Norte Sostenible

Familia de Minosska Pinto pide “que se haga justicia y que paguen con todo el rigor de la ley”

Entre pancartas, rostros cansados y voces entrecortadas, familiares, amigos y ciudadanos conmovidos se congregaron para acompañar el inicio de la audiencia de prisión preventiva por el asesinato de la pediatra Minosska Pinto Lazo, un crimen que ha estremecido a toda la región.

Dentro de la sala, el proceso arrancó con la exposición de la Fiscalía, que ha solicitado nueve meses de prisión preventiva para los imputados. El caso no solo es complejo por la gravedad del delito —sicariato agravado—, sino también por las revelaciones que apuntan a un presunto autor intelectual que habría formado parte del entorno más cercano de la víctima: su propio esposo.

Minosska Pinto Lazo fue asesinada el pasado 10 de abril. Desde entonces, su nombre dejó de ser solo el de una médica reconocida en Talara para convertirse en símbolo de indignación. Su historia —la de una profesional que, según sus familiares, atendía incluso sin cobrar a niños de escasos recursos— ha calado profundamente en la opinión pública.

El abogado de la familia, Jorge Díaz Campo, cuestionó abiertamente algunos aspectos de la investigación preliminar. “Nosotros hemos pedido por ahora la inhibición del pago civil”, declaró ante la prensa, aludiendo a la posible participación de seguros en el caso. Además, advirtió que existieron “omisiones importantes”, entre ellas la falta de una detención preliminar pese a que —según afirmó— ya se contaba con elementos como la incautación del arma y la admisión de participación de los implicados.

“El objetivo central es la averiguación de la verdad real, material, tanto sobre la comisión del delito como sobre la responsabilidad penal de sus autores”, remarcó el letrado.

La audiencia, que continuará mañana desde las 09:50 a.m., se centra en tres aspectos clave: los elementos de convicción, la pena probable —que podría alcanzar cadena perpetua— y el peligro procesal. Este último punto será determinante para que el Poder Judicial decida si los investigados afrontarán el proceso en libertad o tras las rejas.

Mientras tanto, fuera de la sala, el dolor se expresa sin temor. Boris Lazo, tío de la víctima, resumió el sentimiento de la familia en una frase que se repite como consigna: “Que se haga justicia y los responsables paguen con todo el rigor de la ley. Nada más”.

“Créame, lo que nosotros como familia hemos sentido ha sido como un baldazo de agua fría”, confesó Lazo, visiblemente afectado.

Pese al golpe emocional, la familia respalda la solicitud de prisión preventiva. “Por supuesto que sí”, sostuvo, al tiempo que destacó el trabajo policial: “La policía ha hecho una excelente labor”.

Quienes conocieron a Minosska coinciden en el mismo retrato: una profesional dedicada, cercana y profundamente comprometida con su vocación. “Ella nunca se ha metido con nadie. Era una mujer brillante, muy conocida en Talara”, recordó su tío.

Hoy, su nombre resuena en pasillos judiciales y en calles que exigen respuestas. La audiencia marca un punto de inflexión en un caso que ha dejado de ser solo una investigación penal para convertirse en una lucha contra la impunidad.

La decisión que adopte el Poder Judicial en las próximas horas no solo definirá la situación legal de los imputados, sino también el nivel de confianza de una ciudadanía que observa —con expectativa y desconfianza a la vez— el desarrollo de este proceso.

Fotos: Cortesía Walac

La Corte de Justicia de Piura evalúa prisión preventiva en el caso de la pediatra Minosska Pinto. Familia exige justicia mientras nuevas declaraciones complican al entorno cercano de la víctima.

5 mayo, 2026