Cinco meses después de que China fuera seleccionada como país ganador del proceso internacional bajo la modalidad de Gobierno a Gobierno (G2G) para brindar asistencia técnica en los proyectos Poechos y Alto Piura, la iniciativa continúa sin avanzar debido a que el Gobierno Central aún no emite el decreto supremo que permitirá financiar los estudios definitivos.
La situación preocupa en Piura porque el retraso coincide con el momento más crítico de la principal infraestructura hídrica de la región. La represa de Poechos cumple este 4 de junio medio siglo de operación con una pérdida de capacidad cercana al 60% debido a la acumulación de sedimentos y con una infraestructura que ya alcanzó su vida útil de diseño.
El director ejecutivo del Proyecto Especial Chira Piura (PECH), Marco Tulio Vargas Trelles, confirmó que el principal obstáculo es que el presupuesto para iniciar la intervención todavía no está garantizado.
“Desgraciadamente la coyuntura política no ha ayudado a que se continúe el proyecto. Está pendiente una resolución suprema por parte del Gobierno Central para que se apruebe el convenio, se otorgue el financiamiento y se inicie ya con la fase de elaboración de los estudios”, afirmó Vargas Trelles.
Aunque el convenio entre el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) y el Gobierno Regional de Piura ya fue suscrito, la emisión del decreto supremo resulta indispensable para habilitar los recursos económicos que permitan poner en marcha la primera etapa del proyecto.
“El convenio está dado, falta refrendarlo para que pueda recibir el presupuesto que le ha sido asignado”, precisó Vargas Trelles.
Sin embargo, reconoció que todavía no existe un monto definitivo para las obras porque primero deben elaborarse los estudios técnicos.
“Primero se tienen que establecer las líneas de acción. En base a ellas se asignará un presupuesto para los estudios definitivos y recién después se podrá plantear el requerimiento para la ejecución de las obras”, explicó.
Una represa cada vez más pequeña
La demora ocurre mientras Poechos enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia.
Cuando fue inaugurada en 1976, la represa contaba con una capacidad de almacenamiento de 885 millones de metros cúbicos. Actualmente solo puede almacenar alrededor de 445 millones de metros cúbicos.
La razón es la sedimentación acumulada durante décadas. Según el PECH, el reservorio registra actualmente un nivel de colmatación del 60%, producto de los sedimentos transportados por el río Chira, especialmente durante los fenómenos extraordinarios de El Niño.
Mientras en un año normal ingresan aproximadamente 15 millones de metros cúbicos de sedimentos, durante eventos climáticos extremos la cifra puede alcanzar los 75 millones.
Los mayores aportes se registraron durante los fenómenos de 1983 y 1998, considerados entre los más intensos de la historia reciente del norte peruano.
“Cada fenómeno pluvial aporta aproximadamente 75 millones de sedimentos”, indicó Vargas Trelles.
La reducción de capacidad no solo limita el almacenamiento de agua para la agricultura, sino también la capacidad de regulación frente a inundaciones. Con todo ello, se calcula que Poechos ha perdido el 62% de su capacidad inicial.
El reservorio cumple una función estratégica para el sistema Chira-Piura porque abastece agua para consumo humano, riego agrícola, generación eléctrica y control de avenidas.
Durante las lluvias extraordinarias del 2023, por ejemplo, la represa permitió laminar caudales superiores a los 8.000 metros cúbicos por segundo, reduciendo el riesgo de inundaciones en el Bajo Chira.
Una infraestructura que llegó a su límite
A la pérdida de capacidad se suma otro problema: el envejecimiento de la infraestructura. La represa fue diseñada para una vida útil de 50 años, plazo que se cumple este año.
Aunque Vargas Trelles sostiene que la estructura civil se mantiene en condiciones adecuadas gracias a diversas intervenciones realizadas en las últimas décadas, admite que el sistema requiere una modernización integral.
“Actualmente estamos trabajando para mejorar no solamente la infraestructura física, sino también el equipamiento, de tal manera que podamos tener una presa automatizada”, señaló.
El canal de derivación principal también ha alcanzado el límite de su vida útil y forma parte de las obras que deberán ser evaluadas dentro del programa de recuperación integral.
Actualmente el PECH realiza monitoreos permanentes mediante piezómetros y otros instrumentos para evaluar el comportamiento de la presa.
Incluso se viene ejecutando un proceso gradual para elevar la cota de almacenamiento y determinar la respuesta estructural de la infraestructura.
La situación de Poechos también está vinculada a problemas ambientales y de gestión del agua. La deforestación y desertificación en zonas altas como Paimas aceleran la erosión y aumentan el ingreso de sedimentos al reservorio, mientras que los recursos destinados a reforestación son limitados.
A ello se suma el alto consumo de agua en cultivos como el arroz, que demanda cerca de 18.000 m³ por hectárea, por lo que se busca mejorar la eficiencia del riego. Además, el sistema enfrenta los efectos de la variabilidad climática: en 2024 soportó una severa escasez hídrica y, en años lluviosos, debe regular caudales superiores a los 8.000 m³ por segundo para evitar inundaciones en el Bajo Chira.
La apuesta por un sistema integral
El proyecto impulsado mediante el convenio Gobierno a Gobierno con China no se limita a la recuperación de Poechos. La propuesta contempla una intervención integral en las cuencas Chira, Piura y Huancabamba.
Entre los objetivos figura la recuperación de la capacidad del reservorio, la construcción de nuevos embalses, la modernización de canales y la ampliación de la frontera agrícola regional. Lo cual conllevará un trabajo articulado de entre 5 a 10 años.
Para Vargas Trelles, la recuperación de Poechos no puede entenderse como una obra aislada.
“No es solamente la recuperación del reservorio. Es todo un sistema completo de intervenciones que van a permitir recuperar y aumentar la capacidad de almacenamiento e integrar las cuencas del Chira, Piura y Huancabamba”, afirmó.
Mientras tanto, el tiempo sigue corriendo. La represa más importante del norte peruano opera con apenas la mitad de su capacidad original, afronta una creciente acumulación de sedimentos y espera una decisión administrativa que permita iniciar los estudios que definirán su recuperación para otros 50 años más.
Foto de portada: Así lucía el reservorio de Poechos debido al déficit hídrico en la región en el 2024. Foto: Miguel Contreras/ Fivescopes.