Norte Sostenible

Sechura rechaza desvío del río Piura hacia el Río Loco y alerta sobre riesgo de inundaciones

La propuesta del Gobierno de abrir una nueva salida para las aguas del río Piura hacia Sechura, a través del Río Loco, ha generado el rechazo de representantes de la provincia, quienes advierten que la intervención podría aumentar el riesgo de inundaciones y afectar a miles de familias, además de perjudicar actividades agrícolas, ganaderas y pesqueras.

Pablo Martínez, presidente de la Asociación de Guardaparques de las Áreas de Conservación de la provincia de Sechura, cuestionó que el Ejecutivo haya priorizado esta alternativa, que contempla conducir parte del caudal por el dren 13.08 y el dren Sechura, sin que, según afirmó, se haya realizado un proceso de diálogo con la población.

“Todos estábamos enfocados en que se empiecen a hacer los trabajos en el canal Chutuque. Ahora salen con que el río lo empiezan a cambiar de rumbo y quieren darle vida al ex Río Loco. Para nosotros, que conocemos la cuenca baja del río Piura, es una propuesta descabellada”, manifestó.

Martínez sostuvo que la habilitación de esta ruta podría afectar a poblaciones asentadas a lo largo de la carretera Panamericana Norte, entre ellas las ubicadas desde San Pablo hasta Nuevo San Ramón.

“Estamos hablando de miles de familias, no de 100, 200 o 300, sino de miles que dependen de las aguas que discurren por la cuenca durante las temporadas de lluvias. Esto puede tener consecuencias muy graves para la población del Bajo Piura y de Sechura”, advirtió.

El dirigente también cuestionó la capacidad del Río Loco y de los drenajes que formarían parte del recorrido propuesto. Según su estimación, el sistema tendría una capacidad aproximada de 600 metros cúbicos por segundo, mientras que para el próximo periodo de lluvias se evalúan escenarios de caudales superiores a los 4,000 m³/s.

Cuestionan posibles daños a la concha de abanico y los humedales

Otro de los puntos cuestionados por los representantes sechuranos es el posible impacto sobre la actividad maricultora, en particular la producción de conchas de abanico, uno de los recursos económicos de la provincia.

Martínez afirmó que un cambio en el recorrido de las aguas podría afectar la calidad y el control de los recursos hídricos en zonas productivas.

“Se habla de la exportación de la concha de abanico, pero por ese sector se va a ver afectada más rápido. Hay más de 300 empresas maricultoras y se habla de 35,000 puestos de trabajo. ¿A dónde van a ir esos trabajadores?”, cuestionó.

El presidente de la Asociación de Guardaparques también advirtió sobre los posibles efectos en el estuario de Virrilá y otros humedales de Sechura, donde habitan especies de aves residentes y migratorias. Según indicó, una mayor descarga de agua dulce podría alterar estos ecosistemas y afectar actividades económicas vinculadas con la pesca y la ganadería.

Además, la pérdida de empleos podría incentivar la tala ilegal de los bosques de la zona. Según sostuvo, si las familias dejan de contar con fuentes de ingresos, algunas podrían recurrir a la extracción de madera para subsistir.

“Al no haber puestos de trabajo, agricultura, ganadería, apicultura ni pesca de aguas continentales, ¿a dónde va a correr la gente? Eso es grave”, manifestó.

Colegio de Ingenieros también cuestionó la propuesta

El Comité Local Sechura del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) también expresó su rechazo a la propuesta. En un pronunciamiento, el gremio advirtió que el dren Sechura no estaría preparado para recibir mayores caudales y recordó las inundaciones registradas durante el Fenómeno El Niño de 1998.

De acuerdo con el documento, cuando el dren recibió aproximadamente 500 m³/s, la ciudad de Sechura sufrió inundaciones que afectaron principalmente a los sectores oeste y norte. Por ello, el comité considera que incrementar el caudal podría agravar la exposición de la población urbana, así como de los distritos de Cristo Nos Valga, Bernal y Rinconada Llicuar.

Los ingenieros también alertaron que cuatro obras de evacuación pluvial de la ciudad descargan actualmente en el dren Sechura. Si este recibiera caudales mayores, el incremento del nivel del agua podría dificultar el funcionamiento de esos sistemas y perjudicar el drenaje de las lluvias urbanas.

El pronunciamiento del CIP Sechura coincide en la preocupación por las consecuencias ambientales y productivas. El gremio sostiene que la ruta planteada podría comprometer a las poblaciones cercanas y a los sectores agrícola y pesquero, por lo que pidió a las autoridades evaluar los riesgos antes de ejecutar la intervención.

Proponen ampliar el canal Chutuque

Frente a la propuesta del Gobierno, Martínez y el Comité Local Sechura del CIP plantean ampliar el canal Chutuque, construido en 2015, para conducir las aguas hacia Pampa de las Salinas, la laguna La Niña y la zona de reventazón. La iniciativa no contempla dinamitar el tapón rocoso, sino aumentar la capacidad del canal y derivar las aguas desde la laguna Ramón.

El recorrido propuesto continuaría por las dunas Julián Chico y Julián Grande, cerca de la carretera Bayóvar-Chiclayo, para recoger también las aguas del río Cascajal y conducirlas hacia la laguna La Niña. Según el CIP, esta ruta permitiría almacenar temporalmente el agua en depresiones naturales y evitar una descarga adicional por el estuario de Virrilá, donde advierte riesgos para la actividad productiva.

“Si empezamos en noviembre, en diciembre podríamos estar concluyendo la ampliación”, sostuvo Martínez, quien planteó utilizar maquinaria municipal y buscar apoyo privado para financiar el combustible.

Finalmente, el Comité Local Sechura del CIP recomendó dejar sin efecto la intervención hacia el Río Loco y exhortó a la Municipalidad Provincial de Sechura y a otras instituciones organizadas a pronunciarse sobre la propuesta.

Martínez aseguró por su parte que, hasta el momento, no se había realizado un acercamiento del Gobierno a la población de Sechura para explicar la intervención y recoger sus observaciones.

El Comité Local Sechura del Colegio de Ingenieros y representantes de la población cuestionan la propuesta del Gobierno de desviar las aguas por el dren 1308 y el dren Sechura. Advierten posibles daños a zonas urbanas, terrenos agrícolas, humedales y a la producción de conchas de abanico. En su lugar, plantean ampliar el canal Chutuque para conducir el agua hacia la laguna La Niña.

13 octubre, 2026