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Niño Costero 2026: drenajes pluviales del norte siguen en fase de diseño

Niño costero 2017-Ralph Zapata drenajes

A casi una década del fenómeno de El Niño Costero de 2017, la infraestructura definitiva para proteger a las principales ciudades del norte del país frente a inundaciones pluviales continúa en la fase de gabinete. Los informes más recientes de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN), emitidos al cierre de diciembre de 2025, revelan que los grandes proyectos de drenaje para Chiclayo, Trujillo y Tumbes aún no han logrado concluir sus expedientes técnicos definitivos y mantienen a la población en una situación de vulnerabilidad ante las precipitaciones de este verano.

Norte Sostenible solicitó, mediante Ley de Transparencia y Acceso a la Información, los avances de los proyectos de drenaje de las principales ciudades del norte peruano: Piura, Chiclayo, Trujillo, Tumbes y Lima. La información proporcionada detalla un avance desigual que, aunque muestra cifras cercanas al 100% en la fase de diseño en algunos casos, todavía se enfrenta a observaciones técnicas y procesos burocráticos que retrasan el inicio de la ejecución física.

Solo en dos ciudades se han iniciado los trabajos físicos, pero aún los avances son lentos: Sullana y Talara. En ambas ciudades los trabajos están a cargo de contratistas distintos y la ejecución es dispar. Lo cierto es que, durante las lluvias de este verano 2026, se han inundado a falta del drenaje integral que proteja a las poblaciones. 

El problema de fondo es la falta de recursos económicos para ejecutar las obras físicas. Todos los drenajes pluviales están a la espera de recursos adicionales para continuar con sus avances. Voceros de la ANIN dijeron que la falta de presupuesto podría retrasar las obras hasta en cinco años, y las infraestructuras para proteger las ciudades de inundaciones recién estarían listas hacia 2030. 

Las lluvias del Niño costero 2026 amenazan con inundar nuevamente las ciudades del norte. Foto: Senamhi

Drenaje de Chiclayo casi listo 

El proyecto de drenaje pluvial para Chiclayo, identificado con el CUI 2545188, es uno de los diseños más avanzados en el norte peruano. Según el reporte de la gerencia de proyecto liderada por Saul Torres Romero, el diseño integral registra un avance físico del 99.39%. No obstante, este ligero margen del 0.61% restante representa la revisión final de entregables críticos que aún están en manos de la ANIN para su aprobación definitiva.

El costo actualizado de esta obra es de S/ 1,111,450,073.96, de acuerdo con los registros de la plataforma Invierte.pe. El diseño, ejecutado por el contratista TYPSA bajo el marco de un contrato NEC3 Opción A, se ha dividido en etapas siguiendo el flujo de trabajo RIBA. Actualmente, se han aceptado los expedientes técnicos de las zonas de José Leonardo Ortiz, La Victoria y Chiclayo cercado, mientras que el paquete de Pimentel aún se encuentra “aceptado con comentarios”.

El drenaje de Chiclayo está a cargo de TYPSA y su diseño está casi listo. Foto: TYPSA

A pesar del retraso del 0.61% en el cronograma, la ANIN ha previsto que el diseño definitivo concluya pronto. Un hito relevante es que ya se ha solicitado el inicio del proceso de procura para la ejecución de la obra en el sector de José Leonardo Ortiz (Paquete 1), la cual requerirá una inversión estimada de más de 719 millones de soles. Este paso es crucial para transitar finalmente del papel a la construcción de colectores y sumideros.

Sin embargo, el gran freno para el avance de la obra es la falta de presupuesto. Hace unos días, el gobernador regional de Lambayeque, Jorge Pérez, denunció el recorte de 100 millones de soles al proyecto del drenaje de Chiclayo. La autoridad regional explicó que, en el Presupuesto Institucional de Apertura (PIA), el proyecto tenía asignados 110 millones de soles; sin embargo, en el Presupuesto Institucional Modificado (PIM), el monto fue reducido a apenas 9.9 millones de soles, lo que compromete seriamente su ejecución.

Drenaje de Trujillo al 94%

En La Libertad, el panorama para el drenaje pluvial de Trujillo (CUI 2539202) es menos concreto. La gerencia de proyecto, a cargo de Jorge Delgado Alarcón, informó a Norte Sostenible que el avance integral del diseño se sitúa en un 94.20% al cierre de diciembre de 2025. Este proyecto abarca la intervención en cinco distritos de la provincia y contempla la elaboración de ocho paquetes de intervención técnica.

Los documentos técnicos del proyecto se encuentran actualmente en una etapa de “elaboración y consolidación”, lo que significa que la documentación disponible todavía tiene un carácter preliminar. La autoridad ha advertido que estos diseños pueden sufrir modificaciones significativas durante el proceso de revisión multidisciplinaria, por lo que no constituyen versiones definitivas para el inicio de obras.

Las lluvias en Trujillo continúan causando estragos en la ciudad. Foto: Correo.

Según información del portal Invierte.pe, el costo total de inversión para el sistema de drenaje de Trujillo supera los 450 millones de soles. El contrato de diseño fue suscrito con la empresa Lombardi SA Ingenieros Consultores por un monto aproximado de 9.7 millones de dólares. El diseño debió estar listo en julio del 2024, pero ya va camino a los 2 años de retraso; y la fecha para el inicio de las obras es aún más incierta debido a los recortes presupuestales realizados por el Ministerio de Economía y Finanzas a la ANIN. 

