Las lluvias estacionales, el intenso calor y la fase inicial de un Fenómeno del Niño están configurando un escenario epidemiológico complejo en Piura. Las condiciones climáticas favorecen la proliferación de mosquitos transmisores del dengue, el contacto con aguas contaminadas y la descomposición más rápida de alimentos, factores que incrementan la presencia de enfermedades infecciosas en la región.
De acuerdo con cifras de la Sala Epidemiológica del Ministerio de Salud, hasta la semana epidemiológica N° 08 (28 de febrero) el Perú registra 7,457 casos de dengue y 12 defunciones asociadas a la enfermedad. De ese total, un fallecido y 669 casos se concentran en la región Piura, solo por detrás de San Martín (1,848 casos), Ucayali (1,513) y Loreto (968). Con estas cifras, la región se ubica como la cuarta región con mayor número de contagios a nivel nacional.
Además, en contraste con el año 2025, cuando en la misma semana epidemiológica N.° 08 se reportaban 367 casos acumulados de dengue y ninguna defunción, este año la región registra un incremento del 82% más una defunción probable por dengue.

En ese sentido, el especialista en salud pública, Dr. Julio Barrena, advirtió en una reciente entrevista para Norte Sostenible que la tendencia de contagios continúa en ascenso, lo que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias ante la posibilidad de que los casos sigan incrementándose en las próximas semanas.
“Estamos con un clima caluroso, más fuerte que el año pasado, y con lluvias asociadas a un Fenómeno del Niño. Eso definitivamente aporta a que tengamos más presencia de zancudos, más enfermos y más transmisión”, señaló.
Provincias con mayor incidencia
A nivel provincial, Piura concentra el mayor número de casos con 301, seguida de Sullana con 161, Morropón con 84, Sechura con 70, Talara con 32, Paita con 14, Ayabaca con 6 y Huancabamba con 1 caso.
Sin embargo, cuando se analiza la tasa de incidencia por cada 100 mil habitantes, el impacto de la enfermedad cambia. Sechura registra la mayor incidencia con 73 casos por cada 100 mil habitantes, seguida de Morropón con 49, Sullana con 42 y Piura con 31.

Barrena explica que esta diferencia se debe al tamaño de la población. “Piura tiene la mayor cantidad de casos, pero como tiene más población, la incidencia se diluye; en cambio en provincias más pequeñas el impacto es mayor”, indicó.
Del total de casos reportados, 81 han sido confirmados por laboratorio. Morropón lidera los casos confirmados con 35, seguido de Sullana con 23, Piura con 21, mientras que Sechura y Paita registran un caso confirmado cada uno.
Además, se investiga una muerte probable por dengue registrada recientemente.
“Es una muerte probable que se ha producido en la última semana. Se trata de una mujer adulta, entre 30 y 59 años, en la provincia de Sullana. Se están realizando los estudios de laboratorio para confirmar si fue por dengue”, precisó el especialista.
Asimismo, advirtió que las proyecciones iniciales del Ministerio de Salud han sido superadas, en un pronóstico que se realizó en setiembre de 2025, cuando aún no se tenía previsto la llegada de un Niño Costero al país.
«Desde hace cuatro semanas Piura ya superó la proyección de casos que había estimado el Ministerio de Salud, que era de entre 50 a 60 casos por semana, y ahora estamos teniendo entre 150 y casi 200 casos semanales»
JULIO BARRENA, ESPECIALISTA EN SALUD PÚBLICA
Aunque la capacidad de atención del sistema sanitario aún no se ha visto superada, el especialista advierte que la situación podría complicarse si continúan las lluvias, sobre todo en los meses de marzo y abril. En años anteriores, como el 2023, la región llegó a registrar entre 800 y 1,000 casos de dengue por semana, lo que generó una fuerte presión sobre los establecimientos de salud.
“Hasta el momento la capacidad de los establecimientos no ha sido rebasada, pero hay que observar la tendencia de los casos y la proyección de lluvias para tomar medidas preventivas”, sostuvo.
Leptospirosis: riesgo por aguas contaminadas
Otra enfermedad que genera preocupación durante las lluvias es la leptospirosis, una infección bacteriana asociada al contacto con agua contaminada por orina de roedores. Según la Dirección Regional de Salud y la Sala Epidemiológica del Ministerio de Salud, hasta la semana epidemiológica 7 se han notificado 33 casos y una defunción, correspondiente a una niña de seis años.
“La leptospirosis se produce por la orina de ratas infectadas que contamina el agua. Si las personas entran en contacto con estas aguas y tienen alguna herida o lesión en la piel, pueden adquirir la bacteria”, explicó Barrena.
De los 33 casos reportados, 10 han sido confirmados por laboratorio. Los distritos con mayor número de contagios son Sullana, con 12 casos, una zona que con frecuencia enfrenta colapsos del sistema de alcantarillado, cuyos desagües suelen permanecer expuestos durante varios días y se convierten en potenciales focos de infección. Le siguen Bellavista con 5 casos y Yamango con 4, mientras que Chulucanas, Castilla y Piura reportan dos casos cada uno.
A diferencia del dengue, la leptospirosis sí tiene tratamiento antibiótico, pero puede causar complicaciones graves si no se atiende oportunamente. “Puede producir hemorragias e ictericia, es decir, coloración amarillenta de los ojos, similar a una hepatitis, y en esos casos requiere hospitalización inmediata”, explicó Barrena.

Más de 14 mil casos de enfermedades diarreicas
A este escenario se suman las Enfermedades Diarreicas Agudas (EDA), que también tienden a aumentar durante el verano y las temporadas lluviosas, sobre todo, ante el incremento del caudal de ríos, huaicos e inundaciones que afectan a diversos distritos de la región. Según el Minsa, estos eventos pueden comprometer la calidad del agua y generar condiciones propicias para la propagación de agentes infecciosos.
De acuerdo, a la Sala Epidemiológica del Ministerio de Salud, Piura reporta 14,767 casos de diarrea hasta la semana epidemiológica 8, siendo los menores de cinco años el grupo más afectado con más de 4,000 casos, lo que representa cerca del 40% del total.
Además, se ha confirmado una muerte por diarrea acuosa en un menor de cinco años, quien inicialmente fue atendido en una clínica privada antes de ser trasladado al Hospital Santa Rosa, donde ocurrió el fallecimiento.
Barrena explicó que el calor favorece la proliferación de bacterias en alimentos y reduce las condiciones de higiene. “El calor hace que los alimentos se descompongan más rápido y si no hay un adecuado lavado de manos o manipulación correcta de alimentos, aumenta el riesgo de enfermedades diarreicas”, indicó.
Según los reportes epidemiológicos, menos del 0.5 % de los casos corresponden a diarreas disentéricas (con sangre), mientras que la mayoría son diarreas acuosas, que suelen tratarse con hidratación oral y control médico.
Ante este panorama, el especialista recomendó reforzar las medidas de prevención tanto en los hogares como desde las autoridades sanitarias. El control de criaderos de zancudos, el almacenamiento adecuado del agua, el lavado frecuente de manos, evitar el contacto con aguas contaminadas y completas las dosis de vacunación son acciones clave para reducir el riesgo de contagio.
En un contexto marcado por lluvias y altas temperaturas, la vigilancia epidemiológica y la respuesta oportuna del sistema de salud serán determinantes para evitar que estas enfermedades sigan en aumento.