Las recientes proyecciones sobre la posible presencia de un Fenómeno El Niño de moderada o fuerte intensidad han reavivado la preocupación sobre la capacidad de respuesta de Piura frente a una nueva emergencia climática. Para el especialista en políticas públicas y profesor de Derecho Administrativo de la Universidad de Piura (UDEP), Guillermo Chang Chuyes, la región todavía enfrenta serias brechas de prevención que podrían agravar los impactos de un evento extremo.
El experto recordó que Piura ha sido históricamente una de las regiones más afectadas por El Niño, fenómeno que ha provocado inundaciones, desbordes de ríos, interrupción de carreteras, daños en hospitales, colegios y viviendas, además de millonarias pérdidas económicas.
“Sabemos que El Niño vuelve periódicamente; sin embargo, seguimos llegando tarde a las acciones de prevención. La clave es prepararnos antes de que ocurra la emergencia”, señaló.
Uno de los aspectos que más preocupa al especialista es que varias obras de saneamiento, drenaje pluvial y alcantarillado continúan en ejecución en distintos puntos de la región. Si las lluvias se adelantan o se presentan con intensidad, advirtió, existe el riesgo de que estos trabajos queden inconclusos y se produzcan colapsos en los sistemas de evacuación de aguas, inundaciones urbanas y problemas sanitarios.
“Mi trabajo es analizar el peor escenario posible para que podamos prepararnos. Si el fenómeno finalmente es menor de lo previsto, será una buena noticia. Pero si llega con fuerza, debemos estar listos para proteger a la población”, sostuvo.
Chang Chuyes explicó que la preparación no debe limitarse únicamente a la infraestructura. También es necesario fortalecer la capacidad de respuesta del sistema de salud, garantizar el abastecimiento de agua potable, medicamentos e insumos médicos y activar planes de contingencia para enfrentar posibles brotes de enfermedades asociadas a inundaciones y aniegos.
Asimismo, alertó que algunos sectores productivos ya observan señales de preocupación ante eventuales cambios climáticos. Indicó que determinados cultivos, entre ellos el mango, podrían verse afectados si se presentan alteraciones en las condiciones meteorológicas previstas para los próximos meses.
Como parte de las medidas de prevención, el especialista propuso implementar una “Mochila de prevención para El Niño”, similar a la mochila de emergencia recomendada para los sismos. La iniciativa busca que las familias puedan afrontar varios días de aislamiento en caso de interrupción de carreteras, desbordes o suspensión de servicios básicos.
Entre los artículos recomendados figuran agua potable, alimentos no perecibles, medicamentos de uso frecuente, linternas, baterías, cargadores portátiles, documentos protegidos y productos de higiene personal.
“El problema no solo son las lluvias. Cuando se cortan las carreteras o colapsan los puentes, muchas comunidades quedan aisladas y comienzan los problemas para conseguir alimentos, agua y medicinas”, explicó.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades regionales y locales para acelerar las obras estratégicas y fortalecer las acciones de prevención. Según indicó, la experiencia de fenómenos anteriores demuestra que la preparación temprana es la herramienta más efectiva para reducir pérdidas humanas y económicas frente a una eventual emergencia climática.