Por: Analí Valencia
El anuncio del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) sobre el inicio de un Niño Costero 2026 en fase inicial ha encendido nuevamente las alertas en Piura. Para el decano del Colegio de Ingenieros del Perú – Consejo Departamental Piura, Manuel Asmat Córdova, la situación representa “una seria preocupación”, debido a que la ciudad continúa sin contar con un sistema integral de drenaje pluvial ni con un proyecto de control de inundaciones del río Piura plenamente encaminado.
Nueve años después del desastre de 2017, los principales proyectos de prevención siguen sin ejecutarse en las 13 regiones que quedaron afectadas, pese a que fueron anunciados como prioritarios tras la emergencia que golpeó severamente a la región, el avance representa solo un 73% de las obras planeadas.
Proyectos que no avanzan al ritmo necesario
El decano recordó que desde 2019 el gremio viene advirtiendo sobre la necesidad de acelerar la ejecución del drenaje pluvial y del proyecto de control de inundaciones. En aquel momento se estimaba que las primeras infraestructuras hidráulicas podrían entrar en operación entre 2024 y 2025. Sin embargo, a inicios de 2026 el avance es aún preliminar.
La Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), entidad que asumió el proyecto tras la transferencia de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios en enero de 2024, informó que la obra del drenaje para Piura, Castilla, Catacaos y Veintiséis de Octubre apenas está en fase de diagnóstico y registra un 33% de avance. Para el Colegio de Ingenieros, esa cifra resulta insuficiente considerando el tiempo transcurrido. Según Asmat, luego de dos años y dos meses, el avance no puede considerarse satisfactorio, especialmente cuando aún falta elaborar el expediente técnico y posteriormente licitar e iniciar las obras.
‘’El proyecto integral demanda una inversión superior a los 7,000 millones de soles, pero la principal limitación radica en la falta de asignación presupuestal suficiente por parte del Ministerio de Economía y Finanzas, lo que impide acelerar los estudios y procesos necesarios’’, señaló.
Falta de prevención estructural
Mientras los grandes proyectos permanecen en etapa de formulación, la ciudad continúa enfrentando lluvias sin infraestructura adecuada. Una precipitación reciente de 13.5 milímetros fue suficiente para evidenciar nuevamente aniegos y deficiencias en el sistema urbano.
El decano señaló que Piura no cuenta con un plan permanente de mantenimiento preventivo. Insistió en que las acciones no deben ejecutarse únicamente cuando ya se ha declarado la emergencia, sino que deben programarse anualmente.
‘’Las principales medidas que deben hacerse ahora es la limpieza de drenes, la verificación de la operatividad de las casetas de bombeo y un mantenimiento técnico selectivo del cauce del río Piura, evitando intervenciones sin sustento técnico. Estas acciones podrían ejecutarse en un plazo de entre 30 y 45, pero deben iniciarse de inmediato antes de que las crecientes del río impidan cualquier intervención’’, añadió.
Riesgos por recorte presupuestal
Otro factor que incrementa la preocupación es el recorte presupuestal cercano a los 5,000 millones de soles aplicado a la ANIN. Según el Colegio de Ingenieros, esta reducción compromete la capacidad de ejecución de proyectos estratégicos no solo en Piura, sino también en Tumbes.
‘’La región cuenta con capacidad técnica y profesionales preparados para desarrollar obras de esta envergadura, pero sin recursos financieros suficientes resulta imposible avanzar al ritmo que la urgencia exige. Sin duda, la falta de coordinación y decisión política termina trasladando el riesgo a la población’’.
El decano también advirtió sobre el peligro de ejecutar obras de pistas, veredas o drenajes parciales sin coordinación con el proyecto integral. Señaló que cualquier infraestructura de evacuación de aguas debe ser compatible con el sistema macro de drenaje pluvial para evitar que futuras inversiones resulten ineficaces.
En ese contexto, cuestionó la falta de articulación entre autoridades regionales y la ANIN, especialmente en sectores donde los vecinos han solicitado la inclusión de sistemas de drenaje sin obtener respuesta oportuna.
Un escenario incierto
El Senamhi ha señalado que el fenómeno se encuentra en fase inicial y podría evolucionar de débil a moderado. Asmat recordó que en 2017 el Niño Costero se intensificó en apenas tres semanas, por lo que consideró prematuro minimizar el riesgo actual.
De repetirse un evento de magnitud similar, las pérdidas podrían ser incuantificables. La reconstrucción posterior al 2017 implicó un portafolio inicial de 25,500 millones de soles en intervenciones a nivel nacional.
Ante este panorama, el Colegio de Ingenieros anunció que emitirá un pronunciamiento formal exhortando a las autoridades competentes a acelerar la ejecución de los proyectos y garantizar la asignación de recursos. Mientras tanto, Piura enfrenta el inicio de un nuevo periodo de lluvias sin las obras estructurales que, desde hace casi una década, siguen siendo una promesa pendiente.