Por: Andy Garay
Piura no es una ciudad para ciclistas, sostiene Bertha Agurto Flores, de 24 años. Sentada en una mesa de la Universidad de Piura, recuerda el 19 de agosto del 2025 en que ella y su amigo, Danny, vieron un perro muerto tendido en plena ciclovía, cerca del Asentamiento Humano Ollanta Humala.
Ambos habían planificado recorrer toda la ciclovía de la avenida José Aguilar Santisteban (obra ejecutada bajo la modalidad de obras por impuestos por la gestión del exgobernador Reynaldo Hilbkc y que tuvo un costo aproximado de más de 40 millones de soles). Esa fue la primera vez que vio un perro muerto. Nunca lo olvidaría.
ꟷYo frené a tiempo para no golpear el cadáver, pero Danny no se fijó en el animal a tiempo. Intentó esquivarlo… perdió el equilibrio y cayó. Se lastimó la rodilla. Esas cosas pasan.
El abandono de las ciclovías es notorio para Bertha. Existen, pero no se cuidan. En los últimos años se han tratado de dibujar en calles y avenidas, pero luego son convertidas en basurales o trampas que el transeúnte y, sobre todo, el ciclista debe sortear.
ꟷ¿Piura es una ciudad para ciclistas?
Ella reflexiona.
El sueño ciclista
ꟷNo hay cultura ꟷresponde el estudiante universitario Guillermo Bances Zapata
Observa la nueva ciclovía de la renovada avenida Sullana y sonríe. Cuenta que va en bicicleta todos los días a la universidad. Es su medio de transporte para ir al trabajo, estudiar o pasar el rato.
Nos sentamos en una de las bancas de la avenida, a una cuadra del parque de AVIFAP. Tiene 28 años. Lleva gorra por el sol y su bicicleta tiene un patito, que él compró para adornar su «bicla». Él, a diferencia de Bertha, sí considera que Piura es una ciudad ideal para ciclistas.
ꟷ¿Por qué?
ꟷSon distancias cortas. Piura es una ciudad de distancias cortas. Qué te digo. Puedes estar de un punto a otro sin problemas ꟷdice él.
Aprendió a manejar bicicleta de niño, gracias a su tía que le regaló una bicicleta. Desde entonces aquella máquina de dos ruedas lo ha acompañado durante más de 25 años. Ya no es la misma. Claro. Ha crecido como él. Pero fueron durante los años de la pandemia ꟷ2020 y 2021ꟷ cuando retomó la práctica con mayor seriedad y frecuencia.
ꟷSiempre hay que hacerle mantenimiento a su bicicleta. Yo no lo hice. Recuerdo que la rueda delantera se soltó al llegar a la universidad. Caí de cara. Cuando recobré el sentido, me miré en el celular. Tenía un pequeño corte en el pómulo. Los golpes enseñan a veces.

Caminamos por la ciclovía. Se le hace tarde para regresar al trabajo. Mientras avanzamos, dice que le agrada que por fin las autoridades piensen en ellos. Antes, nadie lo hacía. Celebra que proyectos así se continúen. Menciona la ciclovía de la avenida José Aguilar Santisteban y mira la nueva avenida Sullana (obra de más de 60 millones de soles, ejecutada por el Gobierno Regional Piura) como una propuesta atractiva.
ꟷHay gente que le gusta manejar bicicleta, hacer ciclismo, y ahora ya tenemos nuevos espacios, ¿no lo ves? Está bonita. El único problema es que no hay cultura. Los peatones no tienen idea por dónde caminar, tampoco las personas que corren por la ciclovía. Hay espacios, pero ocupan nuestro espacio. Y bueno, a veces uno debe alertarlos. Pero insisto, y no cambio mi postura, la ciudad es segura para ir bicicleta.
ꟷ¿Incluso con el tráfico?
