Piura se encamina a un cambio de autoridades bajo un escenario de alta vulnerabilidad institucional, social y ambiental. La gestión saliente del Gobierno Regional de Piura, encabezada por Luis Neyra León, deja tras de sí una severa brecha en infraestructura estratégica, servicios básicos deficientes y obras emblemáticas totalmente paralizadas o inconclusas.
A pesar del discurso oficial que ostenta el haber ejecutado el 100% del presupuesto de inversión pública, analistas, colegios profesionales y especialistas consultados por Norte Sostenible, coinciden en que la efectividad del gasto ha sido deficiente y orientada a proyectos menores en lugar de resolver las demandas estructurales de la región.
Para la especialista en gestión pública de la Universidad de Piura, Juana Huaco, la actual administración prefirió priorizar la «obra menuda» en lugar de intervenir en las amenazas principales que aquejan a la población:
«Lo que necesitamos es el tema del río, las defensas, los puentes y gestionar el drenaje fluvial. Se puede gastar el presupuesto en obra menuda, que no digo que esté mal, pero no es lo prioritario que necesita Piura», manifestó.
En esa misma línea, el economista de la Universidad de Piura Alfonso Guillermo Dulanto advierte que la cifra del 100% resulta engañosa si no se mide el impacto real ni la calidad de las obras ejecutadas.
«La medición de la ejecución presupuestal no es una buena medida de eficiencia. Puedo ejecutar el 100% a última hora en obras sin importancia y dejar paradas las prioritarias. La mejor medición es si se hacen obras de calidad y de acuerdo a la prioridad’’, sostuvo.

El mismo escenario se trasladará a la Municipalidad Provincial de Piura, donde la nueva autoridad deberá asumir problemas vinculados con el drenaje pluvial, el saneamiento, el transporte, la limpieza pública, las pistas y veredas y el deterioro de espacios públicos.
La diferencia estará en el tiempo. El gobernador regional y los alcaldes que asumirán en enero de 2027 podrían enfrentar desde los primeros meses un periodo de lluvias asociado al fenómeno El Niño. Por ello, la transferencia de gestión no debería limitarse al trámite administrativo.
“Lo que no podemos es poner gente que recién va a aprender y va a cometer los mismos errores, porque eso es lo que le ha pasado a las autoridades pasadas. No han avanzado porque justamente la gente estaba aprendiendo”, cuestionó Juana Huaco.
La especialista sostiene que el problema no se limita a conseguir presupuesto. También involucra la capacidad técnica para formular expedientes, cumplir procedimientos y destrabar proyectos observados.
“La gestión pública está llena de normativas, de decretos, de normas que hay que cumplirlas porque si no, no se avanza. Entonces, cuando los tomadores de decisiones no tienen el profesionalismo, definitivamente se paralizan hasta que aprendan”, advirtió.
Hospitales: cuatro obras que siguen esperando
En salud, una de las principales tareas pendientes está relacionada con infraestructura. El decano del Colegio Médico de Piura, Jorge Espinoza Cuadros, menciona los establecimientos de Huancabamba, Huarmaca, Ayabaca y Los Algarrobos como parte de la brecha que todavía debe cerrarse.
A ello se suma el proyecto del Hospital de Alta Complejidad y los nuevos establecimientos de salud de Máncora, Talara y Sechura, cuya ejecución requerirá varios años.
“Tenemos los dos problemas grandes en infraestructura. Algo que vienen ya casi tres gobiernos regionales que no se concretan y tenemos el inicio de proyectos de infraestructura que tenemos para tres a cinco años”, señaló.
Espinoza advierte que incluso si la próxima gestión logra impulsar los proyectos que recién están comenzando, algunos no estarán terminados cuando concluya el siguiente periodo regional. Por eso, plantea que el siguiente gobernador deberá garantizar continuidad administrativa y cerrar una importante brecha de personal en establecimientos que ya fueron entregados.
Los concursos para cubrir plazas asistenciales organizados por Diresa, según Espinoza, han enfrentado impugnaciones, problemas en las bases y plazos que terminaron provocando que procesos completos se caigan.
