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¿Por qué el arroz está en crisis? Cámara de Comercio advierte sobreproducción e importaciones

La crisis que atraviesan los productores de arroz en Piura y otras regiones del país tiene causas que van más allá de los recientes reclamos por los bajos precios en chacra. Según el presidente de la Cámara de Comercio y Producción de Piura, Mateo Gómez Alburqueque, el problema responde a una combinación de sobreproducción nacional, incremento de las importaciones y una pérdida de competitividad del sector agrícola peruano.

“El arroz es uno de los principales cultivos del país y cualquier desequilibrio en su mercado termina afectando a miles de familias. Lo que estamos viendo hoy es el resultado de varios factores que se han acumulado durante los últimos años”, señaló.

La situación preocupa especialmente en Piura, donde el arroz representa alrededor del 35% de toda la producción agrícola regional. A nivel nacional, este cereal concentra cerca del 30% de la producción agraria y constituye uno de los principales alimentos de la canasta básica peruana.

Además, Piura, Lambayeque y San Martín concentran aproximadamente la mitad de toda la producción nacional de arroz.

Más producción, menores precios

Uno de los factores identificados por los especialistas es el crecimiento sostenido de la producción nacional.

De acuerdo con Gómez, regiones como San Martín, Lambayeque y Piura han incrementado significativamente sus volúmenes de producción en los últimos años, generando una oferta que supera más del 50% de capacidad de absorción del mercado.

“Cuando hay más producto disponible y la demanda no crece al mismo ritmo, el precio inevitablemente baja. Es una regla básica del mercado”, explicó.

La consecuencia ha sido una fuerte caída del precio pagado al agricultor. Mientras hace algunos años un saco de 50 kilos podía venderse entre 80 y 96 soles, actualmente en muchas zonas no supera los 50 soles.

En algunos valles arroceros, el productor recibe entre 0.60 y 1.05 soles por kilogramo de arroz en cáscara, valores que, según los gremios agrarios, no permiten cubrir los costos de producción.

El impacto de las importaciones

A la sobreoferta nacional se suma el incremento de las importaciones.

Según cifras del sector, durante 2025 las compras de arroz procedentes principalmente de Brasil y Tailandia superaron las 142 mil toneladas, registrando un crecimiento superior al 16%.

Para Gómez, estas importaciones llegan en un momento especialmente sensible para los productores nacionales.

“Tenemos un mercado con abundante producción local y, al mismo tiempo, mayores volúmenes de arroz importado. Eso ejerce una presión adicional sobre los precios”, indicó.

Sin embargo, el dirigente empresarial advirtió que restringir completamente las importaciones no resolvería el problema.

“Cerrar las importaciones podría generar un incremento en los precios para los consumidores. Lo que necesitamos es que nuestros productores sean más competitivos”, afirmó.

Uno de los aspectos que más cuestionan los agricultores es la diferencia entre el precio que reciben en el campo y el que pagan las familias en los mercados.

Mientras el agricultor vende su producción a poco más de un sol por kilogramo, el arroz pilado continúa comercializándose entre 4.30 y 4.55 soles por kilo en supermercados y centros de abasto.

Para Gómez, esta situación obliga a revisar toda la cadena de comercialización.

“Hay costos de transporte, secado, pilado y almacenamiento que explican parte de la diferencia, pero también es importante analizar cómo se distribuyen los márgenes dentro de la cadena”, sostuvo.

La crisis también se agrava por el incremento de los costos de producción.

Sembrar una hectárea de arroz demanda actualmente entre 9 mil y 12 mil soles. Sin embargo, con los precios actuales, muchos agricultores apenas logran recuperar entre 8 mil y 9 mil 600 soles, lo que significa pérdidas después de varios meses de trabajo.

A ello se suma el aumento del precio de fertilizantes, combustibles y maquinaria agrícola.

“El agricultor está atrapado en una situación muy complicada: produce más, recibe menos dinero y cada vez gasta más para sembrar”, advirtió Gómez.

¿Qué se debe hacer?

Para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse, el presidente de la Cámara de Comercio considera que el país debe impulsar una estrategia integral orientada a modernizar el agro.

Entre las medidas que plantea figuran una mayor inversión en infraestructura hidráulica, modernización tecnológica, investigación agraria y fortalecimiento de las asociaciones de productores.

Asimismo, planteó abrir un debate técnico sobre la viabilidad de mantener la expansión del cultivo de arroz en zonas donde el agua es cada vez más escasa.

“En la costa peruana seguimos sembrando un cultivo que demanda mucha agua. A mediano y largo plazo deberíamos pensar en un proceso gradual de recambio hacia cultivos más rentables, más competitivos y que requieran menos recurso hídrico”, señaló.

Finalmente, Gómez exhortó a que las medidas anunciadas por el Gobierno se ejecuten de manera transparente y eficiente para aliviar la situación de los productores mientras se construyen soluciones de largo plazo.

“Lo importante es que estos recursos lleguen realmente a quienes los necesitan y que aprovechemos este momento para discutir cambios estructurales que hagan más competitivo al agro peruano”, concluyó.

El presidente de la Cámara de Comercio de Piura, Mateo Gómez, sostiene que la caída de los precios que afecta a miles de arroceros responde a una combinación de sobreproducción nacional, mayores importaciones y problemas de competitividad que el país arrastra desde hace años.

4 junio, 2026