Norte Sostenible

Fenómeno El Niño: agroexportaciones en riesgo por vulnerabilidad del puerto de Paita

El puerto de Paita aparece como uno de los puntos más sensibles frente al Fenómeno de El Niño que se desarrolla en el norte del país. Una eventual interrupción de las vías de acceso al terminal no solo dificultaría la salida de productos agroindustriales hacia los mercados internacionales: también podría afectar la actividad pesquera, el transporte, los almacenes y el empleo asociado a toda la cadena logística.

La advertencia fue planteada por Armando Rivera, gerente general de la Asociación de Productores Agroindustriales de Piura (APAG Piura), quien recordó que el propio Gobierno Regional identificó en 2022 el acceso al puerto de Paita como un punto de riesgo grave por posibles derrumbes durante lluvias intensas.

“Si se afecta el principal ingreso al puerto de Paita, por un derrumbe o colapso, se estaría afectando toda la cadena logística de exportación, no solamente la agroexportación, sino también la pesca”, señaló Rivera.

El problema, según el representante empresarial, no se limita al puerto. Un bloqueo en la ruta repercutiría sobre transportistas, operadores portuarios, almacenes y otros servicios vinculados al comercio exterior.

“Se afecta el transportista, se afecta el puerto, se afectan los transportadores, se afectan los almacenes”, sostuvo.

Rivera cuestionó que, pese a que el peligro ya había sido identificado en un plan de contingencia elaborado en 2022, no se hayan ejecutado —según afirmó— medidas suficientes para reducirlo.

El empresario señaló que el riesgo comprende el acceso desde la zona del óvalo de ingreso a Paita hacia el terminal portuario y otros tramos expuestos a derrumbes.

‘’Se han identificado más de 400 kilómetros de carreteras en riesgo muy alto de sufrir interrupciones. Los ejes viales de Sullana-Paita, Amotape, Tamarindo y Vichayal son especialmente vulnerables a bloqueos y deslizamientos de cerros, lo que impediría el traslado de mercancías hacia los puntos de salida. Además, se teme que los puentes más antiguos no resistan la fuerza de los caudales’’, sostuvo.

El representante de APAG Piura sostuvo que el sector privado ya realiza algunas labores de refuerzo en el ingreso al puerto, pero consideró que todavía existe un tramo importante que requiere intervención preventiva.

“Ante un Fenómeno El Niño que ya está aquí (…) las autoridades deberían reforzar ese acceso”, afirmó.

Una amenaza para una región que exporta más de US$4.000 millones

La preocupación adquiere otra dimensión por el peso que tienen las exportaciones en la economía piurana.

César Tello Ramírez, presidente de la Asociación de Exportadores (ADEX), señaló que Piura exportó el año pasado más de US$4.000 millones. Las exportaciones no tradicionales —entre ellas productos agroindustriales y acuícolas— representan el 15,5% de las exportaciones no tradicionales del país.

Durante el primer semestre, además, las exportaciones no tradicionales de Piura crecieron 6,2%, frente al 2,1% registrado a nivel nacional, según las cifras mencionadas por Tello. El crecimiento estuvo impulsado, entre otros productos, por una mayor producción de uvas y por la acuicultura.

Precisamente esos sectores que vienen impulsando el crecimiento podrían enfrentar dificultades si las condiciones climáticas deterioran la producción o interrumpen la conectividad.

“Piura ha incrementado sus exportaciones no tradicionales el 6,2%, mientras que las exportaciones de todo el país solo han subido 2,1%”, explicó Tello.

Aunque todavía no se ha cuantificado el impacto económico que tendrá El Niño sobre la campaña agroexportadora, los especialistas advierten que las altas temperaturas ya están afectando la producción.

Tello señaló que el café y el cacao vienen registrando una reducción aproximada de 30% en la productividad de los campos debido a las condiciones de humedad y temperatura. En Piura, además, existe preocupación por el comportamiento del mango, el limón y la uva.

