurso hídrico, ya que durante un episodio de El Niño el caudal del río suele incrementarse.
Sin embargo, explicó que las lluvias elevan considerablemente la turbidez del agua, por lo que la Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP) Curumuy, sistema que abastece a distritos como Piura, Castilla y Veintiséis de Octubre, requiere una mayor cantidad de insumos químicos para garantizar la potabilización.
«Ya tenemos los insumos necesarios para operar adecuadamente cuando aumente la turbidez del río. La planta no se paraliza por falta de agua, sino que requiere un mayor tratamiento», afirmó.
Mientras el Senamhi y el ENFEN mantienen la previsión de lluvias desde noviembre, la EPS Grau sostiene que la continuidad del servicio dependerá no solo de su capacidad operativa, sino también del avance de las obras de saneamiento, la disponibilidad de energía eléctrica y la coordinación entre las entidades responsables de la respuesta ante emergencias.