Norte Sostenible

Fenómeno El Niño: Senamhi alerta calentamiento del mar en la costa norte no visto en más de 50 años

El fenómeno de El Niño continúa intensificándose y avanza hacia un escenario extraordinario, según el análisis del meteorólogo Héctor Yauri, especialista del Senamhi. El experto advierte que el actual calentamiento oceánico presenta una magnitud inusual y ya supera los registros disponibles de las últimas décadas.

De acuerdo con Yauri, el calentamiento que comenzó a desarrollarse desde marzo se encuentra actualmente en una etapa de máxima intensidad. El último comunicado del Senamhi contempla un escenario extraordinario entre septiembre de 2026 y enero de 2027, debido a que las anomalías de temperatura del mar ya superaron los 3 °C.

“Es un nivel de calentamiento exacerbado. En la zona 1+2 ya tenemos un nivel de calentamiento que ha superado los 3,8 °C en promedio. Y en Paita localmente estamos con 24,5 °C, con anomalías de 7 a 8 °C entre Paita y Tumbes”, explicó Yauri.

La diferencia con episodios anteriores está en la extensión del calentamiento. Mientras en septiembre de 1997 el calentamiento estaba concentrado principalmente en la zona donde se desarrollaba El Niño, actualmente las condiciones cálidas abarcan también sectores del Pacífico norte y sur, además del Atlántico.

El especialista remarcó además que julio de este año registró, en la costa norte, la temperatura promedio más alta de toda la serie disponible en Piura, Tumbes y Lambayeque. Los registros utilizados por Senamhi se remontan aproximadamente a 1965-1970, por lo que el comportamiento actual supera más de cinco décadas de mediciones.

Lluvias intensas y mayor riesgo por calor

El calentamiento del océano también está modificando las condiciones para las precipitaciones. Yauri explicó que, cuando el mar alcance temperaturas de entre 26 y 27 °C y se aproxime diciembre, podrían comenzar a formarse nubes asociadas directamente con El Niño. Las primeras lluvias vinculadas al fenómeno se esperan principalmente en Tumbes desde noviembre y posteriormente podrían extenderse hacia Piura en diciembre.

La magnitud exacta de las lluvias todavía no puede determinarse con precisión debido al alto nivel de incertidumbre. Sin embargo, el especialista sostiene que existe una alta probabilidad de precipitaciones fuertes e intensas durante el verano de 2027.

“Lo que sí tenemos mucha seguridad es en cuanto a que se van a presentar lluvias bastante fuertes, bastante intensas, sobre todo en los meses de verano. Ahora, ¿qué magnitud? Eso es algo que tiene mucha incertidumbre”, precisó.

El calor también representa un riesgo. Para octubre y noviembre, Senamhi prevé que algunas zonas de la costa puedan superar los 35 °C. En Piura, donde las temperaturas estivales suelen alcanzar los 38 °C, el especialista no descarta registros de hasta 40 °C.

Pero la principal preocupación no son únicamente los picos extremos, sino la duración. Yauri advierte que periodos de cinco o seis días consecutivos con temperaturas superiores a 36 °C, acompañados de elevada humedad, podrían incrementar el riesgo de golpes de calor y otros problemas para la salud.

Un Niño distinto al de 2017 y 2023

A pesar de la magnitud de los indicadores, Yauri advierte que la población aún no dimensiona el escenario que podría enfrentar. El especialista considera que existe el riesgo de asumir que los impactos serán similares a los de 2017 y 2023, pese a que el actual fenómeno presenta una evolución distinta y se viene desarrollando desde marzo.

“Yo creo que ahí nos falta más sensibilidad. Probablemente están asociando que los impactos van a ser parecidos, pero el Niño costero del 2017 y 2023 son muy diferentes a este Niño”, señaló.

El especialista explicó que el máximo calentamiento se alcanzaría entre noviembre y diciembre, como ocurrió durante el evento de 1997. Luego, las anomalías comenzarían a disminuir, aunque esto no significaría el fin de El Niño, pues durante el verano el océano podría mantenerse con temperaturas elevadas y favorecer la ocurrencia de lluvias.

Para Yauri, la población todavía tiene un margen de preparación. Septiembre, octubre y noviembre constituyen los meses disponibles para incorporar información y precisar los posibles impactos. Además de las inundaciones en las ciudades, advirtió que deben considerarse los puntos críticos de la sierra de Piura, donde episodios anteriores dejaron lluvias importantes en zonas como Huarmaca, Salitral, Morropón, Bigote y Chalaco.

El especialista Héctor Yauri señala que el océano frente a la costa norte registra anomalías de hasta 7 y 8 °C. En Piura, el mar ya alcanza los 24,5 °C y la zona Niño 1+2 supera los 3,8 °C de anomalía.

7 septiembre, 2026