ꟷSe puede lidiar un poco, ¿no? Además, hay clubes de ciclismo que nos ayudan a tomar confianza en el camino. Yo me siento muy tranquilo en mi bicicleta. Es una sensación extraña. ¿Felicidad? No lo sé. Me parece eso sí que llena de vida. Incluso me siento más joven ꟷdice entre risas.
Al llegar a la altura de la entrada de la universidad, divisamos un mototaxi en la ciclovía.
ꟷYa ves, es cultura.
Al despedirnos, sube a su bicicleta. Antes de irse, recuerda otra caída caída. Pedaleaba por la pista de la avenida Andrés Avelino Cáceres, en el carril derecho. Un microbús invadió su espacio. No pudo esquivarlo. Terminó en el suelo y con el brazo raspado.
Frenar a tiempo
Bertha no cambia su postura. Tampoco Brianna Guerrero Gómez. Ambas son estudiantes de la Universidad de Piura.
ꟷTe digo lo contrario, esta no es una ciudad para ciclistas ꟷdice Brianna, su voz se torna severaꟷ Y esta ciclovía es un chiste. Porque no solo debes sortear personas, que caminan o corren por ahí, también árboles y postes… a veces tienes que salir salirte de la ciclovía y avanzar por la vereda. No queda de otra.
Ella, al igual que Guillermo, usa la bicicleta para ir a la Universidad. Viaja desde Pachitea. Se ríe. «¿Qué no me ha pasado?», dice. Ella señala dos problemas: la imprudencia y la falta de una infraestructura consciente que piense en el ciclista. El primero es cultural. Varios automóviles utilizan toda la pista y no respetan al que pedalea en el borde de la calle. Ella siente que debe ir con cuidado, mirando todos los lados.
ꟷLos ojos siempre al frente, a la derecha, a la izquierda y atrás también. Porque siempre hay un imprudente que quiere pasarte.
Últimamente, ha comenzado a utilizar la bicicleta de su hermano. La suya quedó con la llanta pinchada cuando viajaba en la nueva avenida Sullana.
ꟷEso te habla del camino ꟷagrega.

Su hermano menor, de 18 años, dejó de pedalear. Le tiene miedo a la calle. La última vez no terminó bien.
Todo comenzó en la mañana. El chico avanzaba por la ciclovía de la Sullana, frente a la parroquia Cristo Rey. Tenía el camino libre. Pero un mototaxi cruzó a toda velocidad. Frenó en seco para evitar el impacto. Cayó de la bicileta, mientras veía al taxista desaparecer en una esquina.
Nunca había estado tan cerca de la muerte.
ꟷFaltan semáforos y presencia de la policía. ¿Dónde están las autoridades? Ya se han borrado los pasos de cebra de esa avenida. Cómo vas a formar una cultura responsable en ciclismo, si no lo fomentas para los peatones.
Bertha agrega:
ꟷLas ciclovías son buenas, sí, pero no sirven para moverse a diario. No ayudan al ciclista que quiere ir al trabajo, al colegio, a la universidad… o hacer sus comprar. Por ejemplo, ahora no puedo entrar a la universidad, porque han cortado el acceso. Si quiero entrar pedaleando, voy en contra de esa multitud de autos. Y si subo la vereda, puedo caerme. ¿Has visto la altura? No han pensado en el peatón, solo en el automóvil.
La voz del experto
ꟷLa ciudad se está adaptando.
Hans Pierre Troncos Morales es un ciclista de 32 años y líder del grupo Team Gabolas. Recorre la ciudad con la mirada de quien conoce las trampas del asfalto. Para él las obras de las nuevas obras de la ciudad, aunque benefician el uso de la bicicleta como ocio, carecen todavía de sentido común.
ꟷEn la nueva ciclovía hay un cable templado, sin ningún tipo de seguridad, en medio de la ciclovía. Es un cable expuesto que tranquilamente puede hacerle un corte o una herida grave a cualquier persona.
