Las presas laminadoras continúan dentro del esquema de protección contra inundaciones para Piura, pero ya no serán ejecutadas como parte del proyecto de control del río. La Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) precisó que estas obras han sido incorporadas como un proyecto de inversión independiente dentro del Programa Integral de Manejo del Río Piura, por lo que su desarrollo dependerá de estudios propios y de la disponibilidad de recursos del Gobierno Central.
La aclaración surge luego de que se generaran dudas sobre una supuesta eliminación de estas infraestructuras del plan integral. El vocero de la ANIN, Miguel Yamasaki, explicó que el programa está conformado por varios proyectos de inversión diferenciados, como el drenaje pluvial, el control del río, la salida al mar, la infraestructura natural y las presas laminadoras, debido a que así lo establece el Sistema Nacional de Programación Multianual y Gestión de Inversiones (Invierte.pe).
Se construirán seis presas, pero fuera del río Piura
Según detalló Yamasaki, los estudios de modelamiento hidráulico determinaron que no habrá represas dentro de los 240 kilómetros del tramo principal del río Piura. En cambio, las seis presas laminadoras proyectadas se ubicarán en diversas quebradas que desembocan en el río, con el objetivo de controlar el flujo de agua antes de que llegue al cauce principal.
El funcionario indicó que estas estructuras no han desaparecido del programa, sino que pertenecen a un proyecto distinto al control del río.
«En el tramo del río Piura efectivamente no habrá represas. Las presas están en otro proyecto de inversión y serán explicadas en su momento al comité técnico», sostuvo durante una entrevista.
La nueva propuesta también marca distancia del Plan Maestro elaborado años atrás, que contemplaba la construcción de nueve grandes represas. De acuerdo con la ANIN, esa alternativa fue descartada tras los estudios técnicos realizados durante la formulación del perfil del proyecto.
‘’Los especialistas concluyeron que esas nueve represas apenas hubieran permitido reducir el caudal del río en aproximadamente un 20%, pese a que demandaban una inversión multimillonaria y un largo tiempo de ejecución. Por ello, la ingeniería del proyecto optó por soluciones consideradas más eficientes y de menor costo’’, indicó Yamasaki.
En reemplazo de las grandes represas, el proyecto de control del río incorpora una serie de obras hidráulicas orientadas a incrementar la capacidad de conducción del cauce.
Entre ellas figura la ampliación de la caja hidráulica, la construcción de terrazas aluviales o inundables en ambos márgenes para disminuir el flujo que atraviesa la zona urbana, además de soluciones de ingeniería específicas para sectores críticos o «estrangulados», como el puente Cáceres.
«Había otra alternativa (…) que era dividir el caudal del río Piura, una especie de bypass derivando el 43% del flujo por fuera de la ciudad para que luego se vuelva a unir antes de la salida al mar, pero es una opción que continúa en análisis’’, explicó.
El proyecto también contempla la construcción de espigones, alcantarillas e infraestructura natural a lo largo de aproximadamente 245 kilómetros del río Piura, con un diseño preparado para soportar caudales de hasta 4.200 metros cúbicos por segundo.
Sin cronograma definido
Pese a que las presas laminadoras permanecen dentro del programa integral, su ejecución todavía no tiene fechas establecidas. La ANIN informó que este componente permanece en fase de idea dentro del sistema de inversiones públicas, mientras que los proyectos de control del río y drenaje pluvial recién vienen obteniendo sus respectivas viabilidades.
En ese contexto, el inicio de las obras dependerá tanto de la formulación de sus estudios técnicos como de los recursos que asigne el próximo Gobierno.
«No podría precisarlo. Eso depende ya de cuánto le asignen a este proyecto y seguramente el gobierno entrante lo va a tener en cuenta para poder asignar el presupuesto», respondió Yamasaki al ser consultado sobre los plazos.
Yamasaki recordó además que la viabilidad de un proyecto no garantiza su financiamiento y advirtió que la principal limitación continúa siendo la disponibilidad presupuestal.
Buscan reducir el costo del proyecto integral
La ANIN sostiene que el rediseño permitirá reducir significativamente el presupuesto destinado al control de inundaciones del río Piura. Mientras las estimaciones iniciales superaban los S/ 5.000 millones, la nueva propuesta bordea los S/ 2.900 millones gracias al reemplazo de las grandes represas por soluciones hidráulicas y de infraestructura consideradas más eficientes.
De esta manera, las presas laminadoras se mantienen dentro del esquema general de protección para Piura, aunque enfocadas en controlar las aguas provenientes de las quebradas antes de que lleguen al río, mientras que el proyecto principal prioriza ampliar la capacidad hidráulica del cauce y reducir el riesgo de inundaciones en la ciudad.