El Decreto de Urgencia N° 008-2026, publicado este martes por el Ejecutivo para reducir el riesgo de inundaciones ante la próxima temporada de lluvias, ha generado preocupación entre dirigentes y autoridades del Bajo Piura. Aunque la norma destina S/129,4 millones a la Autoridad Nacional del Agua (ANA) para intervenir puntos críticos, sectores considerados estratégicos para la protección de Catacaos y Cura Mori no aparecen dentro del paquete de acciones previsto.
El decano del Colegio de Ingenieros de Piura, Manuel Asmat Córdova, calificó el decreto como un primer paso, pero advirtió que la intervención será insuficiente si no se incorporan otros puntos críticos. Entre ellos mencionó el canal de alivio de Chutuque y el Puente Independencia, ambos considerados claves para reducir el riesgo ante una eventual crecida extraordinaria del río Piura.
Asmat sostuvo que la ampliación del canal de Chutuque permitiría aliviar la presión sobre el río mediante el desvío de parte del caudal hacia Pampa Las Salinas. Sin embargo, precisó que esta propuesta no debe confundirse con una eventual salida directa del agua al mar, alternativa que todavía requiere una evaluación técnica, económica, social y ambiental.
“La ampliación del canal de Chutuque de alivio va a permitir aliviar el paso de las aguas del río Piura, desviando parte del caudal hacia esa zona”, explicó.
El riesgo, según el especialista, está relacionado con la limitada capacidad actual del cauce. El objetivo de la descolmatación es recuperar una capacidad de conducción de hasta 3.000 metros cúbicos por segundo en el tramo urbano, frente a una capacidad estimada actualmente en apenas 100 m³/s. En un escenario de 4.000 m³/s, advirtió, las consecuencias podrían ser catastróficas.
‘’Si el río alcanza un caudal de 4.000 m³/s, el panorama podría ser catastrófico, no hay nada que nos pueda salvar”, advirtió.
Catacaos reclama reforzar los diques
Para Víctor Chunga, dirigente del Frente de Defensa de los Pueblos Originarios del Bajo Piura afectados por el Niño del 2017, el problema es todavía mayor porque Catacaos no figura entre los sectores priorizados directamente por el decreto.
Chunga cuestionó que no se haya considerado la necesidad de reforzar los diques de contención y ampliar la caja hidráulica del río en Catacaos. Advirtió que la cantidad de sedimentos acumulados hace difícil que una intervención de corto plazo permita recuperar la capacidad necesaria antes de la temporada de lluvias.
“Lo principal era reforzar los diques de contención. Mientras no reforcemos los diques, mientras no veamos la ampliación, la limpieza y la descolmatación de las cajas hidráulicas, la salida al mar va a ser bien difícil”, sostuvo.
El dirigente también puso en duda que las acciones anunciadas por el Ministerio de Defensa respondan directamente a lo establecido por el nuevo decreto de urgencia. Según explicó, las intervenciones anunciadas se sustentarían en fichas técnicas elaboradas previamente por la ANA y en un convenio entre la Municipalidad de Catacaos y el Ministerio de Defensa.
El alcalde de Catacaos, Johnny Cruz, confirmó que el Ejército y el Ministerio de Defensa tienen previsto iniciar la próxima semana trabajos de limpieza y descolmatación en cuatro sectores: Simbilá, La Legua, el asentamiento humano Juan de Mori y Monte Sullón. Posteriormente, según informó, se prevé incorporar El Rancho y Las Dos Ánimas.
“Lo que nosotros queremos y la población de Catacaos está exigiendo son intervenciones de forma inmediata”, afirmó el alcalde.
Chunga, sin embargo, pidió esperar a que las máquinas lleguen efectivamente al río.
“Vamos a estar a la expectativa del día lunes que llegue el Ejército”, señaló. El dirigente sostuvo que, si las labores no contemplan los sectores considerados prioritarios por la población, evaluarían irse a un paro.
Cura Mori advierte riesgo en Santa Rosa
La preocupación también alcanza a Cura Mori. Félix Yovera, dirigente de este distrito, cuestionó que el decreto haya considerado únicamente el sector de Chapechico y haya dejado fuera otros puntos que, según los pobladores, representan un riesgo mayor para el Bajo Piura.
“Solamente sale el de Chapechico, pero no sale lo más importante que es Santa Rosa, Las Ánimas y El Rancho”, sostuvo.
Yovera señaló que uno de los puntos más delicados es la curva de Santa Rosa, debido al riesgo de que una crecida del río pueda afectar esta margen y comprometer al centro poblado. También cuestionó que no se haya incluido el Puente Independencia, donde existe una importante acumulación de sedimentos.
La preocupación coincide con la advertencia del Colegio de Ingenieros. Asmat aseguró que una inspección realizada recientemente permitió constatar una importante acumulación de sedimentos en este sector.
“Nos hemos apersonado ya hace unas semanas allí y estamos hablando de 4 o 5 metros de colmatación”, afirmó.
La preocupación radica en que esta sedimentación reduce la capacidad del cauce para conducir caudales elevados. Ante una crecida extraordinaria del río Piura, las zonas ubicadas alrededor del puente, como Pedregal Chico o La Campiña, quedarían expuestas a un mayor riesgo de inundación.
Para Yovera, la exclusión de Chutuque resulta especialmente preocupante porque esta infraestructura podría contribuir a aliviar la presión del río y evitar que el agua se represe en el Bajo Piura.
“Si no se ha considerado, estamos mal”, afirmó el dirigente, quien advirtió que, si el Gobierno no corrige las omisiones, la población de Cura Mori también podría movilizarse.
El presupuesto para Piura aún no está definido
Los S/129,4 millones anunciados por el Ejecutivo todavía no tienen una distribución específica para Piura. Manuel Asmat advierte que la ANA deberá definir cuánto corresponde a la región y a cada punto crítico.
“Todavía no se conoce cuánto ha sido destinado específicamente para Piura”, señaló. Recordó que la presidenta Keiko Fujimori había anunciado durante su visita a Piura una asignación de S/140 millones, por lo que considera necesario conocer con precisión cuál será finalmente el presupuesto disponible.
A esta incertidumbre se suma la falta de maquinaria. Para Asmat, la ejecución debe acelerarse y trabajar las 24 horas, los siete días de la semana. “Si no, nos van a ganar las lluvias”, advirtió.
El decano pidió que el Ejército, el Gobierno Regional, las municipalidades y el sector privado pongan sus equipos, operadores y combustible a disposición de la emergencia. La ANA liderará las intervenciones, pero, según sostuvo, la respuesta requiere la participación de todos los actores.