La Policía informó que el secuestro y asesinato del empresario Jorge Luis Avendaño Ontanea (29) respondería a un presunto ajuste de cuentas entre organizaciones criminales que operan en la provincia de Sullana. Así lo informó este viernes el jefe de la Región Policial Piura, general PNP Daniel Jares, quien indicó que la principal línea de investigación vincula el crimen con una disputa por dinero o drogas.
«El móvil sería un ajuste de cuentas de una de estas bandas criminales de acá de esta ciudad de Sullana, quien habría querido acabar con su vida posiblemente por un cierre de dinero o de drogas», declaró el oficial.
Según la reconstrucción policial, Avendaño fue interceptado el 6 de agosto, alrededor de las 11:45 de la mañana, cuando transitaba por la carretera Panamericana Norte, en el tramo Marcavelica-Sullana. De acuerdo con el general Jares, una camioneta y un automóvil Toyota Corolla negro bloquearon su paso y varios sujetos armados descendieron para llevárselo por la fuerza.
«Descienden sujetos con arma de fuego, hacen disparos y lo bajan raudamente al agraviado donde lo suben al auto para llevárselo con rumbo desconocido», explicó.
El jefe policial señaló que otro de los elementos que sustenta la hipótesis del ajuste de cuentas son los antecedentes de la víctima.
«Esta persona tenía antecedentes policiales, había sido intervenido, había sido detenido en dos oportunidades el año pasado por el delito de contrabando», indicó.
Añadió que, a partir de la información reunida durante las diligencias, «al parecer estaría metido en algunos hechos ilícitos», aspecto que forma parte de las investigaciones que desarrolla la División de Investigación Criminal (Divincri).
Horas después del secuestro, el cuerpo del empresario fue encontrado en la quebrada Las Monjas, en el sector Curumuy. La Policía informó que presentaba evidencias de violencia física y lesiones ocasionadas antes de su muerte.
«Al parecer habría sido torturado… se le ha encontrado también maniatado de las manos con cinta, con una cinta de plástico. Se le ve moretones en diferentes partes del cuerpo», señaló Daniel Jares.
La autoridad agregó que la víctima presentaba una herida de bala en una de las piernas, donde incluso tenía colocado un torniquete, además de tres o cuatro impactos de bala en la cabeza, que le ocasionaron la muerte.
Banda con presencia de extranjeros
Respecto de los presuntos responsables, la Policía investiga a una organización criminal integrada por delincuentes nacionales y extranjeros.
«Posiblemente sería una banda criminal que está injertada tanto de delincuentes de acá de la zona de Sullana con extranjeros ecuatorianos posiblemente por un cierre de dinero o de drogas», sostuvo el general Jares.
Durante las horas posteriores al secuestro, los familiares recibieron una llamada en la que desconocidos exigían S/ 100 mil para liberar al empresario. Sin embargo, la Policía considera que esa comunicación no provino de los autores del crimen.
«Inmediatamente la familia solicita una prueba de vida y es negada por estos delincuentes. Posiblemente serían gente que se habría enterado de esta noticia y quería aprovecharse», explicó.
Como parte de las diligencias, la Policía recuperó dos teléfonos celulares de la víctima y halló completamente calcinado el automóvil Toyota Corolla que habría sido utilizado durante el secuestro.
«Esos dos teléfonos ya están siendo trabajados por personal especializado, donde seguramente arrojará las últimas llamadas y conversaciones que ha tenido la víctima», concluyó el jefe de la Región Policial Piura.
Respecto a la logística empleada por los criminales, el general Jares precisó que el auto Toyota Corolla negro, utilizado para interceptar a Avendaño y hallado posteriormente calcinado en el distrito Veintiséis de Octubre, pertenece a una ciudadana que reside en la ciudad de Lima.
Pese a estar directamente involucrado en el secuestro, el jefe policial confirmó que la unidad no cuenta con denuncia por robo, por lo que las labores de inteligencia se centran ahora en la ubicación de la propietaria para esclarecer cómo el vehículo llegó a manos de la banda criminal. «Ya estamos tratando de ubicarla», sentenció la autoridad, subrayando que ya cuentan con la placa de rodaje plenamente identificada.