Las intensas lluvias que golpean la región Piura continúan dejando víctimas y severos daños en zonas rurales y urbanas. La reciente muerte de una mujer tras un deslizamiento de tierra en la provincia de Ayabaca elevó a tres el número de fallecidos por eventos asociados a las precipitaciones en lo que va del año, según reportes del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) Piura.
El último caso se registró en un caserío de Ayabaca, donde el colapso de un cerro sepultó varias viviendas de material rústico. Equipos de rescate, policías y pobladores realizaron labores para recuperar el cuerpo y remover escombros, mientras maquinaria fue enviada para despejar las vías bloqueadas por el derrumbe. La víctima fue identificada como Balbina Yanhua Criollo, de 70 años, natural del sector Ambasal, en Ayabaca.
El balance regional evidencia la magnitud de la emergencia. De acuerdo con el COER Piura, más de 15.000 personas han resultado afectadas, mientras 1.794 se encuentran damnificadas tras perder sus viviendas o quedar en condiciones inhabitables. Además, 90 casas han sido destruidas y 726 viviendas quedaron inhabitables a causa de inundaciones, deslizamientos y activación de quebradas en diversas provincias.

Se intensifican las lluvias en la sierra piurana
Las lluvias han impactado con mayor fuerza en las zonas de sierra y, particularmente en Ayabaca, Huancabamba y Morropón, donde la saturación de suelos incrementa el riesgo de huaicos y derrumbes. En varios sectores rurales, caminos vecinales y trochas carrozables permanecen bloqueados, lo que dificulta el acceso a comunidades aisladas y retrasa la entrega de ayuda humanitaria.
Las precipitaciones han provocado la activación de más de 30 quebradas en siete provincias, lo que incrementa el riesgo de huaycos, deslizamientos y aislamiento de comunidades rurales. Según reportes del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), estas quebradas vienen siendo monitoreadas permanentemente ante el aumento del caudal generado por las precipitaciones acumuladas en los últimos días.

La mayor actividad se reporta en la provincia de Ayabaca, donde se vigilan quebradas en distritos como Paimas, Montero, Ayabaca, Jililí y Sapillica. También se registran quebradas activas en Huancabamba, Morropón, Piura, Sullana, Paita y Talara, con puntos críticos en distritos como Huarmaca, Canchaque, Chulucanas, Salitral, Tambogrande, Lancones, Vichayal y Máncora. Entre las quebradas identificadas figuran Piedra Herrada, Río Seco, Malvinas, Sol Sol y Malacasí, cuyos incrementos de caudal mantienen en alerta a las autoridades y a las poblaciones cercanas.
La costa vulnerable y sin drenajes
En las ciudades de la costa, el problema se agrava por la ausencia de un sistema de drenaje pluvial adecuado, una brecha histórica que ha sido advertida en diversos informes y coberturas de Norte Sostenible. Cada temporada de lluvias, amplios sectores urbanos de Piura, Castilla y Veintiséis de Octubre se inundan debido a que el sistema de alcantarillado fue diseñado solo para aguas residuales y no para evacuar grandes volúmenes de agua de lluvia.
Investigaciones periodísticas de Norte Sostenible señalan que, pese a los episodios extremos registrados tras el fenómeno de El Niño Costero de 2017, las soluciones estructurales siguen pendientes. El proyecto de drenaje pluvial para la ciudad de Piura continúa en proceso de ejecución y ha enfrentado cuestionamientos técnicos y sociales, mientras miles de familias siguen expuestas a inundaciones recurrentes cada vez que se intensifican las precipitaciones.

Especialistas advierten que la recurrencia de estos eventos evidencia la alta vulnerabilidad de numerosas comunidades asentadas en zonas de riesgo y la falta de infraestructura resiliente frente a fenómenos climáticos extremos. En este contexto, autoridades locales han solicitado mayor apoyo del gobierno central para atender a las familias damnificadas y reforzar las medidas de prevención ante el avance de la temporada de lluvias en el norte del país.
A pocas semanas del inicio del año escolar 2026, el sistema educativo de la provincia de Piura enfrenta un escenario preocupante: 140 de las 465 instituciones educativas públicas —equivalentes al 32,2%— presentan infraestructura en mal estado, mientras otras 159 se encuentran en condición regular y solo el 31% está en buen estado, según el diagnóstico de la UGEL Piura. La situación resulta especialmente crítica en cuatro planteles ubicados en los distritos de Castilla y Veintiséis de Octubre, donde se han identificado estructuras deterioradas, cercos perimétricos colapsados y ambientes declarados inseguros por las autoridades.