Si en el Bajo Piura los trabajos de descolmatación avanzan a paso lento por la limitada disponibilidad de maquinaria, en el Medio Piura, desde la represa Los Ejidos aguas arriba, los pobladores denuncian que no se ha realizado ninguna intervención para retirar los sedimentos y la vegetación acumulada en el cauce del río Piura.
Durante un recorrido por el caserío El Cerezal, Norte Sostenible constató la presencia de abundantes arbustos, maleza y sedimentos en el lecho y las márgenes del río. La situación preocupa a los moradores, quienes temen que el incremento del caudal durante la próxima temporada de lluvias provoque desbordes y afecte a las localidades asentadas en este tramo.
Leonardo Paico Ramos, presidente del Frente de Defensa por el Medio Piura, cuestionó que las labores se concentren en el tramo comprendido entre la represa Los Ejidos y el puente Bolognesi, mientras que las localidades ubicadas aguas arriba continúan sin trabajos de prevención.
“Ellos hacen de la represa Los Ejidos hasta el puente Bolognesi nada más, pero no se dan cuenta de que en nuestro Medio Piura estamos en un peligro latente de verdad”, manifestó el dirigente.
Paico aseguró que, pese a ser considerado un punto crítico por el Gobierno, hasta el momento no se ha concretado la intervención que esperan los vecinos. Según indicó, el tiempo disponible para ejecutar los trabajos antes de las lluvias es cada vez menor.
Advierten riesgo para viviendas, cultivos y servicios básicos
La preocupación de los pobladores no se limita a las viviendas. El dirigente advirtió que un eventual desborde también podría afectar las áreas agrícolas y las redes de agua potable y electrificación que atraviesan la zona.
El riesgo, sostuvo, se extiende a distintas localidades del Medio Piura, entre ellas San Fernando, Olivares, Lágrimas de Curumuy, San Juan, El Cerezal, Santa Sara y La Mariposa. Según estimó, el tramo que requiere atención comprende aproximadamente 15 kilómetros, desde San Fernando hasta La Mariposa.
“Lo que nosotros queremos es que tanto el Gobierno central como la Municipalidad de Piura vengan también para acá. Hasta ahora no hacen absolutamente nada”, reclamó Paico, quien pidió que las autoridades inspeccionen la zona y definan acciones concretas.
El dirigente también alertó sobre la posible afectación de las redes de agua potable y electricidad vinculadas al megaproyecto de los 113 asentamientos humanos. Advirtió que, si las aguas del río alcanzan estas instalaciones, podrían comprometer el abastecimiento de servicios básicos para la población.
Recuerdan las pérdidas ocasionadas por las lluvias de 2017
Los moradores temen que un nuevo periodo de precipitaciones intensas repita los daños que sufrieron durante el fenómeno de El Niño de 2017. Paico recordó que las inundaciones y la fuerza del río afectaron las tierras agrícolas de la zona, de las que dependen numerosas familias.
“En 2017, toda la caja del río ha sido más o menos unos 400 metros hacia el fondo. Nosotros, como vecinos, también hemos sido afectados con nuestros productos agrícolas; hemos tenido bastantes pérdidas”, señaló.
El dirigente agregó que la acumulación de vegetación y sedimentos incrementa la preocupación de los agricultores, quienes esperan que las autoridades intervengan antes de que aumenten los caudales.
Pobladores exigen intervención antes de las lluviasPaico cuestionó que las autoridades visiten la zona y recojan información sobre las necesidades de los pobladores sin que, según su denuncia, se concrete el inicio de las obras. Por ello, pidió la intervención del Gobierno central, la Municipalidad Provincial de Piura y los representantes de la región.
Los vecinos también expresaron su preocupación por la falta de defensas ribereñas. El dirigente sostuvo que las protecciones levantadas años atrás en algunos sectores fueron iniciativas particulares y que no existe una obra que garantice la protección de las localidades frente a una eventual crecida.