“Varios concursos públicos organizados por la Diresa se cayeron debido a plazos inadecuados, errores en las bases e impugnaciones, lo que provocó la pérdida del presupuesto asignado y dejó a establecimientos nuevos, como Sullana, Tacalá y María Goretti, operando a muy baja capacidad”, manifestó.
El médico señala además que durante los últimos cuatro años hubo una alta rotación de funcionarios en el sector.
“En cuatro años han habido 14 presidentes ejecutivos aproximadamente con los diferentes cambios de gestión en las gerencias. En las direcciones regionales ha habido directores regionales y directores de hospitales que han durado menos de un mes, esa falta de continuidad afecta la ejecución de proyectos y la gestión de los establecimientos’’, manifestó.

“Más del 80% de colegios no está preparado para resistir todos los embates del fenómeno El Niño».
César rivera, decano del colegio de profesores.
Educación: colegios expuestos antes de que llegue la lluvia
La situación de los colegios constituye otra de las brechas que deberán enfrentar las próximas autoridades. El decano del Colegio de Profesores de Piura, César Rivera Córdova, sostuvo que la infraestructura educativa de la región continúa expuesta ante un periodo de lluvias.
“Más del 80% de colegios no está preparado para resistir todos los embates de lo que es el fenómeno. Algunos colegas tienen equipos tecnológicos y no están bien protegidos”, manifestó.
Rivera también cuestionó que la discusión educativa se concentre únicamente en infraestructura. Para el dirigente, existen problemas vinculados con alimentación escolar, currículo y condiciones para el aprendizaje.
“En la mayoría de colegios hay colegios que no están terminados y eso preocupa muchísimo. Nosotros queremos, así como la educación, también el tema de deporte. Tenemos un estadio, por ejemplo, abandonado a su suerte”, señaló.
El prefecto de Piura, Hermer Alzamora Román, señaló que no basta con que los colegios estén en condiciones para recibir a los alumnos si las lluvias impiden llegar hasta ellos.
“No solamente hay que mirar el tema de la infraestructura, sino cómo van a llegar los escolares, los niños hacia sus colegios cuando venga el tema de lluvias. El colegio podría estar bien, pero no hay ni cómo llegar ni cómo salir de ahí”, agregó.
Alzamora identifica, entre otros casos, la carretera Canchaque-Huancabamba, la carretera Paimas-Ayabaca y los pasos sobre quebradas que se vuelven intransitables cuando aumenta el caudal.
“Cuando el río crece, automáticamente corta la carretera e impide el paso de los vehículos, quedando aislada toda una provincia”, sostuvo.

“Las nuevas autoridades tienen que ponerse a trabajar conociendo los resultados. No podemos esperar a que llegue el primero de enero y recién el 2 de enero comenzar a trabajar”
Juana Huaco, docente de la Universidad de Piura
La prevención que llega a la siguiente gestión
La prevención frente a lluvias será uno de los primeros asuntos que deberá asumir la nueva administración regional. Para Huaco, el problema es que varias de las intervenciones que deberían reducir el riesgo todavía están pendientes. Entre ellas menciona la descolmatación del río Piura, las defensas ribereñas y los puentes.
“Estamos con una amenaza tan grande del fenómeno del Niño y estamos llegando demasiado tarde. La descolmatación del río hemos empezado muy tarde, las defensas ni qué decir. Si vienen fuertes crecidas, definitivamente la ciudad está totalmente vulnerable”, cuestionó.
La especialista plantea que la transición entre autoridades debería comenzar antes del 1 de enero.
“Las nuevas autoridades tienen que ponerse a trabajar conociendo los resultados. No podemos esperar a que llegue el primero de enero y recién el 2 de enero comenzar a trabajar”, señaló.
Para el prefecto Alzamora, la región continúa teniendo una brecha de infraestructura para controlar las inundaciones de los ríos Piura y Chira. Su propuesta apunta a incrementar la capacidad de almacenamiento de agua, reforestar las zonas altas para reducir el arrastre de sedimentos y mejorar las condiciones de evacuación del agua hacia el mar.
“En vez de convertirse el fenómeno del Niño en una bendición, se convierte prácticamente en una maldición y esto no debe suceder. Aquí tenemos dos grandes problemas: el control de inundaciones del río, tanto el río Piura como el río Chira, y el drenaje pluvial”, manifestó.
