Norte Sostenible

Incumplimiento de pagos a la Embajada Británica compromete proyectos hospitalarios en Piura, Trujillo y Abancay

La continuidad de los proyectos de infraestructura de salud más críticos del país, bajo la modalidad de Gobierno a Gobierno (G2G), enfrenta un escenario de incertidumbre financiera. Documentos oficiales de la Embajada Británica en el Perú y del Ministerio de Salud (Minsa) revelan una deuda acumulada que supera los 8.2 millones de dólares, situación que ya ha generado alertas diplomáticas y técnicas sobre la viabilidad de los hospitales de Piura, Trujillo y Abancay.

El foco del conflicto radica en las reiteradas notificaciones enviadas por la delegación diplomática del Reino Unido. En una misiva fechada el 15 de diciembre de 2025, el embajador Gavin Cook expresó su profunda preocupación al Ministro de Salud, Dr. Luis Quiroz, señalando que existen ocho facturas emitidas, de las cuales seis están vencidas, por un monto total de USD 8,280,637.27.

Esta deuda corresponde a la asistencia técnica brindada por el consorcio United Kingdom Healthcare Alliance (UKHA) para proyectos emblemáticos como el Hospital Regional Docente de Trujillo, el Hospital de Alta Complejidad de Piura y el Hospital Guillermo Díaz de la Vega en Abancay. Según el embajador Cook, estos retrasos no solo generan desafíos significativos para las empresas involucradas, sino que están «poniendo en riesgo el desarrollo oportuno de los hospitales y afectando directamente a las tres regiones involucradas y su población».

Internamente, el Minsa ha reconocido la gravedad de la situación. La Nota Informativa N° D000046-2026-OGPPM-OPMI-MINSA advierte que la Oficina de Programación Multianual de Inversiones debe evaluar el estado situacional de las obras ante la «perspectiva de recursos limitados en el presupuesto institucional 2026».

Para el médico y exasesor del Ministerio de Salud, Arnaldo Vite, este incumplimiento es reflejo de una desatención política y técnica alarmante. Vite sostiene que el presupuesto debería haber estado asegurado, pero la realidad de los documentos demuestra lo contrario.

«Asegurado no significa que se ejecute. Es más, se está teniendo deudas, como lo demuestran los documentos. Entonces, aquí hay que tener la alarma correspondiente, la alerta correspondiente», señaló Vite a Norte Sostenible.

El especialista también destacó una falta de coordinación interna en el Ejecutivo que impide que los recursos lleguen a su destino final. «Vemos en estos documentos que el ministerio está haciendo juez y parte, porque las áreas técnicas le están reclamando al ministro que ejecute el presupuesto que existe para poder pagar al área política», afirmó, subrayando que el 80% de la población de Piura será la principal afectada por estos retrasos.

Además, Vite expresó su desconfianza sobre la empresa adjudicada para los diseños y obras, mencionando antecedentes de empresas del mismo origen en otros proyectos. «Es una empresa china la que ha sido adjudicada el proyecto y ya vemos cómo están en estos momentos los chinos quedando muy mal con varios proyectos y muy mal con temas de lobby y de negociados», advirtió.

El factor político: El riesgo de la transición de los gobernantes

El futuro de estos hospitales se ve ensombrecido no solo por la deuda actual, sino por el inminente cambio de autoridades. Con el cierre del presupuesto 2025 y la entrada del ejercicio 2026, la demora en los pagos podría arrastrar el cronograma de ejecución hacia un periodo de inestabilidad política.

Vite advierte que un cambio de gobierno o de gabinete ministerial repercutirá directamente en las ejecuciones presupuestales pendientes. Sin embargo, su mayor temor radica en un posible cambio de modelo de gestión bajo las nuevas autoridades parlamentarias y presidenciales.

«Nos preocupa el rumbo que pueda tomar este proyecto. No se les vaya a volver a ocurrir de poderlo presentar como un proyecto de asociación público-privado, que es privatizar la salud, o municipalizar los hospitales», sentenció el exasesor.

A pesar de que los proyectos ya han superado la fase 3 de procura internacional y cuentan con contratistas seleccionados desde septiembre de 2025, la falta de pago de las facturas vencidas a la asistencia técnica británica amenaza con paralizar los diseños y obras en su etapa inicial. La credibilidad del Perú en el sector de infraestructura y la salud de millones de ciudadanos dependen hoy de una transferencia urgente de fondos que el Reino Unido sigue esperando.

Foto de portada: Entrega de terreno / Ministerio de Salud

Documentos oficiales y alertas diplomáticas revelan que el Ministerio de Salud (Minsa) mantiene seis facturas vencidas por un total de US$ 8,280,637.27 con el consorcio británico UKHA, encargado de la asistencia técnica para proyectos hospitalarios clave. Esta falta de pago, calificada como un «riesgo crítico» por el embajador Gavin Cook, amenaza la continuidad de los hospitales de Piura, Trujillo y Abancay en su fase inicial de diseño.

21 enero, 2026