El rezagado drenaje pluvial de Tumbes

La situación en Tumbes es la más crítica entre las capitales norteñas evaluadas. El proyecto de drenaje pluvial para esta ciudad (CUI 2542639) registra un avance físico integral de apenas 76.48%. Al desglosar este avance por fases de diseño, se observa que mientras la etapa RIBA 3 (validación conceptual) está casi terminada al 96.93%, la etapa RIBA 4 (diseño técnico detallado) apenas alcanza un 23.28%.

El proyecto de Tumbes es particularmente complejo debido a la proximidad de la ciudad con el río Tumbes, lo que dificulta la evacuación de aguas pluviales por gravedad. Las medidas estructurales previstas incluyen la instalación de bocatormentas, colectores y depósitos de laminación en un área de estudio de más de 5,800 hectáreas. 

En Tumbes los avances en cuanto al drenaje son escasos aún. Foto: ANIN.

Sin embargo, el avance financiero acumulado es de solo 8.81%, lo que refleja la lentitud en la ejecución de los recursos asignados. No obstante, ANIN ha asegurado que el diseño definitivo estará listo en mayo de este año

El costo actualizado de la inversión del drenaje pluvial en Tumbes asciende a S/ 347 millones 795 mil 532, según el reporte de seguimiento de Invierte.pe. A diferencia de Chiclayo, donde el diseño ya está casi listo, en Tumbes el diseño técnico detallado aún tiene un largo camino por recorrer antes de ser validado por la ANIN.

El caótico drenaje de Piura

En el caso de la región Piura, ciudades como la capital, Sullana, Paita y Talara siguen expuestas a aniegos, daños en infraestructura y pérdidas económicas ante las lluvias intensas asociadas a este fenómeno. Actualmente, el caso más crítico es el de la ciudad capital, donde el proyecto integral de drenaje para Piura, Castilla, Catacaos y Veintiséis de Octubre ni siquiera cuenta con un diseño final aprobado y permanece en fase de diagnóstico para la formulación del perfil de inversión. 

Esta situación refleja retrasos técnicos, limitaciones presupuestales y problemas de gestión que mantienen a la región expuesta a repetir los impactos del pasado, justo cuando un nuevo Niño Costero vuelve a intensificar las lluvias en el norte del país. Los avances más palpables son en Sullana y Talara, donde ya se han empezado las obras. 

El proyecto de drenaje pluvial para la ciudad de Sullana y Bellavista fue contratado en 2022 por más de S/ 425 millones, bajo un esquema de contrato internacional que buscaba acelerar la ejecución de las obras. Sin embargo, los avances han sido lentos y la ciudad continúa expuesta a inundaciones durante las lluvias asociadas al Niño Costero. De hecho, recientes precipitaciones volvieron a anegar zonas críticas como el sector Dren Vía y el mercado de Bellavista, evidenciando que la infraestructura prometida aún no logra reducir la vulnerabilidad urbana frente a eventos climáticos extremos.

El drenaje de Talara ya inició obras físicas, pero los avances no son los esperados. Foto: Grecia Yarlequé/ Norte Sostenible.

En Talara, el proyecto de drenaje pluvial integral también enfrenta serias dificultades. Aunque se ejecuta bajo la modalidad fast track para acelerar su desarrollo, el diseño definitivo de la obra aún no ha sido concluido, lo que ha generado retrasos administrativos y técnicos. Esta situación incluso ha derivado en penalidades contractuales que superan el millón y medio de soles, mientras la ciudad —una de las más afectadas por lluvias estacionales en la costa norte— sigue sin contar con un sistema efectivo para evacuar las aguas pluviales. 

Desligado del drenaje integral, el Gobierno Regional de Piura ejecuta el drenaje pluvial de Piura centro histórico, una obra que tiene un retraso del 30% y que es liderada por una contratista sin experiencia en la construcción de drenajes pluviales: Diamante JUBERS SAC. Expertos en Hidráulica han criticado esta obra por considerarla “ilógica y sin sustento técnico” 

En conclusión, mientras el país enfrenta un nuevo Niño costero, la infraestructura de drenaje pluvial del norte sigue siendo una promesa en papel. Los datos de Invierte.pe confirman que hay miles de millones de soles comprometidos, pero la demora en la transición de la fase de diseño a la de ejecución física sigue siendo el principal cuello de botella de la prometida reconstrucción de las ciudades del norte peruano. 

Foto de portada: Centro histórico de Piura. Crédito: Ralph Zapata/ Norte Sostenible.

A casi una década del Niño Costero de 2017, los grandes proyectos de drenaje pluvial del norte del país siguen atrapados en la fase de diseño y revisión técnica. Informes de la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) revelan que ciudades como Chiclayo, Trujillo y Tumbes aún no logran iniciar obras físicas. Solo Sullana y Talara han comenzado trabajos en campo, aunque con avances lentos frente a las lluvias del verano de 2026. La falta de presupuesto amenaza con postergar estas infraestructuras clave hasta el 2030.

14 marzo, 2026