Con el objetivo de poner a prueba la capacidad de respuesta frente a las lluvias previstas por el Fenómeno de El Niño, el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS) realizó este miércoles un simulacro de funcionamiento en algunos Sistemas Alternativos de Recolección y Evacuación de Aguas Pluviales (SARE) de Piura. Sin embargo, el ejercicio dejó abiertas interrogantes sobre el verdadero estado de la infraestructura, debido a que solo se inspeccionaron tres de los 22 SARE existentes en la ciudad, además de una Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR).
La jornada comenzó con la evaluación de los SARE La Primavera, administrado por la Municipalidad Distrital de Castilla, y Los Rosales, bajo responsabilidad de la Municipalidad Provincial de Piura. Según el ministerio, ambos sistemas demostraron estar en condiciones de evacuar aguas pluviales y contribuir a reducir el riesgo de inundaciones.
Posteriormente, la comitiva llegó al SARE La Molina II, administrado por el MVCS, donde se verificó el funcionamiento de un sistema con capacidad de almacenamiento de 3.000 metros cúbicos y equipado con dos electrobombas capaces de bombear 300 litros por segundo, infraestructura considerada estratégica para la evacuación de aguas durante precipitaciones intensas.
Como parte del simulacro también se intervino en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) Las Dalias. Allí se recreó una interrupción del suministro eléctrico para activar el plan de contingencia mediante el trasvase de aguas con motobombas, comprobando —según el ministerio— la capacidad operativa del sistema ante una eventual falla del equipo principal.
Ministerio afirma que los sistemas funcionan
Tras culminar la inspección, el jefe de la Oficina de Seguridad y Defensa Nacional del MVCS, Renato Ameri, sostuvo que la evaluación permitió confirmar el funcionamiento de los sistemas revisados.
«En líneas generales los SARE han funcionado al 100 %. Hemos podido ratificar y verificar el funcionamiento desde el inicio hasta los puntos de evacuación de cada uno de ellos», afirmó.
No obstante, reconoció que durante la supervisión se detectaron aspectos que deberán corregirse antes del inicio de la temporada de lluvias.
Entre ellos mencionó la necesidad de elevar algunos equipos para evitar que sean afectados por inundaciones, implementar protecciones perimetrales contra actos de vandalismo y reforzar labores de limpieza de canaletas, cunetas y accesos.
El funcionario indicó que estas observaciones serán incorporadas en un informe técnico que el ministerio remitirá a las autoridades locales y regionales, estimando que las mejoras podrían ejecutarse en un plazo de entre 30 y 60 días.
El funcionario también hizo énfasis en que el mantenimiento del entorno de los sistemas es responsabilidad de las municipalidades.
«Una de las recomendaciones es que los distritos mantengan los caminos hacia los SARE libres de montículos, de obras, y que realicen limpieza de canaletas y cunetas, porque son los lugares por donde estos equipos absorben el agua», sostuvo.
Respecto a la capacidad de respuesta frente a las lluvias anunciadas por el Senamhi, Ameri aseguró que el sector trabaja de manera coordinada con otras instituciones.
«Estamos trabajando para eso. La idea es que los pobladores estén tranquilos. El Ministerio de Vivienda viene articulando con todos los niveles de gobierno y vamos a hacer seguimiento a todas las tareas que han quedado pendientes», manifestó.
Dirigentes cuestionan la medida
La versión del ministerio, sin embargo, fue cuestionada por representantes vecinales de Veintiséis de Octubre.
Alipio Cruz, integrante de la Brigada de Defensa Civil del distrito Veintiséis de Octubre, afirmó que la comitiva nunca llegó al SARE Cinco Esquinas, pese a que los dirigentes fueron informados de que sería uno de los puntos de inspección.
«Nosotros hemos estado esperando toda la mañana y nunca llegaron. Si están diciendo que los SARE están en perfectas condiciones, nos están mintiendo, porque Cinco Esquinas sigue con las canaletas totalmente obstruidas y no se han levantado las observaciones que venimos haciendo desde hace tiempo», señaló.
El dirigente sostuvo que la principal preocupación es la vulnerabilidad de la infraestructura frente a lluvias de gran intensidad.
Explicó que las electrobombas permanecen prácticamente al nivel del suelo, por lo que podrían quedar inutilizadas si el agua supera la capacidad del sistema.
«La electrobomba está al ras del piso. Si se anuncian lluvias fuertes, el agua la puede inundar y malograr. Tiene que levantarse por lo menos un metro veinte o un metro cincuenta para protegerla. Además, la canaleta por donde ingresa el agua tiene la reja totalmente quebrada. Esas son observaciones mínimas que venimos pidiendo desde hace tiempo y no tenemos respuesta hasta el momento», sostuvo.
El dirigente indicó que tampoco hubo comunicación con las organizaciones vecinales.
«No hemos tenido ninguna comunicación por parte del Ministerio de Vivienda. Estábamos ilusionados esperando que venga la comitiva para que vea el estado del SARE, pero no llegó nadie», afirmó.
Solo cuatro infraestructuras fueron puestas a prueba
Aunque el MVCS resaltó la operatividad de los sistemas evaluados, Alipio Cruz sostuvo que la inspección alcanzó únicamente a tres SARE y una EBAR de la provincia, mientras que Piura cuenta con 22 sistemas distribuidos en distintos sectores, varios de ellos administrados por gobiernos locales.
‘’Venimos reportando deficiencias en varios de estos sistemas, especialmente en zonas que históricamente registran aniegos durante cada periodo de lluvias, pero las autoridades no nos hacen caso’’, sostuvo el dirigente.
Sobre ello, Ameri anunció que la próxima semana se realizará una visita macrorregional en Piura para continuar evaluando los SARE y fortalecer las acciones de prevención. Además, aseguró que el Ministerio de Vivienda mantendrá un trabajo permanente de inspección y coordinación con las autoridades locales y regionales.
La revisión cobra especial relevancia porque especialistas han advertido que el próximo Fenómeno de El Niño podría traer lluvias extraordinarias, escenario para el cual los SARE constituyen únicamente una medida de mitigación destinada a evacuar aguas acumuladas en puntos críticos. Sin un sistema integral de drenaje pluvial y con varios SARE aún pendientes de mantenimiento o intervención, persisten las dudas sobre la capacidad de respuesta de la ciudad frente a un evento de mayor magnitud.