Y en la avenida Educativa la falta de sentido común de las autoridades continúa. Hans recuerda cómo un desconocimiento de botánica, permitió que, en lugar de sombra, sembraran arbustos con espinas como el faique o paloverde.
ꟷEsas espinas caen a la ciclovía y pincha todas las llantas. Por eso la mayoría de ciclistas evitan cruzar la ciclovía de esa zona y van por la pista. Esa es la razón. Porque si pasan por ahí, deberán ir donde el llantero o a darle mantenimiento a su bicicleta ꟷagrega.

Se lleva las manos a la cabeza. No entiende. Hace años, recuerda, el proyecto de las ciclovías que prometía adelantar a la ciudad a una Piura sin contaminación de vehículos. Parecía haber un genuino interés de integrar a los ciclistas en el habitad de GNV y GLP en la ciudad. Sin embargo, eso solo se convirtió en un foco de conflicto social cuando las autoridades decidieron iniciar la obra en la zona más congestionada como el mercado o por el Cementerio Metropolitano.
ꟷEmpezó por el mercado (en la gestión del exalcalde Gabriel Madrid). Solo trazaron una línea al costado de la pista, provocando congestión en la zona más transitada de Piura. La gente odiaba a los ciclistas, ¿recuerdas?
Aquella decisión solo alimentó una hostilidad vial que aún persiste. Los conductores de transporte público ven al ciclista como un estorbo y no como un ciudadano con derecho a la vía.
Hans mira hacia el parque. Un niño da vueltas en su bicicleta. Él sonríe. Piensa que Piura intenta adaptarse. Pero no se debe lograr con marchas forzadas. En 2026, hay un gran vacío que cubrir en temas de cultura vial. Los colectivos esperan que las autoridades entiendan que detrás de cada manubrio hay una persona.
ꟷUna bicicleta es una vida. Es una vida… lo que uno quiere es salir y no estar preocupado si va a regresar bien a casa. Eso es lo que nosotros como ciclistas queremos.

El mito ciclista
El especialista en Transporte de la Universidad de Piura (UDEP), Jorge Timaná Rojas, sostiene que Piura posee las condiciones para ser un paraíso ciclista. No lo duda. Afirma que la ciudad es ideal para impulsar proyectos de transporte sostenible como el ciclismo. «La topografía es plana, eso es favorable. Además, no hay distancias largas. Seamos honestos, se puede ir caminando», dice.
El único problema, advierte, es que la ciudad no está diseñada para el ciclista. Las autoridades y, sobre todo, las contratistas no tienen en cuenta a la persona. Él explica que no basta con pintar líneas verdes. Una ciclovía es un trabajo integral, requiere seguridad, mantenimiento y servicios complementarios como estacionamientos o vestuarios.
ꟷPiura puede ser una ciudad A1 ꟷdice Jorge Timanáꟷ. Pero hoy no tenemos ahora una red de ciclovías. Ni siquiera es un apoyo para estudiantes universitarios, porque deben dar una vuelta para ingresar. No te conecta con ningún servicio. Y esta es la pregunta clave: ¿el ciudadano dejaría su bicicleta ahí? ¿Volverá a encontrarla después de ir al cine o de hacer compras?
Timaná es tajante. No es posible afirmar que Piura sea una ciudad para ciclistas. Recuerda que hace treinta años era posible transportarse en bicicleta a la universidad, hoy no es seguro. «Ahora no se me ocurriría venir en bicicleta, ¿qué seguridad hay?».
ꟷMientras los arquitectos e ingenieros sigan diseñando desde el escritorio sin considerar la accesibilidad, el calor, la iluminación y el mantenimiento, seguiremos preguntándonos si Piura es una ciudad para los ciclistas.
Foto de portada: Una motocicleta se desplaza por la ciclovía de la recién inaugurada avenida Sullana de Piura. Crédito: Andy Garay.