Los vecinos de la cuenca El Chilcal, en Piura, volvieron a denunciar el colapso del sistema de alcantarillado en la zona y expresaron su preocupación ante el pronóstico de lluvias asociado al fenómeno de El Niño. Según los moradores, los rebalses se repiten con frecuencia y el problema persiste pese a las coordinaciones realizadas con las autoridades.
Durante un recorrido de Norte Sostenible, los residentes mostraron cómo las aguas residuales afloraban en plena vía pública. Majorie Briceño, una de las vecinas, cuestionó que la EPS GRAU haya anunciado la disponibilidad de una electrobomba de reemplazo para atender las emergencias.
“Nos dijeron que esto ya no iba a pasar porque tenían su motobomba de repuesto. No la tienen. Si realmente hubiera una de repuesto, esto no estaría pasando”, sostuvo.
La vecina aseguró que solo durante la semana pasada se registraron dos nuevos episodios de colapso y que el problema volvió a presentarse este viernes. También cuestionó el tiempo de respuesta ante estas emergencias, pues, según afirmó, los equipos de limpieza llegan varias horas después de producido el rebalse.
El problema, explicó, estaría relacionado con la capacidad de la cámara de bombeo ubicada en la zona. “Esa cámara necesita ser repotenciada. Tenemos la cota más baja y tienen que profundizarla más, traer equipos nuevos y hacer una limpieza adecuada”, señaló.
Los vecinos también cuestionaron que el proyecto de mejoramiento vial y de alcantarillado que ejecuta el Gobierno Regional de Piura en la avenida Grau no haya contemplado una solución integral para este punto crítico de la cuenca. Recordaron que, pese a las intervenciones realizadas, los colapsos continuaron después de que la empresa culminara los trabajos de trasvase y alcantarillado.
La preocupación aumenta ante un eventual periodo de lluvias intensas. Los moradores advierten que el riesgo no se limita al ingreso de agua de lluvia, sino a que esta podría mezclarse con aguas residuales y terminar dentro de las viviendas. “El agua te llega a la cintura y, en algunas zonas, al pecho. Estar en contacto con agua de desagüe no es saludable para nadie”, afirmó Briceño.
De acuerdo con los vecinos, cuatro urbanizaciones —Petroleros, Fiscal, Magisterial y Bancarios— resultan afectadas por los problemas de drenaje y alcantarillado. Además, alertaron por los malos olores y los residuos que quedan en las calles luego de que el agua se retira.
“Que no esperen a que el agua esté dentro de las casas para recién actuar. Tienen que tener todos los implementos listos”, reclamó la dirigente.