En el caso del mango y la uva, el impacto todavía no se refleja plenamente en las exportaciones. El problema se observará con mayor claridad cuando llegue el momento de la producción y se conozca el efecto que las altas temperaturas hayan tenido sobre la floración.

“Las altas temperaturas (…) están afectando la floración de todos los productos y eso se va a ver en el momento de la producción”, indicó el presidente de ADEX.

Por ello, Tello considera probable que exista una afectación, aunque remarcó que todavía no se ha cuantificado cuál será el impacto económico. Todo dependerá, dijo, de la intensidad de las lluvias y de las medidas de protección que se implementen.

El riesgo no se concentra únicamente en la agricultura. La actividad pesquera también podría verse afectada si se interrumpe la conexión con el puerto de Paita, mientras que la acuicultura enfrenta un riesgo adicional relacionado con el comportamiento de los ríos.

‘’Se prevén serias dificultades para mantener los niveles previos de exportación pesquera debido a la pérdida de la anchoveta, una merma que difícilmente podrá ser compensada por la aparición de nuevas especies’’, explicó.

Por otro lado, Tello sostuvo que cuando los ríos reciben demasiada agua puede producirse un proceso de salinización que afecta a los cultivos acuícolas. Esto resulta especialmente relevante en una región donde la acuicultura ha contribuido al crecimiento reciente de las exportaciones no tradicionales.

Una interrupción logística tendría además consecuencias sobre el empleo. Rivera estimó que solo la agroindustria representada por su gremio involucra alrededor de 60,000 puestos de trabajo, mientras que la industria en general alcanzaría unos 280,000 empleos, según sus declaraciones.

Por su parte, Tello señaló que una de las prioridades es proteger el empleo si una eventual emergencia interrumpe la actividad productiva, especialmente en sectores como la pesca.

El riesgo no termina cuando sale la fruta del campo

Para los exportadores, uno de los principales desafíos es garantizar la continuidad de la cadena logística.

Una cosecha puede mantenerse en condiciones adecuadas en el campo, pero perder valor si las carreteras quedan bloqueadas y el producto no puede llegar a los centros de almacenamiento, al puerto o finalmente a los mercados internacionales.

Por ello, los gremios empresariales plantean reforzar las vías críticas, disponer de maquinaria para la descolmatación y fortalecer las defensas ante las lluvias. Tello señaló que se requiere coordinar entre el sector público y privado la disponibilidad de maquinaria pesada para intervenir en puntos vulnerables.

Rivera, en tanto, sostuvo que el objetivo de las reuniones empresariales es identificar estos puntos débiles e incorporarlos en una agenda de prevención que pueda ser coordinada con el Gobierno Central.

El tiempo para prevenir se acorta

Los representantes empresariales coinciden en que todavía existe margen para actuar, pero el tiempo es limitado.

“No sabemos por dónde va a venir el impacto. Por ello, consideró necesario proteger la infraestructura, asegurar la conectividad y disponer de productos e insumos indispensables para responder ante una emergencia’’, señaló Tello.

La advertencia adquiere especial relevancia para Piura, ya que el crecimiento de sus exportaciones ha reforzado el peso de la agroindustria y la acuicultura en su economía, pero también ha aumentado su dependencia de una cadena logística que necesita mantenerse operativa.

“Tenemos poco tiempo, pero hay que actuar desde ya”, advirtió Rivera.

En ese escenario, Paita no es únicamente un puerto de salida de mercancías. Su conectividad es un eslabón que vincula al campo y al mar con los mercados internacionales. Una interrupción prolongada podría convertir una emergencia climática en un problema económico regional.

Empresarios advierten que las lluvias podrían interrumpir las vías que conectan con el principal terminal portuario de la región y afectar una cadena que genera miles de empleos. El impacto sobre las exportaciones aún no ha sido cuantificado, pero los primeros efectos ya se observan en cultivos y actividades acuícolas.

29 agosto, 2026