A solo cinco meses del posible inicio de las lluvias en el contexto del Niño costero 2026-2027, el río Piura se encuentra colmatado, con maleza, arbustos y sedimentos. No hay señal de alguna limpieza o trabajos en su cauce. A casi una década de la tragedia y desborde del río, las autoridades no han ejecutado labores de prevención. «Ahora solo hay tiempo para realizar trabajos de mitigación», dijo hace unas semanas el decano del Colegio de Ingenieros de Piura, Manuel Asmat.
En un recorrido que realizó Norte Sostenible, junto al dirigente del Bajo Piura, Félix Yovera, comprobamos la vulnerabilidad en la que se encuentran los pueblos del Bajo Piura, sobre todo Catacaos, Cura Mori y todos sus anexos. «Nos vamos a inundar, es inminente», aseguró Yovera, quien recuerda con mucho detalle la tragedia del 27 de marzo del 2017. «El tiempo no alcanzará, porque ni siquiera han comenzado. La corrupción, la corrupción…», dice apenado en el puente Independencia.
En este lugar se observa lo que hace unas semanas comprobó el Colegio de Ingenerios de Piura: el río está colmatado y representa un grave peligro. «Actualmente, con este río colmatado, con menos de 1,500 m3/s nos vamos a inundar», añade Yovera mientras recorremos el estuario de Virrilá. «La solución siempre ha sido y sigue siendo darle salida al río Piura hacia el mar, en este punto», dice mientras nos explica que se debe conectar el río Piura con el mar, rompiendo el puente Chutuque.
A continuación exponemos el estado en que se encuentra el río Piura desde el Puente Independencia.




