Norte Sostenible

Piura: especialista advierte que dren 1308 y dren Sechura no soportarían una descarga del río Piura

La propuesta del Gobierno de habilitar dos salidas para las aguas del río Piura, a través del río Loco y el aliviadero de Chutuque, enfrenta cuestionamientos técnicos. El ingeniero Juan Paiva Nunura, especialista en gestión de recursos hídricos, riego y drenaje, advirtió que los drenes 1308 y Sechura no tienen capacidad para recibir los caudales que podría transportar el río durante las lluvias intensas asociadas al Fenómeno de El Niño 2026-2027.

La presidenta de la República, Keiko Fujimori, anunció durante su última visita a la región que se ejecutarán ambas alternativas y sostuvo que los trabajos estarían culminados hasta el 30 de noviembre. Sin embargo, Paiva señaló que derivar el agua hacia el sistema de drenaje de Sechura podría comprometer tanto a las poblaciones como a las áreas agrícolas del Bajo Piura.

“Los drenes no tienen capacidad para recibir caudales máximos como los que se vienen. El dren Sechura está calculado para soportar alrededor de 15 metros cúbicos por segundo en la zona que se dirige al mar”, explicó.

El especialista precisó que estos canales fueron construidos para evacuar los excedentes de agua de la actividad agrícola, no para conducir el caudal de un río. Por ello, consideró que utilizar el dren 1308 como parte de la ruta de descarga del Piura podría saturar el sistema y bloquear la salida del agua que actualmente evacúan los drenes.

Según detalló, el proyecto contempla captar parte del caudal del río Piura, conducirlo por un tramo de aproximadamente 15 kilómetros y entregarlo al dren 1308. Desde allí, el agua pasaría al dren Sechura para recorrer otros 13 kilómetros hasta el mar, además de utilizar cuatro kilómetros del dren 1308.

Paiva advirtió que esta intervención podría afectar el drenaje de las 42,000 hectáreas agrícolas del Bajo Piura y cerca de 350 km de drenes cuya función es evacuar el exceso de agua. También alertó sobre el riesgo para los poblados de la zona, debido a que una eventual acumulación podría extenderse hacia áreas agrícolas y urbanas.

“Si el dren Sechura se llena de agua, ya no tiene salida el sistema de drenaje. Se estaría condenando a la población a inundarse y a la zona agrícola a quedarse sin drenaje”, sostuvo.

El ingeniero recordó que el sistema de drenaje del valle no está diseñado para recibir caudales de miles de metros cúbicos por segundo. Por ello, insistió en que, antes de ejecutar la derivación, se debe evaluar la capacidad real de los canales y las condiciones de descarga hacia el mar.

El río Loco o dren 1308 tiene entre 7 y 10 metros de ancho. Durante El Niño de 1983, sus aguas se extendieron unos 5 kilómetros, arrasando cultivos, infraestructura de riego y pueblos entre Cerritos, Bernal y San Clemente según informó Francisco Ayala, poblador de Sechura. Imágenes de: Pancho Ayala.

Chutuque, la alternativa que ya existe desde 2017

Frente a la propuesta del río Loco, Paiva consideró más viable recuperar la salida por Chutuque, una infraestructura que fue habilitada en 2017 para permitir que las aguas de la laguna Ramón continúen hacia la pampa de Las Salinas, la laguna La Niña y, finalmente, el mar.

El especialista explicó que el Estado ejecutó entonces entre 12 y 14 kilómetros de canal mediante trabajos de excavación. Sin embargo, parte de este tramo volvió a colmatarse con sedimentos, por lo que ahora sería necesario retirar el material acumulado y garantizar que el agua pueda seguir su curso.

“Esa salida ya existe y hay que aclarar que no se necesita dinamita. En 2017 lo hicimos con tractores. Lo que se necesita ahora es limpiar los sedimentos que se han acumulado”, manifestó.

Paiva sostuvo que la intervención inmediata debería concentrarse en recuperar los aproximadamente 12 kilómetros entre el sector conocido como el tapón de Chutuque y el inicio de la pampa de Las Salinas. A ello se sumaría la verificación de puentes y estructuras de paso en la carretera Bayóvar, para evitar que el agua quede represada y termine afectando otras zonas.

El ingeniero recordó que los trabajos de 2017 se ejecutaron en cuatro meses, pero con una cantidad considerable de maquinaria: entre 400 y 600 equipos de excavación y unos 500 volquetes, distribuidos en distintos tramos. Por ello, señaló que los plazos de intervención dependen de la disponibilidad de equipos y de una dirección técnica que coordine las labores.

Además, indicó que las lagunas y pampas ubicadas en la ruta hacia el mar ofrecen una zona de almacenamiento para las aguas, aunque advirtió que es necesario asegurar los puntos de descarga para evitar represamientos.

Pide definir una salida con sustento técnico

Paiva cuestionó que distintas instituciones planteen alternativas sin una coordinación clara y sostuvo que las decisiones deben sustentarse en la capacidad hidráulica de cada tramo, desde la parte alta de la cuenca hasta la desembocadura.

En ese sentido, consideró urgente recuperar la salida por Chutuque y continuar con los trabajos de descolmatación del río Piura, sin dejar de evaluar el componente social y las condiciones de seguridad de las zonas por donde circularía el agua.

Mientras el Gobierno anuncia la ejecución de las dos salidas y fija como plazo el 30 de noviembre, persisten los cuestionamientos sobre la capacidad del sistema de drenaje de Sechura y las condiciones necesarias para recuperar la ruta de Chutuque antes de las lluvias intensas.

El ingeniero Juan Paiva cuestionó la propuesta anunciada por la presidenta Keiko Fujimori para desviar parte del caudal hacia el río Loco, en Sechura. Advirtió que la descarga podría colmatar el sistema de drenaje agrícola y aumentar el riesgo de inundaciones. En cambio, consideró más viable recuperar la salida por Chutuque, habilitada en 2017.

19 octubre, 2026