Agua: una deuda que atraviesa salud y desarrollo
La seguridad hídrica aparece como otra de las prioridades para la próxima gestión regional. Alzamora sostiene que Piura necesita aumentar su capacidad de almacenamiento para atender la demanda de consumo humano, agricultura y ganadería.
‘’El reservorio de Poechos, diseñado originalmente en 1974 para almacenar 1,000 millones de metros cúbicos, hoy apenas registra una capacidad útil de 400 millones debido a la colmatación por sedimentos, sin que se hayan concretado reservorios satélites ni la ampliación del sistema’’, explicó.
El prefecto advierte que la capacidad del reservorio Poechos se ha reducido por la colmatación y que la región continúa dependiendo de una infraestructura construida hace décadas.
‘’El Gobierno Regional a veces está enfocado en hacer obras pequeñas que no le corresponden, perdiendo la perspectiva de los grandes reservorios», cuestionó.
Para el decano del Colegio Médico de Piura, el acceso irregular al agua y los problemas de alcantarillado deben ser entendidos como parte de las condiciones que determinan la salud de la población.
“Las determinantes sociales forman parte de este paquete que tiene que ver con la salud. Tener agua potable va a evitar parasitosis, problemas de anemia infantil; el desagüe, la luz eléctrica y las vías de acceso tienen que ver directamente con el desarrollo y también con la salud”, explicó.

“La continuidad en la gestión va a determinar que se puedan ejecutar los proyectos”.
Jorge Espinoza, decano del colegio Médico de Piura
La agenda de la nueva gestión
Para los especialistas consultados, varias de las brechas descritas tienen un punto común: la capacidad de gestión. Dulanto sostiene que los gobiernos regionales y municipales deben trabajar sobre los planes de desarrollo ya aprobados, en lugar de modificar las prioridades cada cuatro años.
Huaco plantea que el próximo gobernador y el alcalde provincial deberán rodearse de equipos técnicos capaces de revisar expedientes, contratos, presupuesto y procedimientos administrativos.
“Lo que no podemos es poner gente que recién va a aprender. La gestión pública no es sencilla. Si no tiene buenos expedientes hechos por profesionales, se devuelven y ahí vienen las demoras”, sostuvo.
Espinoza lleva el mismo planteamiento al sector salud y reclama continuidad en los cargos de gestión.
“La continuidad en la gestión va a determinar que se puedan ejecutar los proyectos. Nosotros como colegio profesional promovemos la meritocracia. Deben ser llamados los mejores recursos para ejercer un cargo de autoridad y de gestión pública”, manifestó.
A partir del diagnóstico planteado por los especialistas, las prioridades que deberá enfrentar el próximo Gobierno Regional incluyen la prevención ante inundaciones, seguridad hídrica, hospitales, recursos humanos en salud, infraestructura educativa, carreteras y conectividad, además de la continuidad de proyectos de inversión.
En la Municipalidad Provincial, el foco estará en drenaje urbano, saneamiento, limpieza pública, residuos sólidos, transporte, pistas y veredas, áreas verdes y recuperación de espacios públicos.
“En tema de ciudad estamos peor: el tema de tráfico, el tema de delincuencia, el tema de mercado, el tema de las canaletas, todas las alcantarillas están llenas de basura. ¿Cuándo se va a limpiar eso?”, señaló Juana Huaco.
La nueva administración municipal también deberá recibir las obras que continúen en ejecución y determinar cuáles necesitan modificaciones, ampliaciones, financiamiento o simplemente concluirse bajo las condiciones contractuales existentes.
“Si yo quiero hacer una buena gestión en beneficio de la población, tengo que tener el mejor equipo, tengo que ver si mi entidad funciona bien, si son capaces de hacer una obra bien hecha”, sostuvo Dulanto.
La última parte de la agenda no está en manos del gobernador ni del alcalde. Dulanto sostiene que la ciudadanía debe conocer qué corresponde hacer a cada autoridad y cuáles son los planes que ya existen para la región y la provincia.
“La población debe enterarse bien en primer lugar. Y en segundo lugar, participar en actividades en sus juntas vecinales, en el caso de alcaldías, en los consejos de coordinación regional, en el caso de los gobiernos regionales”, remarcó.